Wimbledon - El blog de Guillermo Piro
 
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Asuntos Internos
Chesterton ve pasar la historia
Chesterton parece haber visto con claridad lo que ocurría en la literatura mientras la literatura ocurría.
Perfil, 7 de abril de 2013

La crónica donde la crónica no está
La labor de un cronista es encontrar la historia donde aparentemente no hay historia.
Perfil, 31 de marzo de 2013

Cuando escucho la palabra "cultura"
A lo mejor hay algo débil y raquítico por ahí, pero no es la cultura, que es indestructible y es capaz de sobrevivir a las peores hecatombes.
Perfil, 24 de marzo de 2013

E-books y calzoncillos largos
El tiempo pasa. Las cosas cambian. El libro no está cambiando: ya cambió.
Perfil, 17 de marzo de 2013

El regreso de Jack Foley
El cielo está lleno de nubes y de dioses, pero en la Tierra no hay tantos.
Perfil, 10 de marzo de 2013

João Gilberto no odia el verano
No importa cuán inteligentes y sensibles seamos de vez en cuando; la estupidez, como la vida y la muerte, siempre se abre camino.
Perfil, 3 de marzo de 2013

En la platea y en el escenario
Hasta la vanagloria tiene su límite –o, mejor dicho, o debería tenerlo.
Perfil, 24 de febrero de 2013

Hablemos de otra cosa
La pregunta que conviene hacerse no es sólo si alguien tiene derecho a publicar lo que el autor no quiso que se publicara, sino si alguien tiene derecho a publicar lo que el autor quiere que se publique.
Perfil, 17 de febrero de 2013

El diablo no necesita de un abogado
Políticamente incorrecto, Vachss se planteó escribir libros para desentrañar los mecanismos psicológicos y cotidianos que permiten conocer, descubrir y anular a los “predadores” de niños.
Perfil, 10 de febrero de 2013

Acaso cuestión de azar
Odio a la Iglesia, pero ni a ella me gusta ver haciendo el ridículo.
Perfil, 3 de febrero de 2013

Nuestros años felices
A aquellos lugares donde fuimos felices no deberíamos volver jamás.
Perfil, 27 de enero de 2013

Un escritor argentino llamado Donald Westlake
Si el primer impulso los lleva a decir “no lo conozco” reflexionen un poco, porque seguro que no es así. Si vieron A quemarropa, con Lee Marvin, conocen a Westlake. Y si vieron la remake protagonizada por Mel Gibson, Payback, conocen a Westlake. Incluso si vieron Made in USA, de Godard, conocen a Westlake.
Perfil, 20 de enero de 2013

El equipaje de William Faulkner
No, aquel día caluroso en la estación de trenes de Milán, Faulkner no tenía sed.
Perfil, 13 de enero de 2013

Un libro llamado "Ferretería"
Hace unos años tuve una idea genial. El libro iba a llamarse Ferretería, e iba a consistir en la mera descripción de herramientas.
Perfil, 5 de enero de 2013

Los escritores y la inmortalidad
Vaya como inventario fúnebre la lista de los escritores que se fueron a vivir una segunda vida al centro de la Tierra este 2012: Wislawa Szymborska, Ray Bradbury, Gore Vidal, Carlos Fuentes, Esther Tusquets, Antonio Tabucchi, Héctor Bianciotti.
Perfil, 30 de diciembre de 2012

Los eufemismos en el mundo moderno
Los eufemismos son ridículos. No a veces, sino siempre. El que lo pronuncia no lo advierte, desesperado como está por reemplazar una palabra o una expresión por otra.
Perfil, 23 de diciembre de 2012

Una continua sucesión de indiscreciones
La RAE es un grupo de viejos y viejas burócratas del que sólo sobresale por su elegancia Arturo Pérez-Reverte, a quien desde acá le mandamos un saludo.
Perfil, 16 de diciembre de 2012

No matarás al personaje equivocado
¿Leyeron alguna vez "Tú ganas, Jack", de Elmore Leonard? Deberían hacerlo.
Perfil, 9 de diciembre de 2012

Dos casos de traición
Las contratapas y las solapas de los libros son el género literario global por excelencia. Tomen un libro editado en Australia, otro editado en Suecia y otro editado en Uruguay: todas las contratapas parecen escritas por la misma persona.
Perfil, 2 de diciembre de 2012

Basta de traducciones
Aprendan inglés, vale la pena. Pero no para leer el Ulises, no se lo merece.
Perfil, 25 de noviembre de 2012

Hablemos de maridos
Me gustan los textos breves, por lo general convertidos en prólogos o epílogos, que las esposas escriben sobre sus maridos. Sé que tiene que haber más casos, pero por ahora sólo recuerdo dos: el de Lillian Hellman hablando de Dashiell Hammett y el de Carol Blue hablando de Christopher Hitchens.
Perfil, 18 de noviembre de 2012

La enfermedad y sus libros
No vayan a creer que tengo algún tipo de predilección perversa por los libros que hablan del cáncer. Me gustan aquellos cuyos autores encuentran que la enfermedad cambió radicalmente sus vidas, pero que no tratan de ir más allá de su propio empecinamiento por recuperarse.
Perfil, 11 de noviembre de 2012

La muerte del afecto y los prólogos
La literatura es una actividad inútil, y los prólogos son una falacia, una costumbre que es necesario erradicar prestamente.
Perfil, 4 de noviembre de 2012

Subvencionar es malo para la salud
Las películas subvencionadas deberían traen una advertencia similar a la que traen los atados de cigarrillos, algo del estilo: "Esta película fue subvencionada por el Incaa. La subvención genera películas tan muertas como la carne fría", o algo así.
Perfil, 28 de octubre de 2012

Un buen libro te puede matar
No son cosas que me ocurran muy a menudo. De hecho, creo que no ha vuelto a ocurrirme desde hace mucho. Pero a mí estuvieron a punto de matarme varios libros.
Perfil, 21 de octubre de 2012

Una pequeña traición una vez al año
Perdón, pero me preocupa mucho menos quién termina siendo el ganador del Nobel de Literatura y mucho más quién filtra la información desde dentro de la Academia Sueca, apostando o haciendo apostar y llenándose al final los bolsillos de plata.
Perfil, 14 de octubre de 2012

Un día se van a avivar
Siempre me llaman la atención los que cometen errores de manera reincidente. Me refiero al mismo error, una y otra vez, el mismo error. Yo soy de esos. Seguramente es por eso que otro gran reincidente como el Vaticano no termina nunca de caerme del todo antipático. Es como si en un punto me sintiera identificado.
Perfil, 7 de octubre de 2012

La verdadera historia de Blancanieves
Probablemente la gente hizo a la madrastra más malvada de lo que en realidad era, pero eso es algo que sigue ocurriendo ahora, conmigo, sin ir más lejos.
Perfil, 30 de septiembre de 2012

El odio a los libros
Me alegra que no vean mi rostro ahora.
Perfil, 23 de septiembre de 2012

Retrato con colaboracionistas
"¿Qué es eso?", preguntó Louis Pauwels. "Eso soy yo", respondió Céline, "en 1914, montado en mi jamelgo desbocado. Y atrás, usted puede distinguir a los alemanes, mis colaboracionistas".
Perfil, 16 de septiembre de 2012

La muerte de un poeta
Recordando a Trotsky y a Maiakovski recordando a Esenin. Y tratando de olvidar a Bret Easton Ellis pidiendo el olvido para David Foster Wallace.
Perfil, 9 de septiembre de 2012

Entrada para un diccionario
Borges ya se ha vuelto un modo de no leerlo.
Perfil, 2 de septiembre de 2012

Renzo y Lucia en City Bell
Siempre consideré a mi abuelo Giorgio un tipo bastante bruto por haber creído que no podía existir en el mundo un libro mejor que Los novios, de Alessandro Manzoni. Hoy creo que yo estaba equivocado.
Perfil, 26 de agosto de 2012

Ensayos, consultas, correcciones
Los que al traducir consultan el diccionario, como los que corrigen sus libros o ensayan sus obras de teatro, son cobardes.
Perfil, 17 de agosto de 2012

Gracias, querido Hermann
Si Hermann Hesse me cae simpático es porque a diferencia de otros escritores que se dedican a recomendar a otros escritores ya canonizados, él supo ver con claridad el nacimiento de dos grandes escritores del siglo XX: Robert Walser y Arno Schmidt.
Perfil, 12 de agosto de 2012

El hombre que detestaba beber solo
En 1998, durante una entrevista, Héctor Tizón masculló algo que en la calle hubiera resultado ininteligible, pero que en el silencio de la habitación alcancé a oír con total claridad: "Estos porteños maricones...".
Perfil, 5 de agosto de 2012

Trabajando para los pulpos
Italo Calvino lo sabía: literatos y caballeros, entre otras cosas, tienen en común el obligar al cuerpo a adoptar posiciones innaturales.
Perfil, 29 de julio de 2012

El club de los desenterradores
Ningún escritor es injustamente olvidado. Un escritor es justamente olvidado y justamente recordado.
Perfil, 22 de julio de 2012

La ciencia ficción no nació en Perú
Alguien puso a circular en la web una novedad apabullante: el pionero de la ciencia ficción fue un escritor peruano, Julián Manuel de Portillo (1818-1862), adelantado en todo, quien entre 1843 y 1844 escribió una novela de anticipación titulada Lima de aquí a cien años.
Perfil, 15 de julio de 2012

Brasil es pura risa
La lengua portuguesa es excepcional si es leída, pero es verdaderamente payasesca oída, casi tan efectiva para provocar la risa como ver una película de Kurosawa doblada al español.
Perfil, 8 de julio de 2012

La novela de un utilero
Nunca leí Cien Años de Soledad, y sinceramente no me siento especialmente disminuido por eso.
Perfil, 1 de julio de 2012

Una colaboradora decisiva
Véra y Vladimir Nabokov iban y venían en condición de pareja. La inmensa mayoría de las personas nunca la vio a ella sin estar en compañía de él, ni a él sin estar en compañía de ella.
Perfil, 24 de junio de 2012

Maldigan, maldigan, que algo quedará
Los poetas siempre supieron maldecir de modos más o menos elegantes.
Perfil, 17 de junio de 2012

Reflexiones en torno a un título
Se sabe que las traducciones españolas se convirtieron para mí en una especie de obsesión, no ya porque sean malas sino porque resultan ser la expresión de una conciencia, un modo de ser, de trabajar y de entender el mundo que me perturba.
Perfil, 10 de junio de 2012

Enanos a hombros de gigantes
No bromeo cuando digo que creo que el canal de televisión eminentemente cultural es Utilísima.
Perfil, 3 de junio de 2012

Cuando las buenas ideas atacan
Además de un gesto de avaricia ejemplar es impúdico suponer que las ideas que nos atacan son tan geniales que merecen ser anotadas ipso facto, sine die y manu militari.
Perfil, 27 de mayo de 2012

El otro gran simulador
Los detractores o delincuentes o plagiarios deben siempre defender su postura extrema “antes” de ser capturados con las manos en la masa, no después, so pena de ser considerados los integrantes de una banda de cobardes, acomodaticios y asustadizos escritores sin talento.
Perfil, 20 de mayo de 2012

El trabajo y otros umbrales
Quien considera la escritura un trabajo es alguien que nunca ha trabajado en sentido reducido. O alguien para quien los umbrales no tienen consistencia. Pensar sólo puede ser un trabajo para un débil mental.
Perfil, 6 de mayo de 2012

Las coincidencias ya no son lo que eran
Futilidad fue escrita 14 años antes del naufragio del Titanic, y, según los especialistas que se han tomado el trabajo de leerla con más atención que yo, coincide en 98% de las circunstancias con el acontecimiento real.
Perfil, 29 de abril de 2012

La escritora ciega y el manuscrito
Cada vez que alguien me cuenta que perdió un manuscrito accidentalmente, le cuento la historia de T.E. Lawrence y la primera versión de Los siete pilares de la sabiduría.
Perfil, 22 de abril de 2012

Basura tóxica hecha en España
Cada vez que veo un libro que presumo bueno, traducido en España, siento vértigo y ganas de vomitar.
Perfil, 15 de abril de 2012

Un dibujo del Torino para Tonino
Entrevisté a Antonio Tabucchi en 1996. En un momento me interrumpió para preguntarme qué era un Torino.
Perfil, 8 de abril de 2012

Homero en Buenos Aires
Si existía alguna duda acerca de las dotes de Víctor Hugo Morales para el relato deportivo, verlo en plena acción disipó todo.
Perfil, 1 de abril de 2012

Variaciones en torno de una bazofia
I sette cuori, de Ermanno Cavazzoni, son una serie de variaciones paródicas inspiradas en uno de los relatos del famoso libro Corazón, de Edmondo De Amicis.
Perfil, 25 de marzo de 2012

Teoría y práctica de la coma
El uso de la coma se editó por primera vez en 1972 con varias finalidades, entre ellas, contribuir a la diferenciación clara entre la coma prescindible y la coma incorrecta.
Perfil, 18 de marzo de 2012

Que Oriente se quede con sus libros
Hay cierta literatura a la que no le basta con ser traducida para volverse comprensible, sino un cuerpo de notas al pie casi tan extenso como el texto mismo.
Perfil, 11 de marzo de 2012

El Salomón de los tiempos que corren
Hubiera estado bien que Roger Waters dijera: "Las Malvinas son argentinas y los trenes también".
Perfil, 26 de febrero de 2012

Un tren llamado fatalidad
De algún modo los personajes de las novelas se hacen cargo de su destino.
Perfil, 26 de febrero de 2012

Todo lo que sé lo aprendí de Cortázar
De acuerdo, el título puede inducir a equívocos, y la verdad es que hasta yo mismo reconozco que es un poco exagerado.
Perfil, 19 de febrero de 2012

Hábitos culinarios y literatura
Debo reconocer que no presto demasiada atención a los alimentos que ingiero. Por lo general, siempre estoy preocupado por otras cosas: por ejemplo, en lo que ingieren los personajes de las novelas que leo.
Perfil, 12 de febrero de 2012

Si Frodo tuviese un celular
El lunes pasado, Paul Mason, periodista multipremiado de la BBC y uno de los rostros del programa Newsnight, fue a la London School of Economics para ofrecer una conferencia sobre el statu quo mundial y la transición histórica que estamos viviendo.
Perfil, 5 de febrero de 2012

Los girasoles de Van Gauguin
Los girasoles de Van Gogh son de Gauguin. Eso al menos asegura Antonio de Robertis, un agrimensor milanés que gracias a sus investigaciones, iniciadas en 1967, se volvió uno de los mayores expertos mundiales en Van Gogh.
Perfil, 29 de enero de 2012

El flagelo del flagelo
Hay un blog que se ha propuesto dar cuenta del uso de una simple, banal, fea palabra, a la que los redactores echan mano con la sencillez con que usan una preposición cualquiera o un nombre propio.
Perfil, 22 de enero de 2012

El sentido común en la planta baja
Acepto que el periodismo no es una ciencia, pero para mí lo es.
Perfil, 15 de enero de 2012

La ficción supera a la realidad
Lean El Mundo Today. Y cada tanto, si pueden, disfruten de un buen gin tonic.
Perfil, 8 de enero de 2012

Hitch ha muerto. Viva Hitch
Tal vez ya sea tarde para escribir un epitafio pertinente y sentido. Como decía Roland Barthes, lo más difícil es hablar de lo que se ama.
Perfil, 31 de diciembre de 2011

Artículos
El gran hampa
Esta nueva revitalización de Parker, un personaje a quien muchos considerábamos perdido, nos alegra una existencia opacada desde aquel nefasto 31 de diciembre de 2008, cuando Westlake dijo "adiós a todo eso".
Página/12, 17 de marzo de 2013

Verano con playa verde
Muy cerca de Recife se encuentra el punto más oriental del continente americano, João Pessoa, donde el sol nace primero. Y pinta de dorado 138 kilómetros de playas.
Perfil, 22 de diciembre de 2012

Un viaje para recordar
Desplazarse es casi tan importante como llegar a destino, sobre todo si lo que nos espera es una estadía ajetreada, sin tiempo para recuperarnos de la asincronía funcional o jet lag.
Perfil, 9 de junio de 2012

Quiero naufragar
Lamenté tanto no haber estado a bordo del Concordia, que ruego a aquellos que tengan pensado hacer una travesía en un barco hechizado, poco confiable y capitaneado por alguien portador de mala suerte, incapaz y cobarde, no dejen de avisarme.
Perfil, 21 de enero de 2012

Veo tapitas por todos lados
No puedo recordar cómo comenzó esta manía. Lo que sí sé es que hoy por hoy no puedo emprender el recorrido callejero más banal y transparente sin terminar con los bolsillos repletos de tapitas.
Perfil, 3 de diciembre de 2011

Murió Christa Wolf, la escritora que no saludó la reunificación alemana
Fue durante más de treinta años un referente civil para la oposición de la RDA, y su reacciones en 1990, con la caída del Muro, le mereció el vacío entre sus compatriotas.
Perfil, 3 de diciembre de 2011

Contra la ojota
Para los que rodean al sujeto portador de ojotas el mundo, instintiva, inmediatamente, se vuelva más oscuro, desagradable e injusto.
Soho, noviembre de 2011

La angustia de las influencias
Un libro publicado en febrero en España por un joven escritor es secuestrado de las librerías en septiembre por orden de la heredera de Jorge Luis Borges. ¿Por qué?
Perfil, 30 de octubre de 2011

Entre dos mentiras
Desde el 19 de septiembre vuelven Los Expedientes Secretos X a la pantalla de TCM.
Página/12, 18 de septiembre de 2011

El Papa que quería vivir
Si Georg Gaenswein quiere regalarle una buena película a Benedicto XVI, que le lleve al televisor papal el video de Habemus Papam. Seguramente le va a intrigar ver a un Sumo Pontífice que se asoma al balcón exclamando: "Hacen falta cambios, hace falta una Iglesia que nos una". A lo mejor, con suerte, renuncia.
Página/12, 4 de septiembre dle 2011

El brazo largo de la ley
Mañana a la noche, Raylan Givens, un héroe de la mejor estirpe, vuelve a aplicar la ley en las calles de Lexington.
Página/12, 7 de agosto de 2011

Quiero estar en la lista negra
Una vaso de agua, un cigarrillo y una lista negra no se le niega a nadie.
Perfil, 7 de agosto de 2011

Las migajas exquisitas
Considerándonos asiduos lectores de cuentos creemos que en un top ten mundial al menos tres de los relatos de Graham Greene deberían estar en él, antes o después de alguno de Borges.
Perfil, 10 de julio de 2011

Bloopers editoriales
De vez en cuando el mundo editorial comete uno de esos bloopers que hacen nuestra tediosa vida libresca un poco más entretenida.
Perfil, 5 de junio de 2011

Travesía con hotel a cuestas
Dieciocho horas de diversión ininterrumpida; un mínimo de cinco comidas diarias; buen trato y simpatía constante. No es el paraíso, tan sólo un crucero por el Mediterráneo, con principio en Civitavecchia, fin en Lisboa y escalas en Savona, Marsella y Valencia.
Perfil, 28 de mayo de 2011

Un festival negro en la Ciudad Feliz
Cansados de mirar con nostalgia la Semana Negra de Gijón, tres escritores marplatenses consiguieron instalar un festival de novela negra propio, el Festival Azabache.
Perfil, 22 de mayo de 2011

Hasta aquí llegamos
Parafraseando a Artaud, pareciera que los españoles gozaran obscenamente convirtiendo en caca toda la literatura que tocan.
Perfil, 24 de abril de 2011

Senegal, India y otras curiosidades
Todos los años encuentro una nueva excusa para ir a la Feria.
Perfil, 17 de abril de 2011

El corazón de las tinieblas
Aun aquellos que teman a Céline perderán ese temor cuando vean que sus propósitos nunca acaban con todo. La literatura también hace lo que está a su alcance para destruirse a sí misma. Es Céline el que va corriendo en su socorro.
Página/12, 13 de febrero de 2011

El regreso del libertino erudito
El testamento de un escritor exquisito, un amante incomparable y un filósofo frustrado que aún hoy sigue siendo la fuente de consulta inigualable para saber cómo se vivía, cómo se amaba y cómo se estafaba en el siglo XVIII.
Perfil, 26 de diciembre de 2010

Los gobiernos pasan, las canciones quedan
Los Smiths deseaban la muerte de Margaret Thatcher. Y a pesar de eso, David Cameron los ama.
Perfil, 18 de diciembre de 2010

Julian, al fin te debemos una
Hasta ahora el caso WikiLeaks ha dado al menos una información útil y certera: hay que tener mucho cuidado con lo que se hace en Suecia.
Perfil, 11 de diciembre de 2010

La caja fuerte sigue escondida
Es posible que las revelaciones de WikiLeaks no sean más que pequeñeces recogidas por ahí y relacionadas entre sí por medio de la deducción lógica de los funcionarios que las escribieron.
Perfil, 4 de diciembre de 2010

Oscuridad del mundo
Un detalle importante, de un equívoco que no debe ser pasado por alto.
Perfil, 27 de noviembre de 2010

Elogio del castañazo
Lo ocurrido el miércoles con la presidenta de la Comisión de Asuntos Constitucionales de la Cámara de Diputados, Graciela Camaño, debe entenderse como una lección de humildad y nada más.
Perfil, 20 de noviembre de 2010

El galanteo entre los humanos
En contraste con la sencillez y claridad de su comportamiento cuando se trata de nutrición o de huida, las acciones de galanteo son completamente enigmáticas.
Perfil, 13 de noviembre de 2010

Almorzando con Das Neves
Las ballenas dan muestras de ser menos inteligentes que las lombrices, pero a los gringos les encanta.
Perfil, 6 de noviembre de 2010

Marionetas que hacen gestos
Las novelas de Ivy Comptom-Burnett son distintas, pero en la memoria se confunden, los personajes siguen vivos, brincando de una novela a otra.
Perfil, 31 de octubre de 2010

La incorrección es otra cosa
Llamar políticamente incorrecto a Kirchner es como si yo a alimentarme con helado lo llamara "saciar mi hambre de gloria".
Perfil, 30 de octubre de 2010

Epsilon Eridiani, ida y vuelta
Estadísticamente hablando, los extraterrestres existen, pero las distancias que nos separan de otros planetas son tan enormes que cualquier encuentro cercano es dudoso, por no decir imposible.
Perfil, 23 de octubre de 2010

Mineros y millonarios
Dejen de congraciarse con esos mineros y mírense un poco hacia abajo, o mejor, hacia adentro. Los que estamos enterrados somos nosotros.
Perfil, 16 de octubre de 2010

Querido Mario, muchas gracias
Desconozco la economía personal del señor Vargas Llosa, pero quiero creer que sus problemas se han acabado y que a partir de ahora cada minuto de su existencia estará dedicado a prodigarnos placeres insospechados, personajes encantadores y aventuras inigualables.
Perfil, 9 de octubre de 2010

Estos buenos vecinos
Debemos enseñarles a nuestros hijos que no deben cruzar la calle sin mirar ni aunque los persiga un perro rabioso. Y tambieacute;n que deben tener cuidado de los vecinos y mantenerse alejados de ellos hasta cuando los persigan sus captores.
Perfil, 2 de octubre de 2010

Contra las notas al pie
Hay una excelente traducción de El Gatopardo y no es la mía.
Perfil, 26 de septiembre de 2010

Mi nombre por una calle
Los ciudadanos deberían comprender que el mejor modo de olvidar a los prohombres es poniéndoles sus nombres a las calles, las estaciones de subte y las hemerotecas.
Perfil, 25 de septiembre de 2010

Oféndanse y dénme mi helado
Una campaña publicitaria protagonizada por una monja embarazada causa revuelo en Gran Bretaña.
Perfil, 18 de septiembre de 2010

Léanlo, no los va a defraudar
Tiempo Argentino, deliberadamente y en poco tiempo, le arrancó el trono a Barcelona.
Perfil, 11 de septiembre de 2010

Sport
Pinky y Cerebro, Piñera y Bielsa
Marcelo Bielsa fue el factótum del rescate de los mineros, el cerebro que si no domina el mundo es porque no está interesado en el asunto.
Un Caño, noviembre de 2010

Adiós al Octopus vulgaris
Murió el pulpo Paul.
ESPN, 26 de octubre de 2010

Más tontos serán ustedes
Siempre hay que dar otra oportunidad.
ESPN, 28 de septiembre de 2010

Prohibido ser artista
A algunos el genio les está vedado y sólo les queda la fuerza bruta para hacer historia.
ESPN, 24 de septiembre de 2010

Ni que fueran ardillitas
Los excesos de Las Leonas en los festejos mundialistas.
ESPN, 16 de septiembre de 2010

Federizando a Nadal
Al final Matthew Arnold tenía razón: el conocimiento de lo bueno y lo mejor hace a la gente mejor y más buena.
ESPN, 15 de septiembre de 2010

La vida moderna de Roque
El lunes, durante una hora y media, todos fuimos paraguayos. Qué lástima no ser Roque Santa Cruz durante una hora y media.
ESPN, 16 de junio de 2010

Jabulani victims
Subiéndose al tren donde se pueda ser la voz de los que no tienen voz.
ESPN, 15 de junio de 2010

Hagamos predicciones
¿Para qué sirve un mundial si no es para hacer predicciones?
ESPN, 10 de junio de 2010

Planeta Kuper
En Un Caño no podemos ocultar nuestras influencias, y antes de que algún papanata envíe una carta diciendo: "Están robándole palabras a Simon Kuper", nos hacemos cargo y lo decimos: si hay alguien a quien le robaríamos las palabras, ése es Simon Kuper.
Un Caño, abril de 2010

Si el cadete es ineficiente, echen al gerente
Maradona tiene un plan, pero aún en ese caso es sabido que Dios nunca se ríe más que cuando escucha nuestros planes.
Deutsche Welle, 2 de marzo de 2010

Musculosa obligatoria para todos
En Italia es una prenda veraniega, incluso primaveral, cuya única misión consiste en impedir que el sudor llegue a la camisa o la remera.
Un Caño, marzo de 2010 (como Dante Panzotti)

A la cama sin cenar
En Italia quieren sancionar a los jugadores que profieran insultos blasfemos.
ESPN, 15 de febrero de 2010

Las madres no mienten
La inocencia de Mutu se comprueba sencillamente, sólo hay que escuchar a su mamá.
ESPN, 5 de febrero de 2010

Fútbol en continuado
Marcelo Bielsa hará que la Selección de Chile juegue dos partidos en una noche.
ESPN, 27 de enero de 2010

La coartada perfecta
Tiger Woods se internó en una clínica para curarse de su adicción al sexo.
ESPN, 24 de enero de 2010

La belleza de una frase
Las consecuencias de la suspensión de David Attoub por 70 semanas.
ESPN, 21 de enero de 2010

Una carrera muy corta
Valentino Rossi corre grandes riesgos al subirse a una Ferrari.
ESPN, 20 de enero de 2010

Apenas una orientación
La policía brasileña le sugirió a un equipo que no use la imagen del Che Guevara.
ESPN, 18 de enero de 2010











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domingo, 5 de enero de 2014 
Entre la pena y la nada
En Sin aliento, de Jean-Luc Godard, hay un momento interesante. Jean Seberg, recostada en la cama, le lee a Jean-Paul Belmondo un pasaje del libro que está leyendo: Las palmeras salvajes, de William Faulkner. “Entre la pena y la nada, elijo la pena”, recita Jean Seberg, a lo que Belmondo retruca que lo que acaba de decir es una tontería, que solamente un verdadero estúpido eligiría la pena; entre la pena y la nada, él elige la nada.
Que Faulkner hiciera que su personaje eligiera la pena es comprensible y hasta lógico: sin pena no hay novela. De hecho muchas novelas no son más que una larga sucesión de penas. Hace unos años le preguntaron a John Irving por qué en sus novelas había por momentos tanto dolor, tanta angustia, tanta muerte. El dijo que le parecía una falta de respeto, habiendo en el mundo tanta gente que sufre, que sus personajes no sufrieran también. Se trata de una postura moral con la que es difícil no estar de acuerdo. El sufrimiento literario y el infortunio de los personajes acotaría nuestra vida como lectores de un modo atroz. A diferencia de la música, la buena literatura no tiene necesariamente que ser triste (no siempre Faulkner e Irving lo son), pero leer sólo obras que no nos depararen alguna que otra angustia sería complicado, por no decir imposible. Sin embargo nada nos obliga a sufrir a causa de las malas traducciones españolas, por lo que considero saludable prescindir de ellas de manera tajante, sin concesiones.
Existe un supuesto que lleva a pensar que una mala traducción al menos nos acerca un poco al autor. Existe otro que dice que una buena obra puede soportar cualquier cosa, cualquier calamidad, incluso una traducción hecha en España. Mentira. Leemos libros con la ilusión de estar leyendo a un autor, cuando en realidad leemos lo que el traductor quiere hacernos creer que es ese autor. Eso en el caso de una buena traducción. En el caso de las traducciones españolas lo que obtenemos es algo más ficticio, más irreal: lo que leemos no es lo que el traductor quiere hacernos creer que es un autor (el extraordinario traductor español Miguel Sáenz nos hizo creer que Thomas Bernhard es efectivamente eso, pero en cualquier caso “eso” es algo formidablemente escrito), sino una sucesión de arbitrariedades, incongruencias, flatulencias literarias y despropósitos impotentes que quieren hacernos creer que son la traslación lo más fiel posible del texto escrito por el autor cuyo nombre está impreso en tipografía cuerpo 16 en la tapa.
El panorama editorial está cambiando. Las editoriales españolas, gracias a la bendita crisis, están dejando de comprar derechos para el habla hispana y sólo los compran –como siempre debió ser– para su propio consumo. Que cada uno se coma su propia mierda. Ni en la orinoterapia es aconsejable beberse la orina ajena, y nosotros seguimos leyendo traducciones españolas. Esperen un poco, sean pacientes y van a terminar leyendo lo que quieran traducido para una sola calle de las nuestras. Entre la pena y la nada elijan la nada
Perfil [*]
domingo, 29 de diciembre de 2013 
Del placer y del vicio de fumar
En un libro exquisito e inhallable llamado Narcóticos, Stanislaw Ignacy Witkiewicz estudiaba con meticulosidad los pros y los contras de todas las drogas que había probado en su vida (gran parte de la obra pictórica de Witkiewicz está realizada bajo la influencia de uno u otro narcótico cuya composición solía anotar en una esquina al margen del cuadro). En el prólogo de ese libro aclara, sin embargo, que ninguna droga es más difícil de abandonar que la nicotina: mientras escribe eso sostiene en la mano un cigarrillo encendido. Guillermo Cabrera Infante y Julio Ramón Ribeyro son tal vez los dos escritores que dedicaron las más apasionadas y amorosas páginas al tabaco, al punto que siempre desaconsejo su lectura a quienes tienen en sus planes abandonar el vicio: lo que la voluntad consigue dejar, el genio de ellos dos lo trae de vuelta (cada vez que dejé de fumar, me bastó la lectura de una página de Puro humo para decirme a mí mismo “¡A la mierda con todo!” y retomar ipso facto el vicio).
Sabía de los problemas que Italo Svevo había tenido con el cigarrillo por la lectura de La conciencia de Zeno, pero desconocía que su lucha contra la nicotina había empezado a la temprana edad de 20 años. Un libro publicado en España recoge cartas, artículos y fragmentos de novelas en los que Svevo se ocupa del tabaco: Del placer y del vicio de fumar. La traducción no es mala para ser española, salvo por el hecho de que el traductor confunde continuamente “il fumo” (el humo), con el modo coloquial de llamar en italiano tanto al humo como al cigarrillo. De modo que el cigarrillo, contra lo que podría esperarse, aparece pocas veces mencionado en el libro, cosa que a cualquiera llamaría instantáneamente la atención –salvo a un editor español, naturalmente. Diario para la prometida, por ejemplo, recoge los pensamientos que Svevo iba tomando en un cuaderno, palabras dedicadas a Livia Veneziani, su amada, por quien lleva a cabo el sacrificio de intentar alejar el vicio, porque “de lo que se trata es de amarte bien y tranquilamente, de tener los nervios sanos para superar las dudas y sentir el mismo afecto intenso cada mañana, cada atardecer.” (Livia Veneziani es la misma cuya belleza obnubiló a James Joyce en su estadía triestina, al punto de incluirla como un personaje del Finnegans Wake: Anna Livia Plurabelle.) El joven Svevo, movido por los mejores propósitos, deja de fumar y retoma el vicio prácticamente una vez por mes (y estoy siendo generoso). Sus buenas intenciones se acumulan –y el amor por Livia también. Lo que quisiera es poder voltear la cabeza y mirar la fecha del último cigarrillo con orgullo. Pero no puede. Una otra vez reincide. Livia lo presiona: si vuelve a fumar es señal de que ya no lo ama, o no lo suficiente. Lo que está en peligro es la serenidad de Svevo, su completa felicidad. Las “dos efes”, como las llama Svevo, son justamente “felicidad” y”fumar”. La primera está ahí gracias a Livia, la segunda depende solamente de Svevo. Rememoro estas cosas porque el 31 de diciembre, a las 12 de la noche, el que va a dejar de fumar soy yo.
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domingo, 22 de diciembre de 2013 
Las aventuras de Hap y Leonard 2
La semana pasada hablé de una serie de novelas de Joe R. Lansdale habiendo leído tres obras. Hoy, después de haber leído dos más (Rumble Tumble y Capitanes atroces) y con más espacio disponible, me siento preparado para ampliar la recomendación y aclararme ciertas cosas a mí mismo para la otra media docena de novelas que me esperan.
Hap Collins y Leonard Pine son amigos, pero esa amistad trasciende lo que habitualmente se entiende por eso. Basta que uno de ellos se vea involucrado en un problema para que también se vea involucrado el otro. Son capaces de ofrecer la propia vida si la del otro está en juego. Hay, es cierto, una pulsión un tanto irreal por meterse en problemas, pero pensemos lo que sería de la literatura policial si priváramos a los personajes de esa pulsión. Como creo que dijo Rousseau, los hombres evitarían los problemas si se quedaran encerrados en sus casas. También es cierto que quedarse en casa no prueba que no se puedan tener grandes aventuras, como lo prueba Viaje alrededor de mi cuarto, de ese fascista primigenio llamado Xavier de Maistre.
Hap y Leonard pelean mucho. No entre sí, sino con el prójimo. Hap, el narrador, sabe medir las digresiones, presta atención a los detalles y tiene una capacidad envidiable para poner sobrenombres. Suele ser más piadoso que Leonard. Hap odia las armas de fuego, pero como no es tonto prefiere tener una y no usarla a necesitar usar una y no tenerla. Por regla general ese precepto guía su existencia y termina demostrando que la sabiduría popular es indiscutiblemente sabia. Tiene buena puntería pero, a diferencia de Leonard, Hap sólo usa las armas en defensa propia y luego, indefectiblemente, se arrepiente de haberlas usado. Hap es blanco, sentimental y vota por los demócratas. Leonard en cambio es negro y gay, lo vuelve loco la música country y vota por los republicanos. Y aunque todos los hombres son iguales, en Texas, Estados Unidos, a comienzos del siglo XXI, esas diferencias salen a relucir aunque se trate de disimularlas.
En Rumble Tumble, después de que un tornado le destruyó la casa, Hap se muda a la casa de Leonard. La convivencia no es sencilla, de modo que Hap medita seriamente en irse a la casa de su novia, la bella Brett. Y es justamente Brett la que da paso a la nueva aventura. Ella recibe la visita de un enano charlatán disfrazado de cow boy que le pide 500 dólares a cambio de información sobre su hija, Tillie. Así descubren que Tillie está siendo obligada a trabajar de de prostituta en un burdel en Oklahoma. Hap, Leonard y Brett corren a rescatarla. En Capitanes atroces Hap se enamora de otra mujer y para acompañarlo Leonard se sube con él a un barco pesquero, donde los dos amigos lo único que pescarán serán problemas. Hay algo en las novelas de Lansdale que recuerda la mecánica con la que funcionan esas novelas juveniles del tipo jóvenes-despreocupados-se-ven-involucrados-en-cuanto-lío-asoma-en-el-horizonte.
Hay un humorismo sardónico y una nostalgia sutil, un idealismo y una desilusión que hacen de Hap y Leonard la pareja de detectives inadvertidos más fascinante de los últimos años.
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domingo, 15 de diciembre de 2013 
Las aventuras de Hap y Leonard
Hay un poema de Patti Smith que comienza diciendo: “Por favor, Godard, filma esto.” El pedido me resulta de una autenticidad, un respeto y una honradez envidiable (todo lo contrario al gesto reciente de Patti Smith de acercarse hasta la plaza San Pedro a estrechar la mano del Papa Francisco, que más bien me dio vergüenza ajena). El poema parece haber sido escrito para que Godard lo lleve a la pantalla –y no sé si finalmente lo hizo.
Hay un escritor estadounidense de quien en español sólo se encuentran dos de sus libros: Mucho Mojo y Cuando el río suena. Se llama Joe Richard Harold Lansdale, y gracias a internet y a la piratería, hace unas semanas pude bajarme gratis veintiséis libros de Lansdale al Kindle, con lo que puedo afirmar que me convertí en un hombre feliz. Me importan un bledo los derechos de autor. No los bajé en su lengua original, sino en italiano. Italia es un país donde el género policial proveniente de cualquier idioma se cultiva con fruición y una histeria benéfica inusual en un país donde prácticamente lo único que se lee es literatura italiana (descubrieron a Pessoa hace poco más de veinte años, gracias a las traducciones de Tabucchi).
Lansdale es un autor particular por muchos motivos. Entre otros, es el creador de varios métodos de defensa personal, el Maverick Kenpo, el Matsukaze Budo y el Shen Chuan (“Puño del espíritu”; lindo nombre, ¿no es cierto?) mezcla de muchas artes marciales, e imparte clases en Nacogdoches, en su Texas natal, en una escuela llamada Lansdale’s Self-Defense Systems.
Incursionó en muchos géneros, desde el terror y la ciencia ficción hasta el policial. Sus novelas de terror y ciencia ficción son divertidas, llenas de canibalismo y animales prehistóricos aparecidos en pleno siglo XX. Pero se puede vivir sin ellas. En cambio tiene una serie policial protagonizada por dos personajes muy especiales: Hap Collins y Leonard Pine. Hap, el narrador, es blanco, vive al día, se enamora de cuanta mujer se le pone delante y sufre de una melancolía a prueba de cualquier cosa. Leonard, su amigo, es negro, ex combatiente en Vietnam, gay y cínico. Y tiene una mirada que hace saber a quien lo mire que puede ser muy peligroso. Ellos protagonizan hasta hoy una docena de novelas y un libro de relatos. La semana pasada leí tres novelas de esa serie: Una estación salvaje, El mambo de los osos y Bad Chili. Hap es un perdedor, de esos que “si hubiese caminado durante diez kilómetros alrededor de un prado lleno de vacas para mantener la mierda lejos de sus zapatos habría conseguido de todos modos un montón fresco de mierda de perro en el que meter el pie”. Amo ese tipo de personajes porque se parecen mucho a mí. Lo que ocurre en esas novelas es terriblemente sangriento, pero las intervenciones de Leonard las vuelven un raro tipo de novela policial capaz de provocar al mismo tiempo escalofríos y carcajadas. La gente en el subte me pregunta qué estoy leyendo. Pero nunca hago a tiempo de explicarlo porque siempre tengo que bajarme antes.
Por favor, Rodrigo Fresán, publicá a Lansdale en la colección Roja y Negra.
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domingo, 8 de diciembre de 2013 
Aplausos para Reinhold Messner
En un pasaje de los Diarios, Witold Gombrowicz se ensaña con los alpinistas. En el intento de explicar qué es literatura y qué no lo es, Gombrowicz apela a los libros escritos por los alpinistas después de alguna hazaña. Y dice más o menos que en el momento en que un alpinista sufre un accidente en la pared de una montaña, si, por ejemplo, queda colgando sobre el vacío sostenido por dos dedos de cada mano, su descripción de los hechos se limita a explicar técnicamente cómo logra rehabilitarse, evitando, siempre, contar lo que siente. Como siempre, Gombrowicz tiene razón. Pero Gombrowicz nunca leyó los libros de Reinhold Messner.
Messner es un alpinista italiano que en 1980 escaló el Everest completamente solo y sin llevar tubos de oxígeno. También escaló el Nanga Parbat por una pared que tiene aproximadamente 4.500 metros de altura (es el muro vertical más grande del planeta). Bajando por otra de las caras de la montaña murió su hermano Günther. Posee el récord de haber conquistado la mayor cantidad de “ochomiles”, que es como los alpinistas denominan a las montañas que tienen más de ocho mil metros de altura. También cruzó la Antártida.
En una de sus escaladas se le congelaron los pies y tuvieron que amputarle los dos pulgares. Eso no le impidió seguir escalando, pero ya no fue lo mismo. Reinhold Messner escribió muchos libros, Séptimo grado, En los límites de la Tierra, Espíritu libre, entre otros. Messner hubiera sorprendido a Gombrowicz, precisamente porque cuando queda colgando sobre el vacío se dedica a narrar con lujo de detalles lo que siente. Lo vi una vez en una entrevista en la televisión italiana, cuando acababa de bajar del Everest, en 1980. El entrevistador era el típico petulante que suele preguntarle a un atleta qué pensaba “exactamente” mientras cortaba el cordel de lana. Y le preguntó eso, qué pensó “exactamente” cuando llegó a la cima del Everest. Messner primero lo miró, no le respondió enseguida. Lo miró con una expresión consternada y después inclinó dulcemente la cabeza a un lado, mirando hacia arriba, como buscando las palabras. Pero eso ya era lenguaje. Su pausa era expresiva, como sólo puede serlo en la música. Respondió primero así, con el silencio, y después dijo lentamente: “Estaba muy cansado”. El entrevistador sintió pánico, porque estaba convencido de que hablar no era otra cosa que llenar de palabras el vacío. Y entonces protestó: “¡No! ¡No puede contestarme eso! ¡No puede ser tan evasivo!”, sin comprender que con tres palabras Messner había dicho lo esencial, hablaba del cansancio inmenso, del inmenso cansancio, y había tenido el coraje de mantenerse dentro de los límites de la verdad. Y el entrevistador insistía: “Decime por lo menos qué era lo que más deseaba en aquel momento”. Messner entonces lo miró con sus ojos de hielo y después de una pausa todavía más larga dijo: “Quería volver a casa”. El periodista no comprendió que alguien que supera los límites al final sólo quiere volver a estar dentro de esos límites; no comprendió todo lo que ese alpinista había dicho con la mirada, el silencio y pocas palabras.
Gombrowicz hubiera aplaudido.
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domingo, 1 de diciembre de 2013 
Pavese piloto
Después de una catástrofe, el sobreviviente trata de establecer un equilibrio entre el recordar demasiado y el recordar demasiado poco. Los recuerdos pueden volvernos locos. De los que sobrevivieron a los campos de exterminio nazis, “sólo aquellos que consiguieron olvidar pudieron vivir largo tiempo, y los que poseían una memoria óptima murieron” (quien dice esto es el escritor israelí Aharon Appelfeld).
W.G. Sebald afirma en Sobre la historia natural de la destrucción (1999) que la devastación de las ciudades alemanas durante la Segunda Guerra Mundial no encontró lugar en la conciencia de los escritores alemanes. Los que, como él, nacieron después de la guerra, no pudieron confiar en el testimonio de los escritores. Eso lo indujo a investigar por qué éstos no querían o no podían describir la destrucción de las ciudades alemanas. No resulta fácil refutar la tesis de que los alemanes no consiguieron llevar al papel los horrores de la estrategia de destrucción de los aliados, pero tampoco resulta fácil refutar que es estúpido esperar de los testigos presenciales una descripción de esos hechos, como las descripciones que a Sebald satisfacen plenamente, las de los corresponsales de guerra de los grandes diarios norteamericanos.
Lo sorprendente es menos eso que el hecho de que Cesare Pavese, cincuenta años antes, le haya respondido al alemán de un modo implacable en un artículo titulado Tienen razón los literatos: “Se dice que después de los tumultos, las atrocidades, las apocalípticas esperanzas y las caídas de la historia reciente, es casi vergonzoso que nuestros narradores no sepan renovar su equipaje, sus contenidos, las cosas que tienen que decir, para dar al mundo unos libros donde el sano escalofrío de la experiencia enriquezca las páginas. Alguien, más bien, habla de esto como de un deber. El llamado es sincero, lleno de buena fe. Pero a nosotros nos parece ingenuo”.
Según Pavese, quien invita a los escritores a dar en cuenta de las novedades cotidianas de la crónica olvida que la gesta napoleónica tardó medio siglo en materializarse en Guerra y paz. En la crítica dirigida a los escritores está implícita la presunción de que contando de ciudades destruidas la literatura resultaría más rica, más verdadera o, como se dice, más humana. “No se niega a nadie el derecho de escogerse los argumentos que cree, no se pretende que sea un mérito asistir neutrales e impasibles a la tragedia cotidiana de una guerra, simplemente se quiere aclarar que la profunda humanidad, la vena auténtica, la franqueza del arte, tienen raíces no en la cantidad o enormidad de los hechos sufridos sino solamente en la mente y en el corazón, en la claridad de la mirada, en el monótono y martillante recuerdo. […] Cuando se toma en la mano la pluma para narrar en serio, todo ya ha sucedido, se cierran los ojos y se escucha una voz que está fuera del tiempo”. Sebald no entendió nada. Tampoco le hacía falta leer a Pavese. En Matadero cinco hubiera encontrado la respuesta que le habría ahorrado frustraciones: “Después de una matanza sólo queda gente muerta que nada dice ni nada desea; todo queda en silencio para siempre. Solamente los pájaros cantan. ¿Y qué dicen los pájaros? Todo lo que se puede decir sobre una matanza; algo así como pío-pío-pí."
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domingo, 24 de noviembre de 2013 
El juego del cine
Hasta hace poco pensaba, supongo que como la mayoría, que El último magnate, el libro póstumo de Francis Scott Fitzgerald, era la gran novela sobre Hollywood. Pero acabo de leer Cazador blanco, corazón negro, de Peter Viertel, y creo que Fitzgerald fue destronado con todos los honores. Peter Viertel, que falleció en 2007, trabajó con John Huston como guionista en varias de sus películas. Cazador blanco, corazón negro, llevada al cine por Clint Eastwood en 1990, cuenta lo que ocurrió en torno a la filmación de La reina africana, película que Huston se obsesionó por filmar en escenarios naturales, en el corazón del Congo. Sabía de la existencia de ese libro de Viertel pero ni siquiera estaba seguro de que hubiera sido traducido. Lo fue, y no sólo eso, sino que forma parte de la llamada Biblioteca Peter Viertel, de la editorial española Berenice. Dudo que el resto de su obra alcance la perfección de este libro, pero quiero leer todo lo escrito por este autor. Si nada alcanza la perfección de esa novela, tanto peor. A lo mejor, podría volver a ella al finalizar cada una de las novelas que Berenice vaya editando, para comprobar si todo se sigue sosteniendo por sus propios medios y si sigue causando los mismos efectos. Reconozco que aún estoy hipnotizado.
La novela gira en torno a las conversaciones que mantienen Viertel y John Huston, y de paso se mofa un poco del universo misógino masculino, denuncia el racismo existente en Africa en época de la descolonización de las últimas posesiones del Imperio Británico y describe la irracionalidad depredadora del hombre blanco, obsesionado por asesinar animales grandes y peligrosos para demostrar, y demostrarse a sí mismo, vaya uno a saber qué. John Huston fue el exponente más destacado de esa clase de personas que mandan todo y a todos a la mierda. Para sobrevivir con esa personalidad, uno tiene que haber nacido rico o tener mucho talento. Huston tenía talento. En la novela se dedica a violar constantemente las reglas no escritas que rigen el negocio del cine, les dice a sus jefes lo que piensa de ellos, insulta y maltrata en público a las mujeres, bebe en exceso y apoya las causas políticas correctas (no por convicción, sino para mantener su integridad y poder dormir en paz).
En determinado momento, discutiendo el final de la película que pretenden filmar en Africa, Viertel le pide a Huston que no termine el film matando a la pareja protagonista porque los espectadores pagan por un final feliz. Huston se pregunta si alguna vez le habrían dicho algo similar a Stendhal, por ejemplo, o a Beethoven, a lo que Viertel rebate que el cine no es como la literatura o la música; que el cine, como el teatro, tiene que representarse ante personas vivas en un momento dado. “Yo no formo parte de mundo del espectáculo –dice Huston– ni tampoco tú mientras trabajemos juntos. Somos dioses, ¿o acaso no lo ves?, unos dioses de mierda que controlan las vidas de las personas que creamos. Ocupamos nuestros asientos en este lugar celestial y decidimos quién vive y quién muere. Es la única forma de participar de este juego. […] Y éste no es un juego en el que quepan las trampas. Eres un dios, y si haces trampas eres un dios de mierda”.
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domingo, 17 de noviembre de 2013 
Giuseppe Ungaretti y Mr. Gardiner
Todos recuerdan a Mr. Gardiner, el personaje de Desde el jardín, de Jerzy Kozinski, una novela que sirvió –y sigue sirviendo– para arrojar luz sobre ciertos aspectos problemáticos del análisis del discurso. Mr. Gardiner es un jardinero de escasas luces que trabaja en la casa de un viejo millonario. Un día el viejo muere y Mr. Gardiner termina viviendo en la casa de otro millonario a quien un día visita el presidente de los Estados Unidos. Mr. Gardiner sólo habla del jardín, de la poda, de las estaciones, de las lluvias: su mundo. Cuando se lo presentan al presidente de los Estados Unidos, Mr. Gardiner le dice, refiriéndose a los árboles: “Mientras no se hayan seccionado las raíces todo está bien y seguirá estando bien”. El millonario y el presidente interpretan entonces sus simples palabras como una parábola, confiriéndole a ella un sentido del que originalmente las palabras carecen. “Debo reconocer, señor Gardiner –le respondió el presidente–, que hace mucho, mucho tiempo no escucho una observación tan alentadora y optimista como la que acaba de hacer”. Mr. Gardiner es lisa y llanamente un idiota. El presidente cita en un discurso a Mr. Gardiner, y entonces se le abren todas las puertas de la nación.
La historia de Mr. Gardiner sigue usándose para hacer analogías con los personajes más diversos, desde Bachelet a Cobos, pasando por el ingeniero Blumberg. En cualquier caso se trata de cierta serendipia aplicada al discurso, es decir, alguien pretende decir algo, pero el que escucha entiende lo que quiere. Yo así veo al poeta italiano Giuseppe Ungaretti, a quien en cierto momento leí mucho, pero que ahora me parece el más grande bluff que dio la literatura mundial en el siglo XX. Entiendo, la poesía es imprecisión; cuanta más precisión en un discurso, menos poesía. Pero aquí se trata de otra cosa. Veo la lisa y llana estupidez elevada a nivel de poesía. Y sin embargo no consigo desentrañar qué es lo que hace a Ungaretti tan particularmente estúpido, y es probablemente ahí donde reside su genio, si es que alguno tiene. Si como se dice usualmente, la mayor astucia del diablo consiste en hacernos creer que no existe, la mayor astucia de Ungaretti consistió en hacernos creer que existía, que su hermetismo era trascendente y que su poesía significa un mensaje de esperanza para los hombres.
Es raro, pero leo: “He sido/ un pantano de sombra/ Ahora muerdo/ el espacio/ como un niño el seno/ Ahora estoy ebrio/ de universo”, y todo lo que veo es una sucesión de palabras que parecen pronunciadas por el Mr. Gardiner de Kozinski. Está hablando de otra cosa, es indudable que la trascendencia la ponen los otros.
¿Pero no será eso, ahora que lo pienso? Tal vez la poesía es eso. Miremos alrededor. Todo está lleno de poetas, no menos idiotas que Mr. Gardiner o que el propio Ungaretti. Hay malos poetas que escriben mejores poemas que los de Ungaretti.
Hace unos años entrevisté a Giancarlo Giannini, y durante todo el tiempo insistió en el hecho de que no era él quien actuaba, sino el público, que su técnica actoral consiste en convertirse en un contenedor donde los espectadores puedan colocar lo que quieran y ver entonces lo que se les antoje. A lo mejor la poesía es un contenedor de ese tipo.
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domingo, 10 de noviembre de 2013 
Leonor Acevedo Suárez, traductora
La columna del domingo 27 de octubre sobre Borges traductor tuvo una acogida inesperada. Como lo que hacía allí era conjeturar acerca de la imposibilidad de imaginar a Borges traduciendo, las críticas y los comentarios al respecto también fueron un poco conjeturales. Alguien, sorprendido por mi estrechez mental, llegó a decir que la traducción es una disciplina que desprecio, cuando en realidad es una de las pocas que amo (dejemos de lado si es o no una disciplina, no viene al caso). Otros ven como posible imaginar a Borges traduciendo. Allá ellos. Yo no puedo.
En medio de esa andanada de incongruencias me llegó un mail que voy a reproducir casi íntegramente, simplemente porque reafirma mi teoría y abre nuevas pistas para que los futuros investigadores se tomen el trabajo de devolverle a Leonor Acevedo Suárez el lugar que merece en la literatura argentina no por haber sido la madre de Jorge Luis, sino, fundamentalmente, por su labor como traductora. He aquí el mail:
“Para ratificar la tesis de tu columna te cuento que la madre de Borges aparece como traductora de La mujer que huyó a caballo, de D.H. Lawrence, publicada por Losada en la Coleccción La Pajarita de Papel que dirigía su yerno, Guillermo de Torre, y que ese libro, antes de su salida, se anunció, en un aviso, como traducido por Jorge Luis Borges. Algo así pasó también con El mandarín, de Eca de Queiroz. Hay quien dice que Borges se comprometía, y despues de traducir tres o cuatro páginas se angustiaba y las terminaba Leonor Acevedo y el propio Guillermo de Torre. Tal vez la única traducción íntegra de Borges sea la de la seleccción de Hojas de hierba, de Walt Whitman, que publicó Juárez Editor y que habría comenzado en 1932 y terminado en 1969, para ‘soportar la asfixia de su matrimonio’ con Elsa Astete de Millán. Un abrazo.”
Ahondando un poco en esa pista pude descubrir que Leonor Acevedo Suárez fue también traductora de Katherine Mansfield (En la bahía), de William Saroyan (La comedia humana) y de Herbert Read (El significado del arte). Pero casualmente di también con una anécdota que no sólo la retrata, sino que además la pinta con colores pastel (lo contrario a la naturaleza, demasiado verde y mal iluminada). Cierto día Leonor Acevedo recibió una amenaza telefónica que, palabras más, palabras menos, decía: “Te voy a matar a vos y a tu hijo”, a lo que doña Leonor preguntó: “¿Por qué, señor?”, y a lo que la voz al teléfono respondió: “Porque soy peronista”. Dejando de lado las razones todavía vigentes que un peronista tendría para matar a otro que no lo es –e incluso un lector para matar a un simple columnista–, el comentario final de doña Leonor sorprende por su sangre fría y por ese estilo socarrón y despreocupado que heredó su hijo: “Bueno, en cuanto a mi hijo le diré que sale de su casa todos los días a las diez de la mañana. Usted no tiene más que esperarlo y matarlo. En cuanto a mí, he cumplido muchos años, así que le aconsejo que deje de perder el tiempo hablando por teléfono porque si no se apura, me le muero antes”.
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domingo, 3 de noviembre de 2013 
Argentinos a los baños
El libro de relatos Vudú urbano, de Edgardo Cozarinsky, trae dos prólogos, uno de Susan Sontag y otro de Guillermo Cabrera Infante. El de Sontag lo pasé por alto, pero el de Cabrera Infante lo leí. Cuenta allí algo que supongo que procede de los Testimonios de Victoria Ocampo –que tampoco leí–: cuando vino a la Argentina Roger Caillois, en 1939, Victoria lo hospedó en Villa Ocampo. Al parecer, con el paso de los días, Victoria notó que Roger Caillois no tenía mucha afición por el baño: como su prosa, Caillois hedía. Así que Victoria, diplomática, le mostró a Caillois la ubicación de los baños de la casa, para que eligiera el que quisiera. Roger, que captó la indirecta, se metió de inmediato en uno. El asunto es que no salía. El tiempo prudencial que cualquier ser humano puede usar para bañarse se había visto plenamente excedido, por lo que Victoria empezó a preocuparse. Se acerco al baño donde Roger cumplía con sus obligaciones y apoyó el oído en la puerta, y lo que oyó fue el ruido suavemente acuoso que hace la gente adulta cuando se da baños de inmersión, pero en este caso el ruido acuoso era demasiado rítmico, como no suele ser el que hace la gente adulta cuando se da baños de inmersión. Así que abrió la puerta y lo que encontró del otro lado fue a Roger Caillois, vestido, sentado en el borde de la bañera llena, moviendo rítmicamente el agua con una mano y sosteniendo con la otra el libro que estaba leyendo. Cabrera Infante remata ese relato con una sentencia falsamente malévola: “He ahí la diferencia entre una cultura que privilegia la literatura y una que privilegia el baño”.
Aun habiendo estado casi siempre de acuerdo con Cabrera Infante, no puedo estar esta vez más en desacuerdo. Es mucho más importante privilegiar el baño que la literatura, al punto que mi intervención de hoy puede resumirse en una invitación sencilla a que los escritores argentinos se bañen.
He notado en encuentros casuales, en presentaciones, en librerías, en la calle, que el aseo de los escritores argentinos deja mucho que desear. A mis amigos puedo, al mejor estilo Victoria Ocampo (con quien siento mucha afinidad: yo también escribo en la cama), invitarlos a que visiten el baño, pero los escritores argentinos son tantos, y la hediondez que emana de sus cuerpos está alcanzando tales niveles que me parece mejor recurrir a este espacio, que es leído por muchos y criticado por muchos más.
San Martín, en sus máximas, ya lo decía: hay que amar el aseo –también decía despreciar el lujo, pero no creo que en eso debamos hacerle caso. El asunto es que no dejo de notar cierta tendencia a la mugre en las nuevas generaciones de escritores –supongo que las viejas generaciones tampoco se bañan, pero como no salen de casa nadie lo nota. La tradición argentina, que ni Caillois ni Cabrera Infante entendieron nunca, es indudablemente más importante bañarse todos los días –si es posible dos veces– que escribir cuentos, novelas y poemas que, tampoco exageremos, ni siquiera son tan buenos como para encima tolerar que los autores parezcan recién salidos de un establo.
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domingo, 27 de octubre de 2013 
Borges traductor. ¿Borges traductor?
Imaginarme a Borges traduciendo se me ocurrió siempre tan improbable como imaginarme a un cocodrilo vegetariano o a una vaca carnívora. Uno suele aceptar sin dilaciones y dar por cierto casi todo lo que ve impreso, de modo que no me resulta llamativo que se considere a Borges el traductor del Orlando de Virginia Woolf y de Las palmeras salvajes de Faulkner pero, si me lo permiten, voy a dar por hecho que algo así es material y espiritualmente imposible. Y me resulta material y espiritualmente imposible imaginarme a Borges traduciendo porque me resulta material y espiritualmente imposible imaginarme a Borges trabajando. No empecemos a debatir ahora acerca del alcance semántico de la palabra “trabajo”. Convengamos que trabajar es recibir dinero a cambio de cierto esfuerzo y, por lo que sé, Borges nunca hizo nada para lo que debiera esforzarse en grado sumo. ¿Escribir es trabajar? No empecemos con eso. Para un débil mental probablemente lo sea, pero Borges estaba muy lejos de ser un débil mental. De modo que tampoco sirve como argumento.
Por otra parte, conozco pocas actividades más tristes, frustrantes, mal pagas y trabajosas que traducir. Imaginen la escena: un libro ajeno abierto en un atril, un hombre sentado frente a una máquina de escribir durante horas, escribiendo algo dictado por otro que no es él, recurriendo a diccionarios que tiene amontonados sobre la mesa, meditando obsesivamente, escribiendo, meditando, consultando, meditando. ¿Lo ven? Yo no.
En cambio sí me imagino a doña Leonor Acevedo de Borges haciendo esa labor. En primer lugar, porque sabía tanto, o más, inglés y español que su hijo, y en segundo lugar porque era la madre de Borges, y las madres están siempre dispuestas y disponibles para hacer cosas que nadie más es capaz de hacer. Todo es pura conjetura, pero piensen que quienes creen que esos libros fueron traducidos por Borges tampoco tienen modo de probar lo que dicen. Me imagino las cosas de otro modo: doña Leonor tomándose todo ese trabajo pesado y, al final, después de haberlo corregido, Georgie escuchando la lectura en voz alta de su madre y haciendo alguna que otra acotación, sugiriendo algún cambio, proponiendo alguna inflexión. ¿No parece así una situación más realista?
Se me dirá que, en mi versión de los hechos, Borges también traduce. Es cierto, y hasta es probable que traducir sea indefectiblemente eso. Se me podrá decir que doña Leonor “trasladaba” y Borges “traducía”, y lo acepto. Lo que quiero es desterrar la imagen de alguien empeñado en generar algo que no fuera su propia obra, a lo que dedicó todos sus esfuerzos y todas sus maniobras.
Se trata de una mera conjetura, decía. Y por lo que sé, nadie más la comparte con la convicción con que yo la alimento. Tal vez, dentro de muchos años, alguien que emprenda la tarea de averiguar algo al respecto termine dándome la razón, y el nombre de doña Leonor Acevedo de Borges pase del inmerecido lugar donde la sepultó su hijo a la tapa de los libros que tradujo con tanto amor por el oficio. Y por su hijo, claro.
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domingo, 20 de octubre de 2013 
En defensa de Murena
En las elecciones para el consulado del año 63 aC, cuando entre los candidatos estaba Lucio Licinio Murena, Cicerón pronunció su célebre discurso Pro Murena. Sus contrincantes eran jurisconsultos eminentes, hombres ricos, pero Murena pertenecía a una familia sin riquezas ni altas magistraturas. De los cuatro candidatos resultaron electos dos, Silano y Murena. Sulpicio, uno de los candidatos desafortunados, entabló a Murena un proceso por corrupción electoral con el propósito de aspirar nuevamente al consulado en el caso de que Murena fuera condenado. Cicerón asumió la defensa de Murena. Cicerón era un Homo novus, un “hombre nuevo”, es decir, alguien que no pertenecía a la oligarquía gobernante. El resultado del proceso fue que Murena salió absuelto.
Héctor Alvarez Murena fue un escritor argentino a quien se conoce mucho menos de lo que merecería su importancia, y que al mismo tiempo consiguió despertar en los últimos años mayor atención de lo que parece permitir la accesibilidad a sus obras.
La analogía entre un aspirante al consulado de la antigua Roma y un escritor argentino muerto en 1975 me parece pertinente. ¿No se ha notado acaso que desde el siglo I aC hasta nuestros días los hombres de letras son tratados como delincuentes de ínfima condición, dignos de ser procesados, si fuera posible? Héctor Murena se refiere a los “delincuentes con pasión escritutaria”, estafadores a quienes, sobre todas las cosas, lo único que les importa es usar a los diarios como tribuna. De más está decir que son delincuentes “desde el punto de vista del portero”, no de Murena. El retrato que Murena hace del hombre de letras desde el punto de vista de esa gente se encuentra en un ensayo titulado La subversión necesaria. Cita: “En apariencia ociosos, al margen de la sociedad, aunque obstinados en influir sobre ella, sin distingos de clase, por cierto. Conciliábulos, fraternidades, movimientos regidos por consignas, olfato diabólico para percibir amigos potenciales y enemigos encubiertos. Difusión solapada de ideas (precisamente por la forma en que se las maneja), resultan sospechosas de ilicitud. Tráfico de libelos redactados bajo el secreto y la noche. Excitabilidad desmesurada, temblores, síntomas permanentes de expectativa e intranquilidad”. Políticos y escritores son delincuentes enmascarados que se pasean al sol, con aire de buenas personas: invocan grandes sentimientos, proyectos esplendorosos; persuaden, ascienden y dominan. El hombre de letras tiene una cara infrecuente y característica que se confunde a veces con la de quien con su actividad ansiosa busca derrocar el orden constituido. Los literatos, al igual que los políticos de hace dos milenios, son los conspiradores más peligrosos. Pero no quieren el poder, no quieren riquezas ni reformas sociales. No basta con que escriban versos parecidos a señoras vestidas a rayas, ni que sean capaces de hilvanar una palabra detrás de otra: si no aspiran a regener el género humano, no son escritores.
El Murena de Cicerón no está lejos del nuestro, sólo que al nuestro todavía no sabemos con certeza de qué se lo acusa.
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domingo, 13 de octubre de 2013 
Encuentros con escritores ilustres
Llegué a Italia el 29 de mayo de 1990, y el primer titular que leí en un diario –era Il Messagero, yo había desembarcado en Roma– rezaba que había muerto Giorgio Manganelli. Tengo mala suerte con los escritores. Diez años antes me había ido a París para conocer a Cortázar, pero Cortázar estaba dando clases en Berkeley, de modo que como Wang Chang Kein me quedé durante días haciendo guardia en la puerta de su casa, bajo la lluvia. Hasta que me cansé de esperar y me fui. Una vez llamé por teléfono a Borges para decirle que quería hablar con él, con la absoluta certeza de que me iba a mandar a freír churros, pero para mi sorpresa dijo: “Me quedo en casa hasta las dos de la tarde, venga”. “Estoy trabajando”, le dije, “no puedo ahora”, y Borges soltó algo parecido a: “Eso es un problema” y me cortó. De Manganelli yo había quedado maravillado con Centuria, editado por Anagrama y maravillosamente traducido por el gran Joaquín Jordá. Supuse que llegar a Roma un día después de su muerte significaba algo, pero entonces no sabía precisar qué. Manganelli había visitado Buenos Aires a mediados de los 80, y su Virgilio fue Mariano Roca, el editor de Tusquets. Hace pocos días me encontré con él y le pedí que escribiera un relato de esos días, cuando Manganelli paseaba por Buenos Aires sin que nadie lo reconociera. Pienso que aún hoy podría pasear tranquilamente igual, pero es seguro que yo correría a buscarlo y me arrodillaría a sus pies para pedirle una bendición.
Centuria es tal vez lo mejor que escribió Manganelli. El libro tiene un subtítulo: Cien breves novelas-río, lo que es una exageración y una verdad inconsumible, porque Manganelli escribe cien breves relatos que son a la vez un ejemplo de restricción formal y de alta poesía. Su pretensión es simple: reunir en un solo libro todos los posibles argumentos de la literatura, todos los posibles personajes, todos los posibles géneros. Naturalmente, lo consiguió.
Hace unos años traduje un libro de Sandra Petrignani, Catálogo de juguetes. El libro es exquisito y consiste sencillamente en eso: la autora repasa, rememora, los juguetes de su infancia y habla de ellos. El prólogo estaba escrito por Giorgio Manganelli, y como ocurre a menudo con ciertos prólogos, su perfección casi llega a opacar el resto. Fue lo único que había traducido de Manganelli hasta hoy. En estos momentos me encuentro abocado a la traducción de un libro de viajes, Experimento con la India, que en breve editará El Cuenco de Plata. Es insólito y encantador tener a Manganelli diciéndome al oído lo que tengo que escribir y obviando el cómo tengo que escribirlo, y si es verdad, como decía Antonio Tabucchi, que el lector ve al escritor en smoking y el traductor lo ve en pijama, debo asegurar que incluso en pijama Giorgio Manganelli se ve muy elegante.
El libro habla de un “experimento” con la India, pero al mismo tiempo es un experimento del escritor consigo mismo. Como ocurre con casi todo Manganelli, es un libro breve, inteligente y maravillosamente escrito. Esperen un poco, ya van a ver.
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domingo, 6 de octubre de 2013 
Para qué sirven las dedicatorias
Me gustan las dedicatorias de los libros. No las que te arruinan un ejemplar que esperaste durante siglos de reencarnaciones deseosas, sino las de los propios autores.
Se supone que aspiran a que el mencionado sea feliz, como mínimo feliz; un instante de felicidad capaz de apagar miles de momentos de amargura. Se supone que el mencionado pensará algo parecido a “Escribió esto pensando en mí”; o como mínimo “en el momento de escribir esta dedicatoria pensó en mí”, lo que no es menos feliz que la idea de alguien escribiendo una larga obra teniendo in mente a alguien. O a algo.
Céline dedicó su última novela, Rigodón, “a los animales”. Nabokov, es sabido, dedicó religiosa, pulcra, escuetamente, todas sus novelas “a Vera”. T.E. Lawrence dedicó su precioso El troquel “a Edward Garnett”, pero aclaró más abajo: “Usted soñó que yo venía una noche, gritando: ‘He aquí una obra maestra. Quémela’. Bueno. Como quiera.” De modo que en una dedicatoria también cabe la propia crítica sobre lo escrito. Tal vez la más encantadora dedicatoria de la que tengo memoria es la que Donald Westlake puso al comienzo de La luna de los asesinos. Sencillamente dice: “Hola, Abby”. No sé quién será o habrá sido esa Abby, pero no dejo de imaginármela sorprendida al primer contacto con el libro. Una dedicatoria así no tiene sentido si no viene acompañada de un verdadero efecto sorpresa, y como conozco a Westlake y sé lo aficionado que era a las sorpresas, doy por descontado que Abby no tenía idea de que ese libro iba a comenzar saludándola de un modo tan simpático. Los británicos, que aman a los perros, suelen dedicarles sus libros, lo que es sin duda de una estupidez inolvidable, como las que rezan “in memoriam”. Los muertos y los perros no pueden leer. Hasta ahora.
Dedicar un libro “a mis padres” es en cambio de una estupidez olvidable. Creo que Enrique Vila-Matas, cuando dedicó tantos libros suyos “a Paula de Parma”, no pudo ceder a la tentación de la cacofonía. Paula de Parma es un nombre hermoso.
Cristobal Serra dedicó su Viaje a Cotiledonia “a los habitantes del albaricoque terrestre”. Linda. Los más penosos son los escritores que dedican su libro a otro escritor, como hace Don DeLillo en Cosmópolis: “a Paul Auster”. Anthony Burgess dedica su Jesús de Nazareth “a Liana”, pero luego incluye un texto en griego que es de suponer que Liana pudo entender. El doctor está enfermo también está dedicado “a Liana”, pero esta vez sin cita en griego. Me gusta mucho la dedicatoria con la que Sara Paretsky abre Punto muerto: “a Lucella Wieser, una dama que navegó por estos mares con inteligencia y gran valor durante más de ciento seis años”. Tal vez es un poco anodina, pero lo que pasa es que me gusta todo lo que escribe Paretsky.
Sin embargo, prefiero el modo de dedicar de Arno Schmidt, que mantiene en vilo la dedicatoria hasta el final, concluyendo los breves poemas con los que abre algunas de sus nouvelles con un “para Alice”. Me gusta ese modo de haberle hecho creer a Alice que se había olvidado de ella, cuando todos sabemos que eso es imposible. Me gusta tanto que yo mismo voy a hacer lo mismo ahora. Para Flor.
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domingo, 29 de septiembre de 2013 
Elogio del martillo
Hay un libro de Maurice Maeterlinck llamado La inteligencia de las flores. Se trata de una serie de ensayos tan buenos que le gustaron hasta a Borges, que los incluyó en su Biblioteca Personal e incluso los prologó. Hay allí un texto titulado Elogio del boxeo. Conviene aclarar que La inteligencia... fue publicado en 1907, tiempos en los que, al parecer, estaba muy en boga la esgrima. Maeterlinck considera al puño la única arma específica que la naturaleza nos ha dado, el arma humana por excelencia, la única, dice, “orgánicamente adaptada a la sensibilidad, a la resistencia, a la estructura tanto ofensiva como defensiva de nuestro cuerpo”.
Según Maeterlinck, si nos examinamos con atención, debemos considerarnos, sin ninguna vanidad, entre los seres menos protegidos, más desnudos, más frágiles, más quebradizos y más flojos de toda la creación (por suerte, un año después de la publicación de este libro nacería en Hungría Paul Tabori, que vendría a demostrar que además de ser todo eso somos también los más estúpidos).
El elogio que hace Maeterlinck del boxeo es hoy interesante por lo anacrónico. El autor apela a que el ser humano es capaz de alcanzar la edad adulta sin saber siquiera dar una trompada, y encuentra en ella la perfección de la que carecen las palabras inútiles, los tanteos y la furia. Quien sabe usar los puños, dice, puede esperar, pacífico, las primeras violencias, y puede decir con calma a todo el que lo ofende: “Hasta aquí llegaste”.
Todo ello me resulta anacrónico porque entiendo que para los tiempos que corren los puños no bastan, y es por eso que nunca salgo a la calle sin un martillo. Es un martillo de minero, de dos kilogramos. La idea no fue mía sino de George R. Stewart, que hace que el personaje principal de La tierra permanece deambule, en un mundo extinto y peligroso, siempre con un martillo en la mano. El martillo le otorga esa misma mansedumbre que posee quien sabe usar los puños. Fabio Morabito, en Caja de herramientas, también se ocupa de esta herramienta. Para no hablar de Nietzsche, quien llama “filosofía del martillo” a la suya, no solamente crítica sino también afirmativa y tendiente a destruir errores. Yo considero al martillo la más sacra de las herramientas, y creo que si todos me imitaran la nuestra sería una sociedad más altruista, en la que todo sería conservado con mucho más cuidado.
Escribir sobre el martillo puede resultar tan paradójico como el tema mismo. Una herramienta a la que se conoce menos de lo que exige su importancia y que al mismo tiempo despierta en quienes se aventuran en sus vericuetos fenomenológicos más pasión de la que su postura pareciera tolerar. En realidad, esta herramienta vive su existencia dedicada casi monomaníacamente a la destrucción voraz y al ruido. Toda la obra del martillo es una poderosísima mezcla de vida y aniquilamiento, drogas decididamente embriagadoras e incluso desabridas para algunos ejecutantes débiles y timoratos, a quienes no está dirigida esta columna.
Algún día me ocuparé más extensamente de él, pero por ahora despidámonos dando tres martillazos...
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domingo, 22 de septiembre de 2013 
Los escritores y las trampas
Esta historia es de procedencia incierta, pero conociendo a Macedonio nada indica que no pueda ser cierta. Adolfo de Obieta vivía con su padre, Macedonio Fernández, ya entrado en años. En determinado momento tuvo que emprender un viaje al exterior y, precavido y temeroso, le pidió a una vecina que cada tanto echara una ojeada al viejo.
La mujer bajó un día al departamento de Macedonio y encontró la puerta entornada, pero no entró. Repitió la visita al día siguiente y volvió a encontrar la puerta entreabierta, pero no entró tampoco esta vez. Al tercer día, ya temerosa y precavida ella, decidió abrirla y ver qué pasaba. Del otro lado encontró a Macedonio sentado en un sillón, mirando hacia la puerta, cruzado de piernas, que le decía: “Trampa para rubias”.
Naturalmente, si de algo sabía Macedonio era de trampas. No estoy tratando de instalar un nuevo paradigma en la literatura macedoniana, Dios me libre, pero veo en toda su obra una sucesión inigualable de trampas. ¿Qué entiendo por trampa? Un dispositivo para capturar o incomodar a un intruso. Los lectores son intrusos, gente que viola el silencio y la tranquilidad de un libro cerrado y se mete en él sin que nadie lo haya invitado a entrar. En muchos casos esos intrusos se apropian de parte del contenido, agrandando su falso anecdotario o haciendo suyo algún pensamiento para impresionar a un amor epistolar. Conocí a un librero que todos los días revolvía en los estantes de los libros de Filosofía, abría un libro al azar y si encontraba alguna frase brillante (los libros de Filosofía están llenos de frases brillantes, a menos que hayan sido escritos por Heidegger) la copiaba en una hoja, y cuando llegaba a su casa se la obsequiaba a su esposa diciéndole: “Hoy se me ocurrió esto…”. Tengo testigos. Hacía eso. Díganme ahora que un lector no es un intruso.
Extendiendo el razonamiento encuentro que en realidad los escritores que me atraen son aquellos que de un modo u otro tienden trampas, es decir, lidian con el lector como lo que realmente es: un intruso. Desde Céline hasta Cortázar, pasando por Arno Schmidt, Henri Michaux, Antonin Artaud, Juan Rodolfo Wilcock, Héctor Murena y Vladimir Nabokov, los escritores que a mi juicio valen la pena son aquellos que en última instancia le complican al lector la apertura y el final, y tratan de hacerle la vida imposible en el juego medio, para usar terminología ajedrecística. El verdadero escritor es aquel que traiciona a su modo al lector, del mismo modo que traiciona a su patrón un cajero de banco encontrando el modo de llevarse dinero a su casa. Se entiende que los bancos pretendan confiar en sus cajeros, pero ¿quién confiaría en un cajero de banco que no hubiera intentado o no tuviera en sus planes robar al banco para el que trabaja? No yo, por supuesto. El escritor que no encuentra el modo de traicionar al lector me cae tan bien como el cajero juicioso y responsable. Puedo soportarlo sentado a mi lado, puedo charlar con él y escucharlo, si es preciso, pero jamás le haría entrega de las llaves de mi casa para que saque a pasear a mi perra cuando me ausento. Es decir que jamás le daría acceso a lo que más amo.
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domingo, 15 de septiembre de 2013 
El nudo en el estómago
Hay una película de Clint Eastwood, de 1990, que recuerdo cada vez que llega la hora de sentarme a escribir estas columnas. Lo vengo haciendo todos los domingos desde 2011, creo, y es la escena que no puedo evitar recordar cada vez que me dispongo a escribir estas columnas. El film se llama Cazador blanco, corazón negro, y está basado en el libro escrito por el guionista Peter Viertel donde relata sus recuerdos del viaje que hiciera al continente africano con John Huston en 1950 para encontrar las locaciones en las que se filmaría lo que fue La reina africana, protagonizada por Humphrey Bogart y Katharine Hepburn. La reina africana estaba basada a su vez en la novela de C.S. Forester, y Viertel era uno de los guionistas. Al parecer John Huston tuvo que recurrir a todo su arsenal oratorio para convencer a los productores de Hollywood de que el film debía filmarse en Africa y no en estudios, pero lo que más tarde se descubrió es que el director lo único que quería era cazar un elefante. De modo que el film de Eastwood cuenta eso: la llegada del equipo al Africa y la inmediata falta de interés que le despierta a John Huston la búsqueda de escenarios y locaciones para filmar su película, obsesionado como está por cazar un elefante. En determinado momento de Cazador blanco, corazón negro, Huston entra al hotel acompañado de Peter Viertel en el preciso momento en que a un botones hindú se le desmorona una pila enorme de valijas. Y todos ven cómo el conserje, comienza a darle patadas al botones tirado en el piso, al mismo tiempo que lo insulta y promete despedirlo. Huston insulta al conserje y lo invita a que salga para darle una paliza épica. El guionista trata de disuadirlo, y el propio conserje le recuerda que no le está permitido, en tanto que conserje, propinarle una paliza a un huésped. Huston alude a que hay testigos de que es él quién lo está desafiando e insiste en que salga de inmediato para recibir su merecido. La gente se agolpa afuera del hotel, los contrincantes se liberan de sus chaquetas y comienza la pelea. John Huston recibe una trompada tras otra que le propina el conserje, para quien la situación carece totalmente de interés. Es el mismo conserje quien le pide a John Huston, cada vez que éste cae al piso, que no se levante. Y lo mismo le pide Peter Viertel. Pero John Huston se levanta cada vez para seguir recibiendo trompadas. Hasta que en un momento se cae y no puede levantarse. Viertel lleva en andas a John Huston hasta la habitación del hotel, lo recuesta en la cama y va al baño a mojar una toalla con la que tratar de reparar el estado deplorable de su cara magullada. Y mientras coloca la toalla debajo del chorro de agua, escucha un suspiro de satisfacción que emite John Huston en la cama, boca arriba. El plano es exquisito: Jeff Fahey, con la puerta del baño abierta, mojando una toalla, y en primer plano el perfil magullado de Clint Eastwood. Y Viertel ve que John Huston no sólo suspira de satisfacción, sino que también sonríe. Tiene los ojos cerrados y parece feliz. Así que Viertel se acerca a él y le pregunta qué le pasa, a qué se debe eso. Y John Huston dice: “¿Sabés qué placentero va a ser ahora dormir sin sentir ese nudo en el estómago?.”
Bien, por eso escribo estas columnas.
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domingo, 8 de septiembre de 2013 
Función terapéutica de la entrevista
Robert Musil decía que la entrevista era la actividad capitalista por excelencia, porque quien hacía las preguntas era quien recibía dinero, y en cambio quien pensaba y respondía no veía un peso. Musil sin duda tenía razón, pero también es cierto que el arte de entrevistar cambió un poco a lo largo del siglo XX y que muchas de las mejores piezas literarias se las debemos a esos preguntones asalariados que son los entrevistadores. Nigel Denis entrevistó en los 80 a Georges Steiner y consiguió sacar de quicio al erudito con una maestría ejemplar y silenciosa. Es allí donde a Georges Steiner se le escapó esa sentencia que todavía tiene que seguir justificando: “Como vivimos en un mundo que parece haber sido diseñado por Kafka, hay que comprender que a veces la verdad salga de las bocas más inhumanas y bestiales. La verdad es tan extraña que a veces se aloja en hoteles terribles”. Jean-Luc Godard, en 1980, había dicho que si la nouvelle vague había tenido tanta fuerza era porque los jóvenes realizadores de entonces dialogaban entre ellos, hablaban de sus proyectos y de los problemas que enfrentaban a la hora de llevarlos a cabo. Se quejaba de que entonces ningún realizador quería hablar con él y añoraba una actividad tan enriquecedora. Pero al mismo tiempo comprobaba que todos los realizadores sentían una verdadera pasión por hablar con los periodistas. El director de la revista Ça Cinema tuvo entonces una idea genial: cederle a Godard la realización de un número entero de la revista, entrevistando a quienes se le diera la gana. Godard entrevista a sus viejos compañeros de ruta, como Chabrol, y también habla con otros realizadores entonces en la cresta de la ola, como Claude Lelouch. En un momento, Lelouch responde a la pregunta: “¿Por qué elegiste el cine?” con la misma ambigüedad con que hubiera respondido a un periodista, diciendo: “Yo no elegí el cine, el cine me eligió a mí”, a lo que Godard responde: “No entiendo. ¿Un productor golpeó a tu puerta y te pidió que hicieras una película?”. Pero Godard también recurre a la entrevista para la realización de sus propios filmes. En Sin aliento pone a Jean Seberg entrevistando a su admirado Jean-Pierre Melville. Es obvio que quien hace las preguntas es el propio Godard, que luego filma los contraplanos de la Seberg enunciándolas. Allí es donde Melville, a la pregunta: “¿Cuál es su más grande ambición en la vida?, responde: “Ser inmortal y después morir”. Godard vuelve a hacerlo en Vivir su vida, ese fastuoso homenaje a su amada y bella Anna Karina. La película avanza sin guión y llegado determinado punto no sabe para dónde ir, cómo concluirla. Entonces, recurre al filósofo Brice Parain. Aquí las preguntas también son de Godard, aunque después haya intercalado los planos en los que Anna Karina las formula, y lo que Parain dice ayuda a Godard a comprender que lo que necesita es que su personaje piense por primera vez y luego muera. Las entrevistas deberían tener la misma función terapéutica que para Wittgenstein tenía su filosofía: deberían esclarecer, reconociéndolas al mismo tiempo como absurdas. Utilizando su propia metáfora, uno debería poder arrojar la escalera después de haberse subido a ella.
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domingo, 1 de septiembre de 2013 
Oliver Jeffers pierde el control
Arno Schmidt solía desnaturalizar sus novelas haciendo que en las primeras páginas apareciera siempre un elemento fantástico (en La república de los sabios, por ejemplo, es una centaura). Luego lo fantástico desaparece por completo, pero uno ya ha quedado inoculado, y un velo de extrañeza lo tiñe todo en espera de un elemento desestabilizador que nunca vuelve a aparecer. Oliver Jeffers hace las cosas al revés: todo parece andar por los carriles del realismo, y de pronto lo desestabilizador aparece y se queda ahí.
Se supone que Oliver Jeffers es un autor de libros para niños, pero eso no es cierto. Yo, de hecho, maté hace tiempo a mi niño interior y tengo todos (o casi todos) sus libros, que edita el Fondo de Cultura Económica. No tengo el más mínimo respeto por los libros infantiles, de hecho no soy de los que atiborran las mentes puras de sus hijos comprándoles porquerías para que adquieran el hábito de la lectura: mis hijas saben jugar al póker desde la tierna edad de 4 años, porque como todo padre espero que cuando sean grandes me mantengan, pero si leen o no me tiene sin cuidado.
A la más chica, la de 6 años, los libros de Oliver Jeffers le gustan, pero a mí me gustan más. Tolera un par de lecturas al hilo, pero no más: prefiere el póker. Yo, en cambio, puedo leerlos infinidad de veces. El misterioso caso del oso, El increíble niño comelibros, Este alce es mío, Arriba y abajo, y sobre todo Atrapados, breves obras maestras. El humor y la imprevisión conviven, cada página volteada trae consigo una sorpresa. Atrapados es el súmmum. Un chico remonta un barrilete y éste queda atrapado en un árbol. Para bajarlo recurre a tirarle cosas, pero todo lo que arroja queda atrapado en el árbol junto con el barrilete. La gracia consiste en las cosas a las que echa mano para bajar el barrilete. Al principio, como haría cualquiera de nosotros, lanza una zapatilla, pero luego lanza un pato, una silla, la bicicleta de un amigo, una puerta… y la cosa recién empieza.
Hay muchos escritores que siempre son mejores cuando pierden el control. Emilio Salgari, el Ed Wood de la literatura, es uno de esos. Jeffers no se parece en nada a Salgari, pero su talento también se magnifica cuando pierde el control. Las maravillas del 2000 es un libro así. Previsible, tonto, parece escrito por un estudiante que quiere caerle bien a su maestro. Escrita a comienzos del siglo XX, los personajes deambulan por el mundo en el siglo XXI y Salgari describe lo que ven y oyen. Hasta que caen en una prisión flotante en el medio del Atlántico repleta de anarquistas, y el revuelo y el ruido comienzan. Entonces esa mala novela se vuelve maravillosa.
Los libros de Jeffers se parecen a una montaña rusa: uno avanza imaginando lo que vendrá, pero lo que efectivamente viene siempre resulta inesperado. Uno termina un tanto mareado de reír, y con nosotros baja gente que pasó por la misma experiencia y llora a mares… Es extraño, yo me río y mi hija me mira aterrada. Quiere que termine de una vez para ponernos a jugar al póker.
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domingo, 25 de agosto de 2013 
La muerte de un escritor
El martes pasado, a los 87 años, murió Elmore Leonard. Pocos días antes yo había escrito una columna acerca de la máquina de detectar mierda que todo buen escritor posee, y Leonard, si en algo se caracterizó, fue en llevar su detector de mierda al grado de obsesión de estilo. Sus libros son maravillosos, y sin embargo, o precisamente por eso, no hay una página suya que pueda ser leída con la intención de dar cuenta de su virtuosismo. Es un privilegio del que por lo general carecen los grandes escritores, que saben espolvorear el orégano en la pizza y se vanaglorian de ello. Es sabido que Leonard solía tirar a la basura aquello que escribía y le sonaba a “literatura”. Sus personajes simplemente “dicen”; nunca “espetan”, nunca “replican”, nunca “añaden”, sólo dicen. Es algo difícil de apreciar en las vomitivas traducciones españolas de sus libros que nos toca leer.
Y sin embargo los grandes escritores pueden resistir cualquier cosa, cualquier calamidad. Algo de Leonard siempre queda intacto, aun cuando haya sido pésimamente traducido. Killshot, por ejemplo, es una novela ejemplar en ese sentido. Se tradujo con el título Persecución implacable, y allí Leonard consigue algo que sobrevive: el humor leve, levísimo, que como una infección benéfica afecta a cada página. Me resulta difícil explicarlo, pero voy a intentarlo. Lo que Leonard narra en esa novela es un drama, las cosas que ocurren son tristes (marido y mujer se ven involucrados en un hecho delictivo protagonizado por dos sujetos que se obstinan en darles una lección y los persiguen incansablemente) y, sin embargo, uno no deja de sonreír. Insisto en que es difícil de explicar y que lo estoy intentando del mejor modo, pero la cosa es así: Leonard narra cosas duras, sin embargo los personajes tienen una gracia, suelen decir cosas tan graciosas, cuando hablan describen situaciones tan desopilantes, que uno se siente leyendo una comedia. No se trata de las observaciones que hace el narrador, porque el narrador de Leonard no existe, pero la novela fue llevada al cine y la película carece de ese efecto, ese baño de humor perpetuo.
Decía que el narrador de Leonard no existe y tengo razón. Eso se conecta con lo que decía al principio, y es que Leonard no trata de hacerle saber al lector que lo que tiene entre manos es un libro escrito por un buen escritor. Su maestría reside allí: nadie narra, es como si los personajes y las situaciones se desenvolvieran a pesar de su autor, que simplemente toma nota de lo que ve y oye, pero no hace jamás una observación omnisciente. Si algo debe decirse, lo dice un personaje.
Leonard explicó una vez cómo construía sus personajes. Es cierto que cada uno de ellos tiene un carisma específico, y eso llevó a que alguien le preguntara en qué consistía el truco. La respuesta fue de una autenticidad abrumadora: dijo que él se preocupaba por saber qué desayunaban sus personajes, si les gustaba cocinar o comprar ropa, si les gustaba leer, y que cuando sabía absolutamente todo de ellos, todo, lo único que hacía era sentarse y verlos moverse y escucharlos. Que sirva de lección a los constructores de personajes.
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domingo, 18 de agosto de 2013 
La máquina de detectar mierda
En una entrevista de 1958, Ernest Hemingway postuló que “todo aquel escritor que carezca de sentido de la justicia y de la injusticia haría mejor en dedicarse a editar el anuario de una escuela de chicos excepcionales en vez de escribir novelas.(…) El don más esencial para un buen escritor es tener un detector de mierda incorporado, a prueba de golpes. Ese es el radar de un escritor. Y todos los grandes escritores lo han tenido”. Henry Miller decía que “no se puede ser un buen escritor si no se tiene al lado un buen detector de mierda”, para concluir con un “el mío, felizmente, funcionó”.
El primer escritor que me viene a la mente cuyo detector de mierda un buen día se descompuso es Adolfo Bioy Casares. No importa si lo descompuso la vejez o la enfermedad, se trata de una rotura imperdonable. Pero tampoco es el único. Hay algunos a los que el detector de mierda un buen día se les rompe y no hay nadie que los quiera lo suficiente como para hacérselos saber. Cuanto más prestigioso es un escritor, más se rodea de inservibles chupamedias. A falta de amigos ésa debería ser también la misión del editor, pero a falta de editores que puedan leer con suficiente desapego, esa tarea recae en el escritor mismo. A veces no es la vejez ni la enfermedad, sino el auténtico mal gusto o la carencia total de gusto lo que lleva a un escritor a publicar cosas que ni siquiera parecen haber sido escritas. En muchos casos parecen bosquejos de novelas, bosquejos de poemas, bosquejos de bosquejos. Se supone que en cada caso particular la culpa es de alguien distinto, pero tratándose de un escritor joven y sano siempre la culpa es solamente suya.
Otro a quien a fines del siglo XIX no le funcionaba la máquina de detectar mierda fue Pascal Grousset. Grousset había escrito una novela muy verniana y se la había enviado al editor de Julio Verne, Jules Hetzel. La novela se llamaba La herencia Langevol. Hetzel la consideró impublicable, pero como había encontrado en ella algunos puntos dignos le propuso a Grousset pagarle por su novela impublicable y dejar que la reescribiera Verne. Naturalmente Grousset se negó de lleno. Hay un intercambio epistolar muy interesante entre Hetzel y Grousset en el que Hetzel, con suma delicadeza, le explica a Grousset la larga serie de beneficios de su propuesta. Julio Verne, por su parte, que en esos momentos se encontraba escribiendo Las tribulaciones de un chino en China, se mantiene fuera de ese intercambio. Hasta que en determinado momento, dado que Grousset no da señales de querer cambiar de postura, interviene. La carta que le escribe Verne es respetuosa, pero demoledora. Es larga y no la tengo a mano, pero si quieren leerla la van a encontrar en el prólogo del español Miguel Salabert a la edición de Alianza de Los quinientos millones de la Begún, el nombre que Verne le puso a la novela de Grousset que él reescribió. Los argumentos de Verne son tan impecables y despiadados que deberían leerlos para entender los términos en los que alguien debe dirigirse a un amigo para decirle que lo que quiere publicar no debe publicarse. Búsquenla y léanla. Es una de esas cosas que uno debería hacer por los amigos.
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domingo, 11 de agosto de 2013 
Un acto de justicia callejera
Adolf Hitler se definía a sí mismo como “escritor”. La casa Mullock’s, de Shropshire, Inglaterra, va a subastar con una base de 5 mil libras esterlinas (7.600 dólares) la libreta que perteneció a Hitler y donde consta que era residente en el segundo piso del número 16 de Prinzregentenplatz, en Munich, y que su profesión era escritor. Cosa que no era del todo mentira, ya que con la publicación de Mi lucha, en 1925, había conseguido la tan ansiada tranquilidad económica. Joseph Brodsky había llevado al límite de la obsesión el hecho de firmar y aclarar al pie: “Poeta”. Otro ruso, Vladimir Maiakovski, se veía a sí mismo como un poeta-obrero, un ebanista que trabajaba la madera de la cabeza humana, un pescador de hombres vivos. Yo, que pinto mejores acuarelas que Hitler pero que no tendría el valor ni para lamer las suelas de los zapatos de los dos rusos, suelo definirme como “traductor”, en parte porque, a diferencia de “escritor”, “poeta” o “periodista”, el de traductor me parece un trabajo digno, mal remunerado y despreciado (e incluso completamente ignorado), y en parte porque se me da la gana.
Acabo de conseguir en una librería de viejo un libro que estaba buscando desde hacía años: Breve manual de urbanidad, de Fran Lebowitz, traducido por José Luis Guarner y editado por Tusquets en 1985. Lo cierto es que Fran Lebowitz, en la primera página, dice que las personas son un grupo que “siempre ha despertado una atención injustificada” y que “suelen equipararse a copos de nieve”, en el sentido de que cada una de ellas pretende ser única, no hay dos iguales. Y a continuación dice algo que no sólo no entiendo, sino que instantáneamente me quitó las ganas de seguir leyendo: “Las personas, aun con el actual índice de inflación (...) van a perra gorda la docena”. Yo iba por la calle, leyendo. Había deseado ese libro durante casi mil días y de pronto lo tenía entre las manos. Se puede leer mientras se camina. De hecho, recuerdo haber leído todo Autos relativos a la muerte de Raymond Roussel, de Leonardo Sciascia, de punta a punta durante una caminata por la avenida Córdoba, entre Uruguay y Agüero. No pretendía leer el Breve manual de urbanidad de Lebowitz de punta a punta, simplemente quería mirarlo un poco. Estaba emocionado, había querido leer a Lebowitz después de haber visto Public Speaking, el documental sobre Fran Lebowitz dirigido por Martin Scorsese en 2010. Y finalmente estaba allí. Pero me repelía. De pronto sentí asco, una repugnancia imposible de transmitir con palabras. Yo quería oír la voz de Fran Lebowitz y estaba leyendo a un imbécil llamado José Luis Guarner. Fran Lebowitz no era merecedora de eso y sobre todo yo tampoco. Y mientras tanto, como si fuera una premonición, apareció delante de mí, en la puerta de un quiosco, un cesto de basura inmenso, rojo, abierto, vacío. Era como una boca inmensa que me decía: “Libérate, libérate...”. Y lo dejé caer. Juro que hizo el ruido que hubiera hecho al caer un ladrillo. Lo juro, no exagero. Y me sentí mucho mejor. Cuando se encuentren con una traducción de ésas, hagan lo mismo que yo. No se van a arrepentir.
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domingo, 4 de agosto de 2013 
La infancia de las mujeres
Detesto la infancia de las mujeres. Me refiero al relato de la infancia, a la literatura hecha por mujeres que tiene como tema la propia infancia. Cada vez que abro un libro y en la primera o segunda línea leo la palabra “mamá” o “papá”, lo cierro. Creo que lo que en realidad detesto es la recurrencia sin maquillaje a las experiencias personales, algo difícil de descubrir si no se conoce al autor de un libro. Pero la recurrencia a la propia infancia es infalible, en el sentido de que las autoras piensan que su infancia es única e irrepetible, y lo que encuentro es que todas son iguales. Aquellos recuerdos que estaría dispuesto a leer son aquellos terribles, que las autoras por lo general prefieren olvidar. Lo que me parece justo y hasta saludable. Un italiano llamado Paolo Rossi escribió un libro que lleva por título El pasado, la memoria, el olvido, donde aplazaba esa idea de que recordarlo todo es bueno, y le auguraba a su nieto, a quien dedicaba el libro, que fuera capaz “de recordar y olvidar en igual medida”. De modo que no pido que la escritora se flagele echando mano a lo que preferiría olvidar, sino que simplemente apele a la imaginación y no a los recuerdos.
John Irving les recomendaba a sus alumnos que a la hora de narrar algo recurrieran a los recuerdos pero los transformaran. Por ejemplo, si lo que debían narrar era un accidente aeronáutico, apelaran a los recuerdos de un accidente automovilístico que sí habían padecido, de modo que así estarían obligados a recrear los detalles, que de otro modo serían pasados por alto. Una vez cayó en mis manos Viaje negro, de Jayne Anne Phillips, editado por Enrique Pezzoni en Sudamericana en el ’82 y traducido por Arturo Casals. Se trata de una serie de relatos violentísimos, donde el tema es la vida en los suburbios negros de las grandes ciudades vista desde la óptica de una muchacha negra, violada por su padre a los 13 años, obligada a prostituirse, etc. Pero la imagen que me había hecho de la autora (el libro no tenía su foto) difería de la imagen real, porque la que narraba era otra. Jayne Anne Phillips sigue siendo bella ahora, pero en el ’82 se parecía a Brooke Shields. No era negra, no había sido violada a los 13 años, no se había prostituido. En fin, lo suyo era escribir. A lo sumo investigar, escuchar y tomar nota, pero después se sentaba a escribir y dejaba su propia infancia de pequeñoburguesa nacida en Virginia Occidental, cuyos padres la querían y cuando volvía de la escuela la recibían con una sonrisa y a la noche le leían un cuento para que se durmiera. Estupideces que se pueden salpimentar con complejos, pero que ni siquiera así pueden terminar siendo material de escritura.
Otra escritora así fue (digo fue, no es) Susanna Tamaro. Su primer libro, un libro de relatos titulado Para una voz sola –un libro protagonizado por niños víctimas de abuso que tanto fascinó a Federico Fellini– es escalofriante. Tamaro tampoco apeló a su infancia pequeñoburguesa triestina. Tamaro y Phillips dejan los recuerdos infantiles propios donde nadie los vea, y hacen eso porque son propios y porque no le interesan a nadie.
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domingo, 28 de julio de 2013 
El horror de todos estos años
Estoy cansado de contar historias tristes, pero lamentablemente son las únicas que conozco. Las historias son como la música: las buenas son tristes. Esta vez voy a contar dos. La primera atañe a Julio Verne y una novela suya titulada El secreto de Wilhelm Storitz. La novela comienza con un personaje que emprende un viaje en barco por el Danubio para asistir en Budapest al casamiento de su hermano. Desde el inicio, este personaje empieza a presentir cosas raras, como si alguien lo estuviera vigilando. De pronto siente sobre él una mirada, se gira, pero detrás de él no hay nadie. Eso sucede varias veces e in crescendo, de modo que el lector piensa que el personaje en cuestión está loco. Pero llegados a la mitad de la novela nos enteramos de que un sujeto llamado Wilhelm Storitz inventó una poción que al beberla lo vuelve invisible. Enterarse de eso a la mitad de la novela provoca algo en el lector que solamente Hitchcock podía lograr; esto es un efecto de descompresión que nos obliga a revisar todo lo leído y corregirlo in mente: el pobre personaje no está loco: alguien, efectivamente, lo estaba vigilando. Ahora bien, el editor español tuvo una idea genial: titular la novela de Verne El hombre invisible. De tal manera que a la primera sospecha de vigilancia yo, o sea el que era entonces, pensé: “Ahí está el hombre invisible”. Puede parecer una tontería, pero siento que ese editor español me privó de una experiencia de lectura única, irrecuperable e intransferible. En un grado mínimo podría decir que me cagó la vida.
Otro caso, tal vez peor. Elmore Leonard, por quien experimento un amor reverencial, único e intransferible, como todo amor, publicó en 1992 una novela formidable: Rum Punch, que se tradujo con el título Cóctel explosivo. Luego de que fuera traducida, Quentin Tarantino dirigió en 1997 la versión cinematográfica. Como es su costumbre (no fue en Django la primera vez que decidió convertir a un personaje blanco en negro), Tarantino convirtió a la protagonista de la novela, una azafata rubia y bella llamada Jackie Collins, que aprovecha su impunidad en los aeropuertos para contrabandear dinero, en una azafata negra y bella llamada Jackie Brown. Hasta aquí todo está en orden. Para aprovechar el frenesí tarantiniano, Ediciones B decidió reeditar la novela de Leonard. Y en la tapa reprodujo el afiche de la película. Y el libro pasó a llamarse Jackie Brown. El asunto es que al leer la novela, y a medida que yo avanzaba en ella, me sorprendía el hecho de que no había ninguna Jackie Brown. Había una Jackie Collins, que era rubia y que necesariamente debía ser otra. Por un momento pensé que Leonard se había vuelto un autor vanguardista, capaz de llamar a su libro con el nombre de un personaje que recién aparece después de la mitad de la novela. Pero tampoco aparecía ninguna Jackie Brown una vez pasada la mitad de la novela. El misterio develado es que no hay ninguna negra llamada Jackie Brown en el libro. Es como si alguien leyera Anna Karenina bajo el título Anna Sambusetti.
A pesar de los años que pasaron, esos editores nunca dejan de horrorizarme.
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domingo, 21 de julio de 2013 
Los traductores de Céline
La primera vez que sucumbí al influjo de Céline fue por el ’81, cuando era feliz, trotskista y documentado. Internet no existía, de modo que podía pasar largas horas leyendo, en trance. Adolfo Bioy Casares, que digan lo que digan sus acérrimos defensores era un dandy pero de literatura no entendía nada, decía que los lectores de Céline eran gente a la que le gustaba que le gritaran. Una estupidez inolvidable, por más vueltas piadosas que le demos. Lo cierto es que los amantes de la literatura de Céline pocas veces tienen una idea clara de lo que es la literatura de Céline (algo extensible a casi toda la literatura traducida, pero hablemos de Céline). En aquel entonces había leído por primera vez Viaje al fin de la noche en la traducción del argentino Armando Bazán. Juan Carlos Onetti se ocupó oportunamente de destriparla diciendo, palabras más, palabras menos, que Bazán había conseguido apartar, amansar, adecentar, licuar a Céline. “Cualquier burgués progresista –decía Onetti–, cualquier buen padre de familia, puede comprar este Céline-Bazán, leerlo y darle permiso a su señora esposa para que lo haga.” Tremendo. Y, como si no hubiera quedado claro, se preguntaba cuánto tendría que ver el sucio perro rabioso llamado Céline con esa traducción, más parecida a un “bien criado pomerania”. Viaje al fin de la noche es de 1932 y Bazán traduce a Céline a comienzos de los años 60, por lo que su traducción cuenta con el gran peso que ejerce el estilo posterior de Céline. Para dar un ejemplo, la novela comienza con un “Ça a débuté comme ça. Moi, j’avais jamais rien dit. Rien. C’est Arthur Ganate qui m’a fait parler”, algo fácil de traducir hasta por alguien que no sepa francés (“La cosa empezó así. Yo nunca había dicho nada. Nada. Fue Arthur Ganate el que me hizo hablar”). Pero Bazán traduce: “La cosa empezó así. Yo nunca había dicho nada. Fue Arturo el que me tiró de la lengua”. Probablemente ése es el comienzo de la novela que Céline hubiera escrito a comienzos de los años 60, pero no en 1932.
La suerte de las traducciones al español de Viaje al fin de la noche es una historia de derrotas, al punto que podríamos asegurar que la novela todavía está esperando ser traducida. En los años 70 una novelista española, Carmen Kurtz, pergeñó una abominación que editó Seix Barral y que todavía puede verse en algunas librerías de viejo. Les recomiendo que le escapen a esa edición como si todos los ejemplares hubieran sido meados por elefantes. O cómprenlo y atesórenlo, como yo, para tenerlo a mano como prueba del día que decidamos mandar a los editores españoles a la hoguera.
Luego de un largo silencio, durante el que los traductores dejaron a Céline en paz, apareció en los 80 otro esperpento firmado por Carlos Manzano, editado por Edhasa. Si la traducción de Bazán parecía un pomerania, la de Manzano parece un chihuahua. De modo que, ignorantes en torno a lo que de Céline se trata, si efectivamente a ustedes no les gusta que les griten, vayan y aprendan francés. No es tan difícil y vale la pena si lo que se proponen es leer un libro como ése.
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domingo, 14 de julio de 2013 
Historia de un pelo
Una noche, hace años, estaba en la casa de un amigo. Me había invitado a comer y mientras él se abocaba a las tareas gastronómicas yo me dedicaba a lo que suelo hacer cuando entro en una casa ajena, esto es, husmear la biblioteca. Mi amigo había estado muchos años en prisión y siempre se me antojó que las notas al margen hechas en los libros por los presidiarios tienen, necesariamente, que ser diferentes a las tomadas por el común de los mortales que toman notas al margen cuando leen. (Una vez Georges Steiner definió así al intelectual: el que toma notas al margen cuando lee. Barthes, por su parte, decía que al tomar una nota al margen, el lector se convierte en crítico. Las notas al margen son importantes.)
Yo estaba entonces husmeando. Y de pronto divisé un libro que era inhallable, que de hecho jamás había tenido en mis manos: Sendas perdidas, de Martin Heidegger, un viejo ejemplar editado por Losada en 1960, el que años después editaría Alianza con el título Caminos de bosque. De modo que hice lo que cualquiera hubiera hecho al tomar un libro entre las manos: lo abrí al azar y empecé a hojearlo. Y entre dos páginas apareció algo tan banal como un pelo. Era un pelo largo, rojizo, muy largo. Estaba enroscado varias veces en sí mismo y estaba allí. No era una flor disecada, no era un papel con una nota: era un pelo. Así que hice lo que quiero creer que cualquiera hubiera hecho: soplar y sacarlo de allí. Desde la cocina mi amigo percibió lo que había hecho y salió, cuchillo en mano, a preguntarme justamente eso, qué había hecho. Con naturalidad le dije que había quitado un pelo de entre las páginas, y lo que siguió después es difícil de transcribir. Hubo revuelo, ruido. El mundo se había desmoronado. Ese pelo no era un mero pelo: era un pelo que debía permanecer allí, entre esas páginas, porque era un pelo… especial. Así que ahí estábamos los dos, de rodillas en el suelo, buscando un pelo rojizo en la alfombra. Para tranquilizarlo, emulando un poco a James Stewart en Caballero sin espada, le dije a mi amigo que nadie iba a abandonar esa habitación hasta que el pelo apareciera. Los pelos son ligeros, así que después de hacer una inspección pormenorizada de la alfombra entendimos que con mucha probabilidad el pelo había levantado vuelo. No importaba, íbamos a encontrarlo. El accidente del pelo y la posterior pesquisa comenzó a las diez de la noche. A las 4 de la mañana mi amigo finalmente sostuvo triunfante entre los dedos el pelo rojizo que yo había soplado de las páginas de Heidegger. Estaba tal cual, era una elipse perfecta, parecida a la ruta que describen los planetas alrededor del sol. Mi amigo volvió a depositar el pelo en el lugar que le correspondía. Y todo volvió al punto de partida.
Nunca supe a quién había pertenecido ese pelo y por qué su lugar estaba entre las páginas de Sendas perdidas de Heidegger. Tampoco era importante. Lo importante era que incluso el libro que encerraba más sabiduría era capaz de quedar relegado ante lo que podía rememorar un simple pelo. Una elipse que sin duda encerraba una historia capaz de aniquilar el resto.
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domingo, 7 de julio de 2013 
El olor del papel
El olor de la India, El olor de la guayaba, El olor de las especias, El olor de la papaya verde, El olor del dinero, El olor de la noche... Todo parece tener su olor, pero hasta el momento nadie parece haberle dedicado unas palabras al repugnante olor del papel. No me refiero al olor del papel viejo, a la celulosa estacionada, dulce, aromático, con cierto resabio a vainilla, que invade el interior de las librerías de usados, sino el olor al libro nuevo, que no entiendo por qué se siguen empeñando en calificar como exquisito, cuando en realidad es el resultado de un proceso en el que se le añade polipropileno, azufre, aluminio y cola vinílica, una combinación que sumada al desinfectante y a los aromatizantes de ambientes está haciendo de las librerías unos reductos irrespirables.
Antes por lo menos se permitía fumar, de modo que ese aroma vomitivo quedaba oculto detrás o debajo de la nube tóxica aromática del tabaco, pero ahora en las librerías sólo queda ese olor, nauseabundo, como de humedad rancia, parecido al que se huele en ciertas iglesias particularmente sucias y húmedas, y en ciertos museos, particularmente húmedos y sucios también.
Y sin embargo hay quienes siguen empeñados en otorgarles a las librerías calificativos que los comparan con reductos inigualables, como si alguien que no visitara una librería se estuviera perdiendo realmente de algo. No lo entiendo. Sólo entro a librerías donde vale la pena visitar a amigos libreros, porque cada vez que entro a una librería ignota, mi débil olfato (perdí gran parte de las papilas olfativas en un accidente estúpido hace ya varios años, al oler amoniaco puro) me impulsa a huir, a volver a oler el aroma reconfortante que sale de los caños de escape, en la calle.
El poder de la mente es infinito. Hay quienes consiguen entrar a una librería y seguir oliendo los aromas de los libros de antaño, cuando el papel no se enriquecía con aglutinantes hidrogenados y otras porquerías. Ignoren lo que digo, pero traten también de ignorar lo que dicen sus mentes y entren a una librería y sencillamente huelan. ¿Qué huelen? ¿A papel? Hablo en serio: huelan. El olor a libro desapareció para siempre. Detrás del olor a desinfectante, detrás de los aromatizadores, hay algo, estoy de acuerdo, pero ese algo huele muy mal. Huele horrible.
Hace un rato estuve paseando por una librería del centro. Me parecía estar paseando por las salas de un museo. Para entrar me hicieron dejar en un locker el bolso que llevaba. Y me acordé de Valéry, a quien un día, para entrar al Louvre, le hicieron dejar el bastón. Valéry hizo todo el recorrido del museo mascullando insultos en francés. Lejos de identificarme con Valéry, entendí que a los sitios propensos a expulsarnos deberían dejarnos entrar con lo que llevamos: con nuestros cigarrillos, con nuestros humores, nuestros bolsos y nuestras mochilas, nuestros carritos de bebé, nuestros paquetes, nuestras valijas, nuestros zapatos y con la ropa que llevamos puesta. A cambio de lo cual nosotros podríamos prometer sumergirnos en el vaho repugnante del olor a celulosa sin emitir una queja. O emitiendo solamente las indispensables.
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domingo, 30 de junio de 2013 
No siempre leer es bueno
A veces leer no es bueno. Hay una vana vanagloria que nos individualiza y es que en la Argentina no se exhiben películas dobladas, como sí ocurre en España y en otros países, donde uno puede optar entre ver y oír una película o sencillamente leerla. Y no me hablen ahora del artilugio franquista para censurar películas de contenido obsceno (el doblaje permitía, por ejemplo, que una película que hablaba de la relación erótica entre dos hermanos terminara siendo la relación erótica entre dos perfectos desconocidos), porque estoy hablando del efecto actual del doblaje, no del papel y el peso del doblaje en la historia de la cultura de Occidente.
Tengo la impresión, cuando veo una película subtitulada, de que no consigo ver la película y que me la paso todo el tiempo leyendo. Como siempre exagero, pero de otro modo no se explica que tenga que estar todo el tiempo retrocediendo (es por esa razón que odio ir al cine: no puedo parar y volver para atrás. Ir al cine es ir en contra del goce estético, a menos que uno esté lo suficientemente entrenado para captar ese goce instantáneamente). Como todo el mundo, mi cultura cinematográfica se basa en el comercio de películas piratas, subtituladas vaya uno a saber por quién pero, a juzgar por los resultados, por gente que aparentemente conoce muchos idiomas, menos el español. De modo que leer los subtítulos significa un doble esfuerzo de deducción, el esfuerzo que media entre entender lo que dicen e imaginar lo que hubieran debido decir. Y no vayan a creer que las películas que se exhiben en los cines están mejor traducidas. En una película francesa que vi en un cine de la calle Corrientes, un personaje decía: “Un coup de dés jamais n’abolira le hasard. Mallarmé”, y el traductor había puesto: “Un golpe de dados jamás abolirá el azar. Mal armado”.
En cambio, los que se dedican a doblar películas son, como mínimo, actores mediocres, no traductores incapaces. Su intervención eficaz no sólo permite oír lo que alguien dice, sino que además se esfuerzan por que las palabras traducidas se acoplen hasta al movimiento de labios del actor. El resultado es una experiencia parecida a la de ver y oír una película, no a leerla.
Godard se refirió una vez a este dilema. El está en contra del subtitulado, pero también está en contra del doblaje. Su solución es extraordinaria, pero naturalmente, como todo lo godardiano que finalmente, con el tiempo, termina siendo asimilado, tardará veinte o treinta años en aplicarse. Godard decía que lo que haría falta sería que una voz en off “guiara” al espectador a lo largo de los acontecimientos, interviniendo en los momentos apropiados para dar indicaciones precisas, sólo deducibles por las palabras enunciadas. Así se evitaría que cuando un actor, por ejemplo, sufre un ataque de tos, no aparezcan en los subtítulos las expresiones “¡cof!, ¡cof!, ¡cof!” o estupideces parecidas. Lo que sí, se quedarían sin trabajo los actores que se dedican al doblaje. Pero si a alguien le importan más los trabajadores del cine que el cine mismo, debería dedicarse al sindicalismo. Porque el cine es cine, a pesar de los que viven de él, no gracias a ellos.
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domingo, 23 de junio de 2013 
Réquiem por la novela policial
En 1958 Friedrich Dürrenmatt escribió una novela formidable (una más): La promesa. Lo sorprendente, además de la novela en sí, es el subtítulo. Réquiem por la novela policial. Ya saben lo que es un réquiem: una oración que se reza en memoria de un difunto. O sea que en este caso el difunto es la novela policial, a quien Dürrenmatt da desde ese instante por muerta. Casi nada. Lo cierto es que Dürrenmatt consideró al género como efectivamente muerto, ya que no volvió a escribir una novela policial (murió en 1990) después de La promesa. Pero las novelas policiales se siguieron escribiendo, lo cual prueba que la literatura no sirve para nada. En La promesa un escritor (presumiblemente el mismo Dürrenmatt, qua acaba de dictar una conferencia, hace un viaje en auto con un ex jefe de la policía de Zurich, quien le objeta la inverosimilitud reinante en las novelas policiales, en las que siempre prevalece el carácter lógico de los acontecimientos, desestimando siempre lo que está más presente en la realidad, que es el azar. El escritor escucha y elabora una especie de defensa, pero el Doctor H. (el ex jefe de policía) se detiene en una estación de servicio, donde es atendido por quien en otro tiempo fuera un detective ejemplar llamado Matthäi. El Doctor H. vuelve a poner en marcha en auto y encuentra que la historia de Matthäi se ajusta perfectamente a lo que trata de hacer que el escritor entienda, de modo que toda la novela es ese relato minucioso que el ex jefe de policía le hace al escritor sentado en el asiento del acompañante que escucha, en completa mudez.
El devenir tradicional de las novelas policiales queda descartado desde el vamos. Crimen misterioso, investigador sagaz, resolución y hallazgo del culpable. Lo que La promesa a su modo, que siempre es un poco improbable, sostiene, es que la novela policial tradicional suele desestimar lo que en la realidad siempre está presente en la resolución de un caso: el caos.
William de Ockham, un fraile franciscano, filósofo y lógico escolástico inglés del siglo XIV, gracias al cual no sólo siguen resolviéndose casos policiales, sino también enviándose satélites al espacio y levantándose puentes. Ockham hizo frecuente uso en sus razonamientos del llamado principio de parsimonia, según el cual si un fenómeno puede explicarse sin suponer entidad hipotética alguna, no hay motivo para suponerla. Es decir, siempre debe optarse por una explicación en términos del menor número posible de causas, factores o variables. En otras palabras: cuando un problema tiene muchas soluciones, con mucha probabilidad la más simple es la correcta.
La literatura, que no sirve para nada, podría servir para algo si los investigadores, fiscales y jueces leyeran La promesa y tuvieran en cuenta el principio de parsimonia de Ockham. Funcionó a la perfección con el caso de la desaparición de la familia Pomar, funcionó a la perfección esta semana con el caso del crimen de Angeles Rawson. Y va a seguir funcionando por los siglos de los siglos. Amén.
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domingo, 16 de junio de 2013 
¿Por qué escribe usted?
A mediados de los años 80, el diario francés Libération puso en venta el producto de una larga y amplísima encuesta. Era una revista del tamaño del diario, con fotos en blanco y negro. La pregunta era simple: “¿Por qué escribe usted?”, y estaba dirigida a los escritores de todo el mundo, incluso de aquellos que ni siquiera sospechábamos que tenían literatura, que ni siquiera sospechábamos que tenían una lengua (la extinta revista Babel, que dirigían Martín Caparrós y Jorge Dorio, publicó en el primer número una selección de esa encuesta). Por la Argentina respondieron varios que no consigo recordar quiénes eran, por lo que sospecho que sus respuestas no valían demasiado la pena. Recuerdo en cambio la brevedad de la respuesta de Samuel Beckett: “Porque es lo único que sé hacer”. Recuerdo la del entonces ignoto Jean-Marie G. Le Clézio: se ponía a contar una historia, dejándose llevar por los detalles, y abruptamente concluía su intervención con un: “Bien, por eso escribo”. Recuerdo a un autor de Trinidad y Tobago, cuya respuesta ocupaba dos páginas enteras (y que naturalmente no leí: amo la brevedad; puedo aplaudir hasta a un conferenciante fascista si su discurso es lo suficientemente breve, y puedo abuchear al más progresista si está hablando durante más de media hora; la brevedad es un signo de buena educación). La mayoría describía nulidades, tonterías intercambiables. Pero me llamaron la atención los italianos. Por alguna razón que entonces no supe explicar, todos, con absoluta claridad, sabían por qué, desde dónde, a partir de qué, contra quién y para qué escribían. Años después, viviendo en Italia, pude comprobar que los escritores italianos sufren de un mal que podría llamarse “el mal de Gramsci”: todos parecen escribir detrás de las rejas. Es como si se autoimpusieran una rutina de presidiarios, como si se obligaran a detenerse, en medio de la noche, sentados en sus cuchetas miserables, a reflexionar sobre por qué hacen lo que hacen. No importa si se trata de escritores diletantes o de profesionales: cualquiera tiene en claro esas cosas. Es algo que pude comprobar con los años, entrevistando a escritores italianos. Simplemente para saber si mi teoría seguía teniendo sentido, en determinado momento les preguntaba eso, por qué escribían, y lo que seguía no era, en ningún caso, una reflexión improvisada, sino que siempre fue el recitado de un programa, la declaración de una ética, una estética.
Es algo que adoro poner a prueba con los escritores argentinos. Ante la pregunta la mayoría se encoge de hombros, no sabe qué responder. La respuesta más oída es “porque sí”. Es como si fuera una pregunta excéntrica, algo que no hace a la cuestión. “Porque sí” no es mala como respuesta, pero la repetición la banaliza. Si la misma respuesta de Beckett la hubieran dado cincuenta escritores se habría convertido en una respuesta estúpida. No es que crea que es necesario ser capaz de responder a cosas como ésas para escribir bien, nada de eso. Pero sin duda es indicador de algo. La pregunta es indicador de qué.
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Su majestad secreta
Arno Schmidt es a la literatura lo que los anticuerpos a la medicina, es decir que si es literatura es precisamente porque lo suyo es antiliteratura. Este autor alemán, nacido en 1914 y muerto en 1979, escribió una larga serie de novelas ensayos que más que ser de lectura obligada (ninguna obra lo es) resultan imprescindibles a la hora de comprender el devenir de la literatura alemana actual, e incluso me atrevería a decir mundial. Escritores como Juan José Saer, Roberto Bolaño, Julio Cortázar y tantos otros no son incomprensibles, pero sí resulta más fácil medir el alcance de sus respectivos proyectos a la luz de este elefante de las letras, este faro que cuanto más alumbra más deslumbra.
Ya lo dice Günter Grass en el prólogo que acompaña la edición de Paisaje lacustre con Pocahontas, que acaba de editar El Cuenco de Plata, un breve discurso dado en ocasión de que se le entregara a Schmidt el Premio Fontaine de Berlín: “Cuando nosotros –aun los que no lo han leído– abrimos la boca, estamos respetando su puntuación: Arno Schmidt es contagioso”. Puede ser una frase exagerada, pero el caso es que no lo es. El efecto didáctico de la prosa de este autor excede las lenguas: su desenfado, su modo de desbaratar la gramática ha obligado a los traductores que se ocuparon de su obra a recrear una lengua poética que es al mismo tiempo imprecisa y certera. Arno Schmidt también puede ser contagioso en castellano.
Arno Schmidt irrumpe en la literatura en 1949 con Leviatán, una serie de nouvelles que maravillaron a Herman Hesse, quien probablemente antes que nadie comprendió que se trataba de un autor nuevo lo suficientemente libre, experimentador y erudito como para entrar por la puerta grande de la literatura sin siquiera tocar el picaporte (privilegio que sólo les está concedido a los reyes). Pero Arno Schmidt no se había quedado esperando, como un rey cualquiera, a que un lacayo abriera la puerta por él, sino que, con absoluta sencillez, había entrado echándola abajo. A Leviatán siguieron otras obras, cuentos, novelas y ensayos (e incluso poemas, breves piezas que a manera de prólogo y dedicatoria anteceden algunos de sus libros).
Günter Grass, Heinrich Böll, Uwe Johnson, Alfred Andersch, Hans Magnus Enzemberger... la literatura alemana moderna no ha dejado de halagar a su maestro. W.G. Sebald, en cambio, lo considera prescindible: “Artista de la palabra sin concesiones”, “diligente y obstinado [...] en su trabajo de marquetería lingüística”. Sebald compara a Schmidt con un aficionado a las manualidades que ha encontrado un procedimiento y fabrica así, una y otra vez, lo mismo, imperturbable. Sebald miente: justamente el procedimiento de Schmidt no es único. Por ejemplo, Paisaje lacustre con Pocahontas y Los desterrados (la otra nouvelle que acompaña esta edición de El Cuenco de Plata) están escritas bajo el mismo procedimiento común, al que Schmidt llama “de fotografías”. Dicho procedimiento consiste en hacer que a cada capítulo lo anteceda un breve texto que es, en realidad, una interpretación poética (es decir imprecisa) del capítulo que sigue más abajo. Son las dos únicas nouvelles escritas con ese procedimiento, luego vendrán otros libros, algunos tan descabellados como el que se considera su obra cumbre, Zettels Traum, de 1970, que le valió ser comparado con Joyce, y su ilegible e intraducible Finnegans Wake. Zettels Traum es una obra de más de 1.500 páginas en las que tienen lugar tres discursos paralelos: los hechos (una pareja, acompañada de su hija adolescente, que empeñada en traducir a Edgar Allan Poe acude a un especialista en busca de consejos), las reflexiones del especialista (centradas sobre todo en Poe, pero también y especialmente en la hija adolescente) y las de la pareja. Cada página posee un diseño único e irrepetible, con tachaduras y correcciones, obligando a los editores a publicarlo de modo facsimilar.
Hablábamos de Joyce. Hay solamente dos casos en la literatura de una publicación dedicada a desentrañar los vericuetos, las dudas y las procedencias de citas ocultas: el Wake Newslitter, destinado a los exégetas de Joyce, y el Bargfelder Bote (El mensajero de Bargfeld), que habiendo nacido para dilucidar las alusiones complejas y variadas presentes en Zettels Traum luego se extendió a un intento de dilucidación general de su obra.
Al igual que como hizo otro autor inclasificable (Raymond Roussel, por ejemplo, con Cómo escribí algunos libros míos), Arno Schmidt dejó establecido su “método” en una corta serie de ensayos llamados Calculus (I, II y III), en los que transmitió algunas ideas basales que acompañan todas su obras, sin importar el procedimiento con el que fueron escritas. Se trata de ideas simples, que ponen de manifiesto ciertas obsesiones y manías del autor. En todas sus novelas, por ejemplo, Schmidt establece que debe de haber un trayecto, un viaje, un movimiento. Y en todas ellas debe, como mínimo, haber dos o tres encuentros amorosos, si es entre un hombre y una mujer mucho mejor, pero también, como en La república de los sabios, puede ser entre un periodista viajero y una centaura de 17 años. Hablando de eso, Paisaje lacustre con Pocahontas fue publicada por primera vez en la revista Texte und Zeichen, dirigida por su amigo Alfred Andersch, en 1966, y de inmediato (algo que no volvió a repetirse en toda la carrera de Arno Schmidt) los ejemplares de la revista fueron confiscados por las autoridades y sacados de circulación. Las razones de la denuncia ante la ley eran dudosas, pero no del todo erradas: la pareja protagonista de la novela hacen el amor una docena de veces. Es cierto que la descripción de esos actos amorosos es tan poco clara, voluble e indefinida que hay que estar atentos para descubrirlo, pero es cierto, Wientge y Joachim se la pasan haciendo el amor: en la habitación del hotel, en el bote, bajo los árboles, bajo la luz de la luna, a la intemperie...
La historia de Paisaje lacustre con Pocahontas es de una sencillez abrumadora (pero todas las buenas historias lo son): Joachim y su amigo Erich Kendziak se reencuentran después de mucho tiempo. Todo da a entender que se acompañaron mucho durante la guerra, en el frente, a pesar de ser tan diferentes: Joachim es, como muchos de los personajes narradores de Arno Schmidt, alguien muy parecido a Arno Schmidt: matemático, especialista en literatura alemana del siglo XVII, conocedor de astronomía, conocedor de botánica... Erich es un pintor de brocha gorda al que la posguerra y la reconstrucción de Alemania volvieron rico. Joachim ha dejado de fumar (hasta que su economía mejore); Erich pasa a buscarlo por la estación de trenes donde se citaron en una NSU rugiente. Se dirigen al lago Dümmer, un gran espejo negro (13,5 km2) ubicado en la Baja Sajonia. Se alojan en un hotel y apenas entran divisan a dos muchachas: Selma y Annemarie. Deciden registrarse con nombres falsos (“Por si las dejamos embarazadas...”) y se reparten velozmente el botín: “La gordita es para mí, el espectro es para vos”, dice Erich. El reparto tal vez fuera justo, pero no equitativo: Selma es fea, muy fea: “Estornudó: y ciertamente fue un espectáculo desconsolador, tieso y tambaleante, como si estornudara una construcción gótica de ladrillos o un poste de cables de alta tensión”. A partir de allí Joachim se propone un juego, que como la mayoría de los juegos pueden terminar involucrándonos de un modo imprevisible: hacerle creer a Selma que ella encarna la belleza del mundo: Pocahontas. Tanto juega a ese juego que Joachim termina creyéndoselo, dando lugar a una de las historias de amor más perfectas y más bellas que ha dado la literatura de Occidente.
Hay un momento en que Joachim reflexiona en el bote, mientras Selma nada alrededor de él, desnuda. Joachim piensa y escribe. Esto es lo que dice: “Pensar. No estar satisfecho sólo con creer: seguir adelante. ¡De nuevo a través de los campos del conocimiento, amigos! Y enemigos. No interpreten: aprendan y describan. No futuricen: sean. Y mueran sin ambiciones: han sido. A lo sumo llenos de curiosidad. La eternidad no es nuestra (¡a pesar de Lessing!): pero este lago veraniego, este canal cubierto de vaho, el cuadriculado multicolor de las sombras, la picadura de avispa en el antebrazo, la bolsa estampada llena de mirabeles. Allí, el esbelto vientre arqueado de la nadadora...”. Tal vez exagere y no haya leído suficiente literatura de Occidente, concedo eso. Pero si esa cita que acabo de transcribir no basta, cuando hayan leído la novela van a comprender lo que digo.
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Perfil, 13 de junio de 2010

El éxtasis material
Jean-Marie G. Le Clézio
Perfil, 25 de abril de 2010

Mi perra Tulip
J.R. Ackerley
Perfil, 11 de abril de 2010

¿Quiere tener esmowing?
Gabriela Kogan
Perfil, 13 de diciembre de 2009

Veneno de tarántula
Julian Maclaren-Ross
Perfil, 25 de octubre de 2009

Las 85 maneras de anudarse la corbata
Thomas Fink y Young Mao
Perfil, 11 de octubre de 2009

Los hermosos años del castigo
Fleur Jaeggy
Perfil, 20 de septiembre de 2009

El arte de viajar en taxi
Horacio González
Perfil, 20 de septiembre de 2009

1000 extra/ordinarios objetos
Colors
Perfil, 30 de agosto de 2009

Crónicas de sucesos
Michael Connelly
Perfil, 16 de agosto de 2009

Para el alivio de insoportables impulsos
Nathan Englander
Perfil, 9 de agosto de 2009

La tragedia del Korosko
Arthur Conan Doyle
Perfil, 26 de julio de 2009

Ministerio de Casos Especiales
Nathan Englander
Perfil, 19 de julio de 2009

El camello
Lord Berners
Perfil, 21 de junio de 2009

Mucho mojo
Joe R. Lansdale
Perfil, 7 de junio de 2009

Fábulas con moraleja
Manuela Fingueret
Perfil, 24 de mayo de 2009

El asesino de la carretera
James Ellroy
Perfil, 3 de mayo de 2009

El factor humano
John Carlin
Perfil, 12 de abril de 2009

Tostadas de jabón y otros cuentos
Julian Maclaren-Ross
Perfil, 5 de abril de 2009

El diablo viste a la moda
Lauren Weisberger
Perfil, 29 de marzo de 2009

La vida después de Dios
Douglas Coupland
Perfil, 15 de febrero de 2009

Dos mil leguas por debajo de América
Emilio Salgari
Perfil, 4 de enero de 2009

Nosotros
Richard Mason
Perfil, 21 de diciembre de 2008

El diluvio
Jean-Marie G. Le Clézio
Perfil, 7 de diciembre de 2008

Icosamerón
Giacomo Casanova
Perfil, 14 de septiembre de 2008

Fuera
Susanna Tamaro
Perfil, 27 de julio de 2008

Mi vuelta a la vida
Lance Armstrong y Saly Jenkins
Perfil, 20 de julio de 2008

Virilidad
Chyntia Ozick
Perfil, 13 de julio de 2008

El hueco que deja el diablo
Alexander Kluge
Perfil, 27 de abril de 2008

No es país para viejos
Cormac McCarthy
Perfil, 9 de marzo de 2008

Ceferino
Raúl García Luna
Llegás, marzo de 2008

Seis
Jim Crace
Llegás, febrero de 2008

La vacilación afortunada
Leonora Djament
Perfil, 3 de febrero de 2008

Entrevistas
Bertleby está vivo y es italiano
Una entrevista a Alessandro Baricco.
Perfil, 9 de mayo de 2010

“Cuando Berlusconi no está en el poder, no sé qué hacer”
Roberto Benigni llega a Buenos Aires.
Perfil, 14 de junio de 2009

"Los diarios son una forma de vida"
El poeta italiano Valerio Magrelli, nacido en Roma en 1957, se propuso oficiar de vehículo explicativo de los diarios.
Perfil, 27 de julio de 2008

Miles de italianos les gritan "¡vaffanculo!" a sus políticos
Chiste ambientado en 1986: el primer ministro socialista Bettino Craxi está de visita en China. Uno que pertenece a su delegación le pregunta: "¿Es verdad que aquí viven mil millones de chinos y son todos socialistas? Craxi responde: "Sí, es verdad". Y el otro dice: "Pero si son todos socialistas, ¿a quiénes roban?".
Perfil, 30 de septiembre de 2007

El candidato eterno
El nombre de Jean-Marie Le Clézio es uno de los que resuena, año tras año, como una fija para obtener el Premio Nobel de Literatura. Pero, muy a pesar suyo, aún no ha llegado ese momento. Acaba de visitar la Argentina con la excusa de la edición de dos de sus libros, y en esta charla repasa sus comienzos literarios y conversa sobre Franz Kafka y la escritura automática.
Perfil, 10 de junio de 2007

Internet
Manual para principiantes
El arte de ganar amigos.
Susana, agosto de 2009

Los blogs no existen
Defiendo a muerte el derecho de cada uno a opinar lo que quiera sobre lo que hacen los otros, pero decir estupideces no puede nunca pretender alcanzar la condición de derecho.
Perfil, 30 de octubre de 2005

Yo te avisé
Hombres infieles, cuidado. Hay un sitio de Internet que se est? convirtiendo en una especie de Veraz cuyo fin es darle caza a todos los farsantes.
Perfil, 30 de octubre de 2005

Cada cual atiende su blog
La palabra blog (el fenómeno blog) existe hace años, pero como ocurre a menudo su protagonismo fluctúa, ocupando el primer plano (y las primeras planas) en los malos momentos.
Acción, 14 de octubre de 2005

Oíd el ruido de rotos sistemas
Demonizados por las corporaciones, los gobiernos, los bancos, los medios y buena parte de los usuarios, los hackers siguen siendo uno de los grandes equívocos de la era digital: lo que se pretende presentar como criminal es, en realidad, un esfuerzo colectivo que conjura siglos de filosofía, matemática y política para vencer el control que se intenta ejercer por los medios más insólitos sobre la comunidad democrática de Internet.
Página/12, 13 de febrero de 2005










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The Guillermo Piro Daily

 

Asuntos Internos

Chesterton ve pasar la historia
Chesterton parece haber visto con claridad lo que ocurría en la literatura mientras la literatura ocurría.
Perfil, 7 de abril de 2013

La crónica donde la crónica no está
La labor de un cronista es encontrar la historia donde aparentemente no hay historia.
Perfil, 31 de marzo de 2013

Cuando escucho la palabra "cultura"
A lo mejor hay algo débil y raquítico por ahí, pero no es la cultura, que es indestructible y es capaz de sobrevivir a las peores hecatombes.
Perfil, 24 de marzo de 2013

E-books y calzoncillos largos
El tiempo pasa. Las cosas cambian. El libro no está cambiando: ya cambió.
Perfil, 17 de marzo de 2013

El regreso de Jack Foley
El cielo está lleno de nubes y de dioses, pero en la Tierra no hay tantos.
Perfil, 10 de marzo de 2013

João Gilberto no odia el verano
No importa cuán inteligentes y sensibles seamos de vez en cuando; la estupidez, como la vida y la muerte, siempre se abre camino.
Perfil, 3 de marzo de 2013

En la platea y en el escenario
Hasta la vanagloria tiene su límite –o, mejor dicho, o debería tenerlo.
Perfil, 24 de febrero de 2013

Hablemos de otra cosa
La pregunta que conviene hacerse no es sólo si alguien tiene derecho a publicar lo que el autor no quiso que se publicara, sino si alguien tiene derecho a publicar lo que el autor quiere que se publique.
Perfil, 17 de febrero de 2013

El diablo no necesita de un abogado
Políticamente incorrecto, Vachss se planteó escribir libros para desentrañar los mecanismos psicológicos y cotidianos que permiten conocer, descubrir y anular a los “predadores” de niños.
Perfil, 10 de febrero de 2013

Acaso cuestión de azar
Odio a la Iglesia, pero ni a ella me gusta ver haciendo el ridículo.
Perfil, 3 de febrero de 2013

Nuestros años felices
A aquellos lugares donde fuimos felices no deberíamos volver jamás.
Perfil, 27 de enero de 2013

Un escritor argentino llamado Donald Westlake
Si el primer impulso los lleva a decir “no lo conozco” reflexionen un poco, porque seguro que no es así. Si vieron A quemarropa, con Lee Marvin, conocen a Westlake. Y si vieron la remake protagonizada por Mel Gibson, Payback, conocen a Westlake. Incluso si vieron Made in USA, de Godard, conocen a Westlake.
Perfil, 20 de enero de 2013

El equipaje de William Faulkner
No, aquel día caluroso en la estación de trenes de Milán, Faulkner no tenía sed.
Perfil, 13 de enero de 2013

Un libro llamado "Ferretería"
Hace unos años tuve una idea genial. El libro iba a llamarse Ferretería, e iba a consistir en la mera descripción de herramientas.
Perfil, 5 de enero de 2013

Los escritores y la inmortalidad
Vaya como inventario fúnebre la lista de los escritores que se fueron a vivir una segunda vida al centro de la Tierra este 2012: Wislawa Szymborska, Ray Bradbury, Gore Vidal, Carlos Fuentes, Esther Tusquets, Antonio Tabucchi, Héctor Bianciotti.
Perfil, 30 de diciembre de 2012

Los eufemismos en el mundo moderno
Los eufemismos son ridículos. No a veces, sino siempre. El que lo pronuncia no lo advierte, desesperado como está por reemplazar una palabra o una expresión por otra.
Perfil, 23 de diciembre de 2012

Una continua sucesión de indiscreciones
La RAE es un grupo de viejos y viejas burócratas del que sólo sobresale por su elegancia Arturo Pérez-Reverte, a quien desde acá le mandamos un saludo.
Perfil, 16 de diciembre de 2012

No matarás al personaje equivocado
¿Leyeron alguna vez "Tú ganas, Jack", de Elmore Leonard? Deberían hacerlo.
Perfil, 9 de diciembre de 2012

Dos casos de traición
Las contratapas y las solapas de los libros son el género literario global por excelencia. Tomen un libro editado en Australia, otro editado en Suecia y otro editado en Uruguay: todas las contratapas parecen escritas por la misma persona.
Perfil, 2 de diciembre de 2012

Basta de traducciones
Aprendan inglés, vale la pena. Pero no para leer el Ulises, no se lo merece.
Perfil, 25 de noviembre de 2012

Hablemos de maridos
Me gustan los textos breves, por lo general convertidos en prólogos o epílogos, que las esposas escriben sobre sus maridos. Sé que tiene que haber más casos, pero por ahora sólo recuerdo dos: el de Lillian Hellman hablando de Dashiell Hammett y el de Carol Blue hablando de Christopher Hitchens.
Perfil, 18 de noviembre de 2012

La enfermedad y sus libros
No vayan a creer que tengo algún tipo de predilección perversa por los libros que hablan del cáncer. Me gustan aquellos cuyos autores encuentran que la enfermedad cambió radicalmente sus vidas, pero que no tratan de ir más allá de su propio empecinamiento por recuperarse.
Perfil, 11 de noviembre de 2012

La muerte del afecto y los prólogos
La literatura es una actividad inútil, y los prólogos son una falacia, una costumbre que es necesario erradicar prestamente.
Perfil, 4 de noviembre de 2012

Subvencionar es malo para la salud
Las películas subvencionadas deberían traen una advertencia similar a la que traen los atados de cigarrillos, algo del estilo: "Esta película fue subvencionada por el Incaa. La subvención genera películas tan muertas como la carne fría", o algo así.
Perfil, 28 de octubre de 2012

Un buen libro te puede matar
No son cosas que me ocurran muy a menudo. De hecho, creo que no ha vuelto a ocurrirme desde hace mucho. Pero a mí estuvieron a punto de matarme varios libros.
Perfil, 21 de octubre de 2012

Una pequeña traición una vez al año
Perdón, pero me preocupa mucho menos quién termina siendo el ganador del Nobel de Literatura y mucho más quién filtra la información desde dentro de la Academia Sueca, apostando o haciendo apostar y llenándose al final los bolsillos de plata.
Perfil, 14 de octubre de 2012

Un día se van a avivar
Siempre me llaman la atención los que cometen errores de manera reincidente. Me refiero al mismo error, una y otra vez, el mismo error. Yo soy de esos. Seguramente es por eso que otro gran reincidente como el Vaticano no termina nunca de caerme del todo antipático. Es como si en un punto me sintiera identificado.
Perfil, 7 de octubre de 2012

La verdadera historia de Blancanieves
Probablemente la gente hizo a la madrastra más malvada de lo que en realidad era, pero eso es algo que sigue ocurriendo ahora, conmigo, sin ir más lejos.
Perfil, 30 de septiembre de 2012

El odio a los libros
Me alegra que no vean mi rostro ahora.
Perfil, 23 de septiembre de 2012

Retrato con colaboracionistas
"¿Qué es eso?", preguntó Louis Pauwels. "Eso soy yo", respondió Céline, "en 1914, montado en mi jamelgo desbocado. Y atrás, usted puede distinguir a los alemanes, mis colaboracionistas".
Perfil, 16 de septiembre de 2012

La muerte de un poeta
Recordando a Trotsky y a Maiakovski recordando a Esenin. Y tratando de olvidar a Bret Easton Ellis pidiendo el olvido para David Foster Wallace.
Perfil, 9 de septiembre de 2012

Entrada para un diccionario
Borges ya se ha vuelto un modo de no leerlo.
Perfil, 2 de septiembre de 2012

Renzo y Lucia en City Bell
Siempre consideré a mi abuelo Giorgio un tipo bastante bruto por haber creído que no podía existir en el mundo un libro mejor que Los novios, de Alessandro Manzoni. Hoy creo que yo estaba equivocado.
Perfil, 26 de agosto de 2012

Ensayos, consultas, correcciones
Los que al traducir consultan el diccionario, como los que corrigen sus libros o ensayan sus obras de teatro, son cobardes.
Perfil, 17 de agosto de 2012

Gracias, querido Hermann
Si Hermann Hesse me cae simpático es porque a diferencia de otros escritores que se dedican a recomendar a otros escritores ya canonizados, él supo ver con claridad el nacimiento de dos grandes escritores del siglo XX: Robert Walser y Arno Schmidt.
Perfil, 12 de agosto de 2012

El hombre que detestaba beber solo
En 1998, durante una entrevista, Héctor Tizón masculló algo que en la calle hubiera resultado ininteligible, pero que en el silencio de la habitación alcancé a oír con total claridad: "Estos porteños maricones...".
Perfil, 5 de agosto de 2012

Trabajando para los pulpos
Italo Calvino lo sabía: literatos y caballeros, entre otras cosas, tienen en común el obligar al cuerpo a adoptar posiciones innaturales.
Perfil, 29 de julio de 2012

El club de los desenterradores
Ningún escritor es injustamente olvidado. Un escritor es justamente olvidado y justamente recordado.
Perfil, 22 de julio de 2012

La ciencia ficción no nació en Perú
Alguien puso a circular en la web una novedad apabullante: el pionero de la ciencia ficción fue un escritor peruano, Julián Manuel de Portillo (1818-1862), adelantado en todo, quien entre 1843 y 1844 escribió una novela de anticipación titulada Lima de aquí a cien años.
Perfil, 15 de julio de 2012

Brasil es pura risa
La lengua portuguesa es excepcional si es leída, pero es verdaderamente payasesca oída, casi tan efectiva para provocar la risa como ver una película de Kurosawa doblada al español.
Perfil, 8 de julio de 2012

La novela de un utilero
Nunca leí Cien Años de Soledad, y sinceramente no me siento especialmente disminuido por eso.
Perfil, 1 de julio de 2012

Una colaboradora decisiva
Véra y Vladimir Nabokov iban y venían en condición de pareja. La inmensa mayoría de las personas nunca la vio a ella sin estar en compañía de él, ni a él sin estar en compañía de ella.
Perfil, 24 de junio de 2012

Maldigan, maldigan, que algo quedará
Los poetas siempre supieron maldecir de modos más o menos elegantes.
Perfil, 17 de junio de 2012

Reflexiones en torno a un título
Se sabe que las traducciones españolas se convirtieron para mí en una especie de obsesión, no ya porque sean malas sino porque resultan ser la expresión de una conciencia, un modo de ser, de trabajar y de entender el mundo que me perturba.
Perfil, 10 de junio de 2012

Enanos a hombros de gigantes
No bromeo cuando digo que creo que el canal de televisión eminentemente cultural es Utilísima.
Perfil, 3 de junio de 2012

Cuando las buenas ideas atacan
Además de un gesto de avaricia ejemplar es impúdico suponer que las ideas que nos atacan son tan geniales que merecen ser anotadas ipso facto, sine die y manu militari.
Perfil, 27 de mayo de 2012

El otro gran simulador
Los detractores o delincuentes o plagiarios deben siempre defender su postura extrema “antes” de ser capturados con las manos en la masa, no después, so pena de ser considerados los integrantes de una banda de cobardes, acomodaticios y asustadizos escritores sin talento.
Perfil, 20 de mayo de 2012

El trabajo y otros umbrales
Quien considera la escritura un trabajo es alguien que nunca ha trabajado en sentido reducido. O alguien para quien los umbrales no tienen consistencia. Pensar sólo puede ser un trabajo para un débil mental.
Perfil, 6 de mayo de 2012

Las coincidencias ya no son lo que eran
Futilidad fue escrita 14 años antes del naufragio del Titanic, y, según los especialistas que se han tomado el trabajo de leerla con más atención que yo, coincide en 98% de las circunstancias con el acontecimiento real.
Perfil, 29 de abril de 2012

La escritora ciega y el manuscrito
Cada vez que alguien me cuenta que perdió un manuscrito accidentalmente, le cuento la historia de T.E. Lawrence y la primera versión de Los siete pilares de la sabiduría.
Perfil, 22 de abril de 2012

Basura tóxica hecha en España
Cada vez que veo un libro que presumo bueno, traducido en España, siento vértigo y ganas de vomitar.
Perfil, 15 de abril de 2012

Un dibujo del Torino para Tonino
Entrevisté a Antonio Tabucchi en 1996. En un momento me interrumpió para preguntarme qué era un Torino.
Perfil, 8 de abril de 2012

Homero en Buenos Aires
Si existía alguna duda acerca de las dotes de Víctor Hugo Morales para el relato deportivo, verlo en plena acción disipó todo.
Perfil, 1 de abril de 2012

Variaciones en torno de una bazofia
I sette cuori, de Ermanno Cavazzoni, son una serie de variaciones paródicas inspiradas en uno de los relatos del famoso libro Corazón, de Edmondo De Amicis.
Perfil, 25 de marzo de 2012

Teoría y práctica de la coma
El uso de la coma se editó por primera vez en 1972 con varias finalidades, entre ellas, contribuir a la diferenciación clara entre la coma prescindible y la coma incorrecta.
Perfil, 18 de marzo de 2012

Que Oriente se quede con sus libros
Hay cierta literatura a la que no le basta con ser traducida para volverse comprensible, sino un cuerpo de notas al pie casi tan extenso como el texto mismo.
Perfil, 11 de marzo de 2012

El Salomón de los tiempos que corren
Hubiera estado bien que Roger Waters dijera: "Las Malvinas son argentinas y los trenes también".
Perfil, 26 de febrero de 2012

Un tren llamado fatalidad
De algún modo los personajes de las novelas se hacen cargo de su destino.
Perfil, 26 de febrero de 2012

Todo lo que sé lo aprendí de Cortázar
De acuerdo, el título puede inducir a equívocos, y la verdad es que hasta yo mismo reconozco que es un poco exagerado.
Perfil, 19 de febrero de 2012

Hábitos culinarios y literatura
Debo reconocer que no presto demasiada atención a los alimentos que ingiero. Por lo general, siempre estoy preocupado por otras cosas: por ejemplo, en lo que ingieren los personajes de las novelas que leo.
Perfil, 12 de febrero de 2012

Si Frodo tuviese un celular
El lunes pasado, Paul Mason, periodista multipremiado de la BBC y uno de los rostros del programa Newsnight, fue a la London School of Economics para ofrecer una conferencia sobre el statu quo mundial y la transición histórica que estamos viviendo.
Perfil, 5 de febrero de 2012

Los girasoles de Van Gauguin
Los girasoles de Van Gogh son de Gauguin. Eso al menos asegura Antonio de Robertis, un agrimensor milanés que gracias a sus investigaciones, iniciadas en 1967, se volvió uno de los mayores expertos mundiales en Van Gogh.
Perfil, 29 de enero de 2012

El flagelo del flagelo
Hay un blog que se ha propuesto dar cuenta del uso de una simple, banal, fea palabra, a la que los redactores echan mano con la sencillez con que usan una preposición cualquiera o un nombre propio.
Perfil, 22 de enero de 2012

El sentido común en la planta baja
Acepto que el periodismo no es una ciencia, pero para mí lo es.
Perfil, 15 de enero de 2012

La ficción supera a la realidad
Lean El Mundo Today. Y cada tanto, si pueden, disfruten de un buen gin tonic.
Perfil, 8 de enero de 2012

Hitch ha muerto. Viva Hitch
Tal vez ya sea tarde para escribir un epitafio pertinente y sentido. Como decía Roland Barthes, lo más difícil es hablar de lo que se ama.
Perfil, 31 de diciembre de 2011


Archivo artículos

El gran hampa
Esta nueva revitalización de Parker, un personaje a quien muchos considerábamos perdido, nos alegra una existencia opacada desde aquel nefasto 31 de diciembre de 2008, cuando Westlake dijo "adiós a todo eso".
Página/12, 17 de marzo de 2013

Verano con playa verde
Muy cerca de Recife se encuentra el punto más oriental del continente americano, João Pessoa, donde el sol nace primero. Y pinta de dorado 138 kilómetros de playas.
Perfil, 22 de diciembre de 2012

Un viaje para recordar
Desplazarse es casi tan importante como llegar a destino, sobre todo si lo que nos espera es una estadía ajetreada, sin tiempo para recuperarnos de la asincronía funcional o jet lag.
Perfil, 9 de junio de 2012

Quiero naufragar
Lamenté tanto no haber estado a bordo del Concordia, que ruego a aquellos que tengan pensado hacer una travesía en un barco hechizado, poco confiable y capitaneado por alguien portador de mala suerte, incapaz y cobarde, no dejen de avisarme.
Perfil, 21 de enero de 2012

Veo tapitas por todos lados
No puedo recordar cómo comenzó esta manía. Lo que sí sé es que hoy por hoy no puedo emprender el recorrido callejero más banal y transparente sin terminar con los bolsillos repletos de tapitas.
Perfil, 3 de diciembre de 2011

Murió Christa Wolf, la escritora que no saludó la reunificación alemana
Fue durante más de treinta años un referente civil para la oposición de la RDA, y su reacciones en 1990, con la caída del Muro, le mereció el vacío entre sus compatriotas.
Perfil, 3 de diciembre de 2011

Contra la ojota
Para los que rodean al sujeto portador de ojotas el mundo, instintiva, inmediatamente, se vuelva más oscuro, desagradable e injusto.
Soho, noviembre de 2011

La angustia de las influencias
Un libro publicado en febrero en España por un joven escritor es secuestrado de las librerías en septiembre por orden de la heredera de Jorge Luis Borges. ¿Por qué?
Perfil, 30 de octubre de 2011

Entre dos mentiras
Desde el 19 de septiembre vuelven Los Expedientes Secretos X a la pantalla de TCM.
Página/12, 18 de septiembre de 2011

El Papa que quería vivir
Si Georg Gaenswein quiere regalarle una buena película a Benedicto XVI, que le lleve al televisor papal el video de Habemus Papam. Seguramente le va a intrigar ver a un Sumo Pontífice que se asoma al balcón exclamando: "Hacen falta cambios, hace falta una Iglesia que nos una". A lo mejor, con suerte, renuncia.
Página/12, 4 de septiembre de 2011

El brazo largo de la ley
Mañana a la noche, Raylan Givens, un héroe de la mejor estirpe, vuelve a aplicar la ley en las calles de Lexington.
Página/12, 7 de agosto de 2011

Quiero estar en la lista negra
Una vaso de agua, un cigarrillo y una lista negra no se le niega a nadie.
Perfil, 7 de agosto de 2011

Las migajas exquisitas
Considerándonos asiduos lectores de cuentos creemos que en un top ten mundial al menos tres de los relatos de Graham Greene deberían estar en él, antes o después de alguno de Borges.
Perfil, 10 de julio de 2011

Bloopers editoriales
De vez en cuando el mundo editorial comete uno de esos bloopers que hacen nuestra tediosa vida libresca un poco más entretenida.
Perfil, 5 de junio de 2011

Travesía con hotel a cuestas
Dieciocho horas de diversión ininterrumpida; un mínimo de cinco comidas diarias; buen trato y simpatía constante. No es el paraíso, tan sólo un crucero por el Mediterráneo, con principio en Civitavecchia, fin en Lisboa y escalas en Savona, Marsella y Valencia.
Perfil, 28 de mayo de 2011

Un festival negro en la Ciudad Feliz
Cansados de mirar con nostalgia la Semana Negra de Gijón, tres escritores marplatenses consiguieron instalar un festival de novela negra propio, el Festival Azabache.
Perfil, 22 de mayo de 2011

Hasta aquí llegamos
Parafraseando a Artaud, pareciera que los españoles gozaran obscenamente convirtiendo en caca toda la literatura que tocan.
Perfil, 24 de abril de 2011

Senegal, India y otras curiosidades
Todos los años encuentro una nueva excusa para ir a la Feria.
Perfil, 17 de abril de 2011

El corazón de las tinieblas
Aun aquellos que teman a Céline perderán ese temor cuando vean que sus propósitos nunca acaban con todo. La literatura también hace lo que está a su alcance para destruirse a sí misma. Es Céline el que va corriendo en su socorro.
Página 12, 13 de febrero de 2011

El regreso del libertino erudito
El testamento de un escritor exquisito, un amante incomparable y un filósofo frustrado que aún hoy sigue siendo la fuente de consulta inigualable para saber cómo se vivía, cómo se amaba y cómo se estafaba en el siglo XVIII.
Perfil, 26 de diciembre de 2010

Los gobiernos pasan, las canciones quedan
Los Smiths deseaban la muerte de Margaret Thatcher. Y a pesar de eso, David Cameron los ama.
Perfil, 18 de diciembre de 2010

Julian, al fin te debemos una
Hasta ahora el caso WikiLeaks ha dado al menos una información útil y certera: hay que tener mucho cuidado con lo que se hace en Suecia.
Perfil, 11 de diciembre de 2010

La caja fuerte sigue escondida
Es posible que las revelaciones de WikiLeaks no sean más que pequeñeces recogidas por ahí y relacionadas entre sí por medio de la deducción lógica de los funcionarios que las escribieron.
Perfil, 4 de diciembre de 2010

Oscuridad del mundo
Un detalle importante, de un equívoco que no debe ser pasado por alto.
Perfil, 27 de noviembre de 2010

Elogio del castañazo
Lo ocurrido el miércoles con la presidenta de la Comisión de Asuntos Constitucionales de la Cámara de Diputados, Graciela Camaño, debe entenderse como una lección de humildad y nada más.
Perfil, 20 de noviembre de 2010

El galanteo entre los humanos
En contraste con la sencillez y claridad de su comportamiento cuando se trata de nutrición o de huida, las acciones de galanteo son completamente enigmáticas.
Perfil, 13 de noviembre de 2010

Almorzando con Das Neves
Las ballenas dan muestras de ser menos inteligentes que las lombrices, pero a los gringos les encanta.
Perfil, 6 de noviembre de 2010

Marionetas que hacen gestos
Las novelas de Ivy Comptom-Burnett son distintas, pero en la memoria se confunden, los personajes siguen vivos, brincando de una novela a otra.
Perfil, 31 de octubre de 2010

La incorrección es otra cosa
Llamar políticamente incorrecto a Kirchner es como si yo a alimentarme con helado lo llamara "saciar mi hambre de gloria".
Perfil, 30 de octubre de 2010

Epsilon Eridiani, ida y vuelta
Estadísticamente hablando, los extraterrestres existen, pero las distancias que nos separan de otros planetas son tan enormes que cualquier encuentro cercano es dudoso, por no decir imposible.
Perfil, 23 de octubre de 2010

Mineros y millonarios
Dejen de congraciarse con esos mineros y mírense un poco hacia abajo, o mejor, hacia adentro. Los que estamos enterrados somos nosotros.
Perfil, 16 de octubre de 2010

Querido Mario, muchas gracias
Desconozco la economía personal del señor Vargas Llosa, pero quiero creer que sus problemas se han acabado y que a partir de ahora cada minuto de su existencia estará dedicado a prodigarnos placeres insospechados, personajes encantadores y aventuras inigualables.
Perfil, 9 de octubre de 2010

Estos buenos vecinos
Debemos enseñarles a nuestros hijos que no deben cruzar la calle sin mirar ni aunque los persiga un perro rabioso. Y también que deben tener cuidado de los vecinos y mantenerse alejados de ellos hasta cuando los persigan sus captores.
Perfil, 2 de octubre de 2010

Contra las notas al pie
Hay una excelente traducción de El Gatopardo y no es la mía.
Perfil, 26 de septiembre de 2010

Mi nombre por una calle
Los ciudadanos deberían comprender que el mejor modo de olvidar a los prohombres es poniéndoles sus nombres a las calles, las estaciones de subte y las hemerotecas.
Perfil, 25 de septiembre de 2010

Oféndanse y dénme mi helado
Una campaña publicitaria protagonizada por una monja embarazada causa revuelo en Gran Bretaña.
Perfil, 18 de septiembre de 2010

Léanlo, no los va a defraudar
Tiempo Argentino, deliberadamente y en poco tiempo, le arrancó el trono a Barcelona.
Perfil, 11 de septiembre de 2010

Se prevén ateos saliendo del clóset
Estamos solos en el universo, en el país, en la ciudad, en el barrio y en la calle. No de de ser un motivo de felicidad.
Perfil, 4 de septiembre de 2010

Anecdotario de autor
A diferencia del amplio anecdotario bien o mal asignado a cualquier personaje más o menos público, el que lleva la firma Fogwill no es intercambiable.
Perfil, 29 de agosto de 2010

Adiós a un escritor mordaz y genial
Murió Fogwill. A partir de hoy todo va a ser mucho, pero mucho más aburrido.
Perfil, 22 de agosto de 2010

Noticias que no eran
Perfil, 21 de agosto de 2010

El hombre que sabe demasiado
Cuando sus lectores estaban habituados a los tres o cuatro años que mediaban entre un libro y otro, esta vez Irving se tomó su tiempo y lanzó La Ultima Noche en Twisted River cinco años después de Hasta que te Encuentre.
Perfil, 1 de agosto de 2010

El hombre que leía y quemaba libros
Acaba de aparecer un estudio acerca de las lecturas preferidas de Adolf Hitler. Su autor, Timothy Ryback, consultó lo que queda de sus bibliotecas y siguió el rastro de las frases e ideas que Hitler canibalizó de otros autores e incluyó en sus propios escritos y discursos.
Perfil, 11 de julio de 2010

Intrigas y displicencia
Una respuesta a Andrew Graham Yooll.
Perfil, 27 de junio de 2010

Adiós al gran cronista
A los 72 años murió Carlos Monsiváis.
Perfil, 20 de junio de 2010

El primer paso serio en la vida
La muestra Nodi Italiani, que se exhibe hasta el 18 de abril en el MNAD, celebra el accesorio masculino por excelencia y homenajea a los creadores que a lo largo de la historia consiguieron destilar piezas exquisitas, que aún hoy conservan su glamour.
Perfil, 21 de marzo de 2010

El arte de no saborear al vecino
Si Anne Rice es la reina de las novelas de vampiros, Charlaine Harris es la princesa y Stephenie Meyer el bufón.
Perfil, 28 de febrero de 2010

La forma perfecta
Los pulpos pueden hacer de todo, salvo manejar un auto.
Perfil, 14 de febrero de 2010

Libros portátiles
Soy el más fanático exponente vivo del carácter portátil de la literatura.
Crítica, 27 de diciembre de 2009

La incógnita del retrato
¿Qué se le dice a un pescador de altura, a un tamborilero de carnaval, a un constructor de balsas de totora, a un malabarista callejero para que se desnuden?
Perfil, 22 de noviembre de 2009

Los libros de arena de Cortázar
Dos de sus mejores libros vuelven a circular en la Argentina. ¿Sus mejores libros, en qué sentido?
Perfil, 15 de noviembre de 2009

De dorapa
La mejor pizza del mundo se come en Buenos Aires.
Llegás, noviembre de 2009

Cronista de los desposeídos
¿Qué es lo que ha hecho a Herta Müller merecedora del más alto galardón de la literatura? No lo sabemos.
Perfil, 11 de octubre de 2009

La fama de los héroes
Por una actualización de las proporciones del cocktail viril de Ugo Foscolo.
La Comunidad Inconfesable, octubre de 2009

La influencia de los bastardos
Tarantino leyo más de lo que le gusta confesar, y entre esas lecturas probablemente esté la saga del dinamarqués Sven Hassel.
Perfil, 27 de septiembre de 2009

Un retratista del paisaje humano
Como todas las historias, la de la fotografía argentina tiene una fecha de inicio precisa: los años 30, con la aparición de Grete Stern, Horacio Coppola, Annemarie Heinrich y Anatole Saderman.
Perfil, 6 de septiembre de 2009

Historia de una corbadía
Mi escena de película favorita.
Página/12, 2 de agosto de 2009

Con acento franchute
En pleno corazón de Constitución funciona Anciens Combattants, un elegante reducto francés que se especializa en exquisitos platos de carne de caza.
Llegás, mayo de 2009

Digan whisky
En el Café de los Incas uno es tratado como si fuera conocedor de sus propios deseos y de los medios para saciarlos. Eso se llama democracia etílica y tiene como corolario que uno no siente que está haciendo las cosas mal.
Llegás, abril de 2009

Los tres Marías: escritor, editor, traductor
De paso por Buenos Aires, Javier Marías aprovechó su estadía para presentar su última novela.
Perfil, 5 de abril de 2009

Las conejitas cambiaron: son mejores
A esta altura hay sólo dos cosas que pueden retrotraernos súbitamente a la infancia: una buena cachetada y una mujer bella.
Perfil, 8 de marzo de 2009

Locos de amor
La aparición de La Ninfa Inconstante, novela póstuma de Guillermo Cabrera Infante, permite volver a leer a uno de los más grandes escritores cubanos del siglo XX.
Perfil, 1 de marzo de 2009

No son fashion victims
A diferencia de la buena ropa, los buenos libros no pasan de moda.
Perfil, 22 de febrero de 2009

La comedia humana
Gran parte de los cuentos del Decamerón tienen lugar en la cama. Con notable ahorro de ropa interior: la Edad Media dormía desnuda.
Página/12, 8 de febrero de 2009

Llámenme Op de Dijk
En mi opinión, la lectura (de narrativa, sobre todo) es una práctica tan íntima que considero la crítica de libros —que en muchas ocasiones es escrita por gente a la que estimo— algo absolutamente inútil.
Perfil, 1º de febrero de 2009

Fotógrafos en buena compañía
Los escritores son buenos compañeros de viaje. Los fotógrafos también.
Perfil, 18 de enero de 2009

La cosecha del año que se va
Le Clézio despreciado por Casullo y amado por mí hubiera dado lugar a un diálogo ejemplar, de esos que no llevan a ninguna parte.
Perfil, 28 de diciembre de 2008

Piñas, show, rouge
La tranquilidad de la que gozamos en la vida descansa en una confianza, que descansa en una confianza, que a fin de cuentas descansa en la certeza de que nadie va a molernos a golpes de un momento a otro sin comerla ni beberla.
Perfil, 6 de diciembre de 2008

El salvajismo es otra cosa
Por favor, basta de esos discursos en contra del boxeo.
Perfil, 30 de noviembre de 2008

El Nobel y otras idioteces
Diatriba en contra de los criterios de la Academia Sueca y de los que hablan de los premiados sin tener idea de quiénes son. Al menos Le Clézio es una buena persona.
Llegás, noviembre de 2008

Instrucciones para doblar una esquina
Es un placer que a veces la Academia Sueca otorgue el Premio Nobel de Literatura a un escritor.
Perfil, 11 de octubre de 2008

Conserje de noche
Paul Newman es para mí el de The Prize (1963), la película de Mark Robson basada en la novela homónima de Irving Wallace.
Página/12, 5 de octubre de 2008

Tres días en Nokialand
El célebre N95 quedó atrás, y por lo que pudo verse en Helsinki en el evento The Way we Live Next 2008, la búsqueda no parece tener fin.
Perfil, 4 de octubre de 2008

En Helsinki
Finalmente tuve mi experiencia finlandesa.
Los Trabajos Prácticos, 25 de septiembre de 2008

El hombre que sabía demasiado
David Foster Wallace fue un analista preciso, un observador metódico, un ensayista autorreferencial que escribió las mejores crónicas que ha dado la literatura norteamericana desde los tiempos de Hunter Thompson.
Perfil, 21 de septiembre de 2008

Agosto cumple
Michael Jackson y Madonna representan los imperativos opuestos que canalizan mis instintos más primarios: uno no me mueve un pelo, y la otra es el rayito que desde hace casi 20 años no hace más que calentarme el pito.
Llegás, 8 de agosto de 2008

En la ciudad del espacio
Todos saben de qué hablo. Es un olor ácido, cristalino, el olor que tendría el cristal, si el cristal oliera de algún modo. Apenas se entra al avión nos recibe, inmediatamente después de la azafata de turno que nos espera, sonriente, en la puerta.
Perfil, 12 de julio de 2008

Historia de una foto
Calzando zapatillas deportivas, J.D. Salinger fue inmortalizado en los primeros días de julio de 1998 junto a la joven Coleen O'Neill.
Perfil, 29 de junio de 2008

LAN invertirá US$ 100 millones para crecer más en la Argentina
La compañía aérea chilena LAN anunció una inversión de US$ 100 millones en el 2° semestre del año en la compra de dos aviones Airbus 320 y dos Boeing 767.
Perfil, 22 de junio de 2008

Elmore Leonard: el hombre invisible
Todos los escritores "dramatizan" los hechos. Leonard desdramatiza; esto es, lo importante no es tanto contar una historia sino elaborar un universo vivo, un mundo en torno y con determinados personajes.
Perfil, 8 de junio de 2008

Temporada en el infierno
La Feria del Libro vista desde otra óptica: la de los que la sufren, empleados en ella, durante más de veinte días.
Perfil, 17-18 de mayo de 2008

Al sur del Edén, en la Rural y a pesar de lo que digan los críticos de la Feria del Libro
Los detractores de la Feria parecen no entender que zapallos y libros pueden producir la misma felicidad.
Perfil.com, 13 de mayo de 2008

Feria del Libro: debaten el rol de la cultura en los medios de comunicación
Un grupo de editores y periodistas especializados en cultura debatieron sobre el desafío de articular contenidos literarios, culturales y artísticos con la actualidad.
Perfil, 27 de abril de 2008

Dos o tres cosas que sé de él
Si todavía no se dieron cuenta, admiro mucho a Andrew Sullivan.
Perfil, 9 de marzo de 2008

Ofrecimientos inusuales
Elvio Vitali ya es leyenda.
Perfil, 2 de marzo de 2008

El último y el primero
Soy Leyenda fue llevada por primera vez al cine protagonizada por Vincent Price, bajo el título The Last Man on Earth.
Perfil, 20 de enero de 2008

Los últimos hombres en la Tierra
Existe un subgénero del fantástico que consiste en contar, en un clima posapocalíptico, cómo vive el último sobreviviente del planeta.
Perfil, 20 de enero de 2008

El artista no es cobarde ni sádico; el espectador sí
A los defensores de los derechos de los animales habrá que recordarles que, de todos modos, siempre serán más los que mueran de desamor.
Perfil, 28 de octubre de 2007

Un Premio Nobel inesperado y merecido
No se trata de una escritora que haya perseguido el Premio Nobel con el estúpido ahínco de los bienpensantes, sino de alguien que se ha dedicado a emprender la tarea de escribir con el simple propósito de decir lo que lleva en el corazón.
Perfil, 14 de octubre de 2007

Enemiga pública número uno de Big Luciano
Anne Midgette le reprocha a Pavarotti haber sido perezoso, haberse mostrado indiferente a los desafíos, impermeable a las críticas y exclusivamente interesado por el aplauso del público.
Perfil, 9 de septiembre de 2007

Adiós a Luciano con notorias ausencias
Sábado de luto en Módena, la ciudad natal de Luciano Pavarotti.
Perfil, 9 de septiembre de 2007

Viva Jujuy
El realizador de cine Jonas Mekas dejó en sus diarios algunos testimonios acerca de la vida cotidiana en la Nueva York de los 60 que parecen ser aplicables al Jujuy de 2007.
Perfil, 8 de julio de 2007

Un producto subsidiario
A Graham Greene, el cuento, como forma, le incomodaba. Saber demasiado acerca de la historia antes de comenzar a narrarla, no contar con el tremendo alivio de la sorpresa, le aburría.
Perfil, 29 de abril de 2007

Olvidar la vida
Siempre he tenido la idea de que el éxito universal de un libro como el I Ching reside, sencillamente, en haber conseguido hacerle creer al mundo que es el único libro con propiedades adivinatorias y oraculares.
Perfil, 29 de abril de 2007

Aún antes de empezar, la Feria del Libro ya bate todos los récords
El jueves 19 comienza la 33ª edición de la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires.
Perfil, 15 de abril de 2007

La novia plebeya de Guillermo reemplaza a Lady Di en el corazón de los británicos
La novia del príncipe Guillermo, primogénito del príncipe Carlos y firme candidato a suceder a Isabel II, parece ser la señalada para llenar el vacío que dejó la muerte de Diana Spencer.
Perfil, 28 de enero de 2007

Polémica renuncia del vicedirector de la Biblioteca Nacional
La polémica en torno de las funciones de la Biblioteca Nacional, que originó la renuncia del que hasta el jueves pasado fuera el subdirector de la institución, pone de manifiesto una vieja discusión.
Perfil, 31 de diciembre de 2006

Tom Cruise hará una boda fastuosa pero será un bluff
El actor y Katie Holmes se casarán en el pueblo de Bracciano, a 30 km de Roma.
Perfil, 12 de noviembre de 2006

¿La invención de Rita Hayworth?
La verdadera historia del Margarita, sigue siendo una incógnita. Estas son algunas de las leyendas favoritas sobre su origen.
Llegás, noviembre de 2006

El árabe
Notas acerca de T. E. Lawrence y Los Siete Pilares de la Sabiduría.
Quid, agosto de 2006

Prometieron devolver el valor del televisor si Italia salía campeón: deben €10 milllones
Muchos italianos tienen otro motivo para estar felices.
Perfil, 16 de julio de 2006

Fascismo cuatrienal
Nada hay más adorable que esta pasión cuatrienal, esta tetralocura con fecha de vencimiento que sólo dura un mes.
Hecho en Buenos Aires, julio de 2006

Para beber muy tranquilo
Se lo conoce como "la perfección líquida", y el nombre le sienta bien. De algún modo encarna el prototipo del trago entendido como "amistosa convivencia de opuestos": vodka y licor de café, la sequedad suma y el dulzor meloso.
Llegás, julio de 2006

Después de burlarse de la derrota argentina, Brasil llora la propia
Duro golpe para los brasileños. Haber quedado afuera del Mundial y haberlo hecho al día siguiente en que los medios gráficos se mofaron sin piedad de la eliminación de Argentina ante Alemania el pasado viernes.
Perfil, 2 de julio de 2006

Los diarios opinan mientras los locales prolongan la fiesta
"Sí, estamos en las semifinales", dice el diario Bild. "Después de un 5-3 dramático en los penales estamos entre los cuatro mejores". El titular, con más o menos variantes, se repite en todos los grandes diarios nacionales alemanes.
Perfil, 1 de julio de 2006

En México lloraron la eliminación pero repartieron elogios a granel
La selección argentina de fútbol tiene esta rara costumbre de apelar a la épica en el momento menos pensado, cuando ya se han perdido las esperanzas. Sufre y hace sufrir, es cierto, pero con estilo.
Perfil, 25 de junio de 2006

Si esto es el aburrimiento
¿Cómo se mide el aburrimiento? Digámoslo con otras palabras: ¿quién podría decir, con una mano en el pecho, que ayer, durante el encuentro entre Holanda y Argentina, se aburrió?
Perfil, 22 de junio de 2006

Los medios internacionales vieron un partido "carente de gracia"
Esta vez lo que parece haber sido global no fue el gol sino la decepción.
Perfil, 22 de junio de 2006

La máquina de meter goles ganó las primeras planas de los diarios del mundo
Los diarios del mundo compitieron en originalidad a la hora de alabar a la selección argentina de fútbol luego de haber aplastado a Serbia y Montenegro el viernes pasado.
Perfil, 18 de junio de 2006

El uso de los nombres y apellidos, entre la ley y las costumbres sociales
El Gobierno impulsará la semana próxima un proyecto para modificar la ley que regula la legislación vigente de inscripción de niños recién nacidos en el país.
Perfil, 18 de junio de 2006

Ping, ping, ping, ping, gol de Argentina
Nada más ejemplificador que el caso de Barry Glendenning, reportero del diario londinense The Guardian.
Perfil, 17 de junio de 2006

Pobre Bélgica
Nunca me gustaron los belgas. Voy a parafrasear a Baudelaire: De Bleeckere es un granuja vestido de amarillo.
Perfil, 11 de junio de 2006

Hasta las pelotas
No sean monotemáticos, por favor. El comienzo del Mundial no es el fin del mundo para los que no sienten el más mínimo interés por el fútbol.
Llegás, junio de 2006

Cambio de rumbo
No se puede no leer a Arno Schmidt. Tarde o temprano se llega a él, porque es así, porque está allí.
Quid, junio de 2006

No se puede ser libre con dinero del Estado
Es absurdo creer que cualquier medida aplicada por el Estado a las artes y la cultura no sea una payasada tan absurda como la reforma propuesta por la senadora Giusti.
Perfil, 4 de junio de 2006

El trago de las familias
Lo toman las chicas de The Sex and the City; Bart, en un capítulo de Los Simpson, se convierte en un eximio preparador de este trago, trabajando al servicio de la mafia de Springfield. Era el trago preferido de Frank Sinatra. Señoras y señores, el Manhattan.
Llegás, 11 de mayo de 2006

La mujer que murió tres veces
La presente historia podría comenzar con las mismas palabras que El Buen Soldado de Ford Madox Ford: "Esta es la historia más triste que jamás haya oído".
Perfil, 23 de abril de 2006

Demodé
Si el arte produce cosas feas que con el tiempo se vuelven hermosas, la moda es al revés: produce cosas hermosas que siempre, con el tiempo, se vuelven feas.
First, abril de 2006

El crimen perfecto
Conjeturen todo lo que quieran, pero nunca sabrán qué pasó entre Verón y Sorín.
Perfil, 9 de abril de 2006

Hasta agotar stock
Un fantasma recorre Occidente. Se llama Spritz, y por ahora, en Buenos Aires. se lo puede tomar en un solo sitio: Filo, San Martín 975.
Llegás, 6 de abril de 2006

Mentiras animales
El catálogo de las mentiras de los animales, individualizadas gracias a una experimentación y una observación que lleva años, es largo.
Perfil, 12 de marzo de 2006

Discípulos y maestros: el dúo perfecto
La televisión nos ha enseñado muchas cosas. A su pesar, incluso, supo penetrar en nuestras cabezas dejando una impronta que muchas veces aflora desde el inconsciente, se hace presente con una nota al pie que nos remonta a la infancia y a la adolescencia, la edad del aprendizaje, la edad del pavo. No es cierto que nunca se termina de aprender.
Quid, marzo de 2006

La edad de la inocencia
Smoosh no es un grupo más de indie rock. Es decir: es un grupo de indie rock, pero lo que lo hace diferente es que está formado por dos nenas que nacieron y viven en Seattle, la cuna del famoso movimiento musical dado a conocer como grunge.
Llegás, 9 de febrero de 2006

Tres ingleses escéntricos
Una colección sin nombre se propone difundir literatura británica de calidad. A la fecha lleva publicados a tres autores poco conocidos en español: Iain Sinclair, Julian Maclaren-Ross y Henry Green.
Perfil, 14 de enero de 2006

El legado de papá
Dimitri Nabokov acaba de anunciar que está pensando seriamente en convertir en cenizas la última novela de su padre, The Original of Laura.
Perfil, 16 de diciembre de 2005

Over The Hills And Far Away
Napoleón dijo una vez que el día más feliz de su vida había sido el de su primera comunión. Siempre me pareció una estupidez inolvidable verdaderamente histórica.
Los Trabajos Prácticos, 14 de noviembre de 2005

Clarito como un Martini
Pensar en un Martini como algo sencillo de preparar es, por lo menos, una idea inocente.
Llegás, 10 de noviembre de 2005

Gestión juzgada
Es a los dos años de un gobierno cuando se confirma —o no— su afianzamiento en el poder.
Perfil, 23 de octubre de 2005 (con Raúl García Luna)

El rating bien vale un beso
Un beso puede más que mil palabras. De eso no hay duda. Para Cecilia Bolocco, al menos.
Perfil, 23 de octubre de 2005

Por la alcaldía
Si la guerra es la política por otros medios, para Dario Fo la política es el teatro por otros medios.
Perfil, 23 de octubre de 2005

La más importante
Según el Financial Times, la dirigente empresarial más importante de Europa es la española Ana Patricia Botín.
Perfil, 23 de octubre de 2005

Las arbitrariedades de los Premios Nobel
Hace unos años Fernando Savater dijo respecto a los Premios Nobel una cosa genial. Reflexiones sobre ella.
Ayesha, 17 de octubre de 2005

El sueño de una ficha
Nueve años antes de su muerte el escritor alemán Arno Schmidt publicó un monumental libro de 1130 páginas tamaño folio al que se suele comparar con el Finnegans Wake de Joyce: intraducible como su posible modelo e imposible de editar sino en forma fascímil, es quizá el ataque más profundo que se pueda concebir a la gramática establecida, en busca del verdadero funcionamiento de la lengua hablada y sus posibilidades de representación tipográfica.
Diario de Poesía, septiembre de 2005

Sudoku's block-notes
Me volví aficionado al Sudoku. Por poco tiempo, eso sí.
Los Trabajos Prácticos, 13 de septiembre de 2005

Tras las huellas del Negroni
Hay un nuevo rito que se bebe en los bares y que implica el paso de la esclavitud dulzona del Mojito al Olimpo de los bebedores que prefieren el gusto amargo.
Llegás, 18 de agosto de 2005

Cuando la suerte no está de nuestro lado
Ya no es una sorpresa que uno compre el diario más por los fascículos de regalo o los golpes bajos de naturaleza variada que por sus dotes intrínsecas. Eso ya lo sabemos. También sabemos que al lector promedio (tan promedio que resulta abstracto) le gusta tener algunas costumbres.
Los Trabajos Prácticos, 22 de julio de 2005

Trágame tierra
Ciencia y literatura reflejan reflejos: el del centro de la Tierra en el imaginario colectivo, y en los aparatos que lo estudian y lo miden; una y otra intercambian metáforas e ideas que a veces confluyen y a veces no, pero que son siempre bellas e interesantes.
Página/12, 16 de julio de 2005

El turno del Príncipe Azul
Melissa P. ya es mayor de edad, pero prefiere seguir usando la primera letra de su apellido como carta de presentación. Después de Cien Cepilladas Antes de Dormir, su segundo libro la muestra más al desnudo, aunque carezca de aquel erotismo descarnado del debut.
Página/12, 10 de julio de 2005

El gran salto
En un mundo aturdido y sofocado por la contaminación ambiental y recalentado más de la cuenta a causa del efecto serra todavía hay quien se afana en ratificar lo dicho por el Protocolo de Kyoto y quien considera que para salvar al planeta todo lo que hace falta es saltar.
Los Trabajos Prácticos, 14 de mayo de 2005

La anticipación del error
Contra lo que se suele decir, el proyecto novelesco de Julio Verne es mucho menos original de lo que parece.
Página/12, 30 de abril de 2005

Mirá el pajarito
Caco Fernández dejó un título de arquitecto para vivir de un hobby muy especial: fotografiar en pleno trance sexual a profesionales de la carne que quieren promoverse on line, narcisistas en busca de un portfolio hot o enamorados sedientos de souvenirs íntimos.
Página/12, 30 de abril de 2005

Historia con elefante
¿Ya les contaron la historia del elefantito en el zoo tour? A mí, hasta ahora, con varias y sugestivas variaciones, me la contaron tres veces.
Los Trabajos Prácticos, 14 de abril de 2005

A causa de un equívoco banal y transparente
Si los seres humanos fuésemos verdaderamente esa especie dominante que nos vanagloriamos de ser, estaríamos extinguidos desde hace rato.
Los Trabajos Prácticos, 31 de marzo de 2005

Tiempo de juego
Faltan pocos segundos. Veinte. Diez. Terminó. Ya no queda tiempo para nada. Veinte segundos: uno ni siquiera tiene tiempo de pensarlos que ya pasaron. ¿No es esta la percepción, la experiencia de todos?
Los Trabajos Prácticos, 26 de marzo de 2005

No tan distintos
Esta vez no voy a hablar de ciencia, sino de tecnología. De esa tecnología de imbéciles que a nosotros, jóvenes y no tan jóvenes intelectuales de izquierda, nos horroriza.
Los Trabajos Prácticos, 22 de marzo de 2005

Qué cómico resultaba cuando era un muñeco
En tono contrito, que siempre es un tono apropiado para referirse a los libros que amamos, podríamos con toda tranquilidad denostar el singular atraso de la especie humana, empeñada en leer vaya Dios a saber qué estupideces cuando por el mundo anda suelto Las Aventuras de Pinocho, un libro tan genial e imprescindible.
Los Trabajos Prácticos, 17 de marzo de 2005

Entropía
Hace casi treinta años, en la secundaria, estudié el famoso segundo principio de la termodinámica, el que afirma que en el universo la energía utilizable no puede hacer otra cosa que disminuir, hasta que un día no quedará más que un caos inútil, indiferenciado y casual.
Los Trabajos Prácticos, 15 de marzo de 2005

Para volver a la Edad de Piedra
En una inmensa zona que comprende casi toda Europa hubo en una época miles de años de paz, de progeso y equilibrio con la naturaleza, sin contar un desarrollo sin igual en el campo del arte que luego no ha vuelto a repetirse. La Era Neolítica.
Los Trabajos Prácticos, 13 de marzo de 2005

Hacer la plancha
¿Que el trabajo ennoblece al hombre? Corinne Maier considera que eso no es absolutamente cierto. Mejor dicho: la expresión encierra la más grande patraña perpetrada en la conciencia de la especie desde tiempos inmemoriales.
Página/12, 13 de marzo de 2005

La empresa sublime
La lógica tiene status. Digo: entre todas las facultades humanas tiene status. Recuerdo muy bien cuando era chico esa congratulación antipática y humillante: "Razonás como un hombre". Siempre me vi impulsado a emplear la lógica. Siempre la detesté.
Los Trabajos Prácticos, 11 de marzo de 2005

Cierta simpatía por los gigantes
Goliat era casi ciego. Lo sostiene Vladimir Berginer, un catedrático de neurología de la Universidad Ben Gurion de Israel. Goliat era tan grande (medía 2,90 metros) a causa de una disfunción hormonal. David debe haberse dado cuenta.
Los Trabajos Prácticos, 7 de marzo de 2005

Instrucciones para el Hombre de Flores
"Los hombres quisieran ser ángeles, los ángeles quisieran ser dioses", escribió Alexander Pope. ¿Pero el Homo Floresiensis hubiera querido ser un Homo Sapiens? Ampliemos el razonamiento: ¿los monos querrían ser hombres? Es lícito dudar, incluso porque la cuestión es vieja y delicada, y con Darwin tuvo sólo un sobresalto, no una solución definitiva.
Los Trabajos Prácticos, 5 de marzo de 2005

Lo que Daisy sabía
Mientras otros niños se entregaban a charadas y rondas, Daisy Asfhord prefería entretenerse con la literatura. A los cuatro antilde;os dictó su primera novela y arrancó un camino que dejó a los 14, cuando terminó su obra más ambiciosa y fue internada en un colegio de monjas. Sólo el azar la consagró años más tarde, aunque ya no volvió a escribir. Retrato de una dama que redefinió el término "precoz".
Página/12, 18 de febrero de 2005

Freak diva
Lleva un ángel tatuado en el pubis, una carrera en el cine como actriz de Abel Ferrara, Nanni Moretti y Dario Argento. Se dedicó al graffiti urbano, escribe poemas, presentó su último film (dirigido por ella) en Cannes y se especializa en ignorar las pasiones que enciende a su paso. Retrato de Asia Argento, la chica que bautizó a su chihuahua Dziga, en honor a Dziga Vertov.
Página/12, 4 de febrero de 2005

La fórmula de la belleza
Desde el siglo XVII, cuando se rompió el idilio del Renacimiento, las relaciones entre ciencia y arte o en este caso ciencia y poesía no han sido del todo claras, al menos conceptualmente.
Página/12, 29 de enero de 2005

Nota y persuasión
Poco antes de la Primera Guerra Mundial los historiadores de la Universidad de Illinois decidieron crear un seminario de acuerdo con el modelo científico alemán. Para adornar la sala de reuniones trajeron retratos de los historiadores norteamericanos y extranjeros que más admiraban: Francis Parkman y Edward Gibbon. Leopold von Ranke no pasó la selección, pero obviar su nombre significaba no sólo una falta de reconocimiento sino también un signo de ignorancia.
Otra Parte, primavera-verano de 2004

Gulliver
A fines de los años '50, mientras Italia teme un golpe de Estado y Francia libra su guerra colonial con Argelia, un grupo de intelectuales franceses, italianos y alemanes esboza una formidable utopía intelectual: Gulliver, una revista transnacional, elaborada colectivamente, capaz de sintonizar el mejor pensamiento crítico europeo con las urgencias de la coyuntura política. Pero cinco años después, sin que se haya publicado una sola página, Gulliver es declarada definitivamente muerta.
Página/12, 28 de marzo de 2004

La vuelta a Cortázar
Lo siento, no puedo escribir sobre Julio Cortázar. ¿Por qué? Supongo que porque creo en la sentencia barthesiana: no se puede hablar de lo que se ama. ¿Por qué? Porque creo, y porque para hablar haría falta empezar desde el principio, y no hay principio.
Página/12, 8 de febrero de 2004

Norberto Bobbio (1909-2004)
Hace cuatro años Norberto Bobbio escribió su última voluntad: "funerales simples, privados, no públicos"; allí afirmaba no considerarse "ni ateo ni agnóstico". Esencial: debería escucharse La Pasión según San Juan de Bach. Así se hizo el sábado 10 de enero, el día después de su deceso.
Página/12, 18 de enero de 2004

Intriga internacional
Para Hitler, Mussolini era "un genio". Textual. Tanto la Italia fascista como la Unión Soviética eran su musa inspiradora, su norte a seguir. Textual. Está escrito, lleva su firma. Le encantaba la idea de que, en una Europa llena de Parlamentos, ambos países hubieran conseguido instaurar un partido único, como él mismo había hecho en el '33. Para Hitler, Mussolini era el "hombre del destino", es decir, el único capaz de lograr lo mejor y lo imposible: convertir a los italianos en alemanes.
Página/12, 14 de diciembre de 2003

Los recuerdos no llegan tan lejos
Las cataratas del Niágara no existen. Eso ya lo supo Rupert Brooke, que las visitó en 1913. Algo hizo de las cataratas el sitio de visita insustituible para los viajeros del siglo XIX. Más allá de su degeneración súbita como símbolo del crecimiento norteamericano, el Niágara, las cataratas, aparecen desde entonces incluidas en cualquier Grand Tour memorable.
Otra parte, primavera-verano de 2003

Una maquinaria eficaz
En esta especie de carrera anual en la que todos apuestan al candidato seguro, es decir, al menos ignoto (aunque digámoslo de una vez: los vencedores "ignotos" siempre fueron ignotos sólo para nosotros), el sudafricano John Maxwell Coetzee era un preferido.
Clarín, 3 de octubre de 2003

Sombras, ambigüedades, dramas
Amelia Rosselli (París, 1930-Roma, 1993) es una de las mayores poetas italianas del siglo xx, una absoluta "inclasificable" que bordeó la vanguardia superándola en la radicalidad de sus experimentos pero apartándose de sus supuestos más acendrados.
Diario de Poesía, abril de 2003

El estilo único de un imitador de voces
Paolo Conte es a la música lo que los anticuerpos a la medicina, es decir que si sigue siendo poesía es, ante todo, porque es anti-música.
Clarín, 29 de marzo de 2003

El cazador de pedófilos
Los escritores se dividen en dos clases: están los que escriben porque aspiran a cierto tipo de reconocimiento que aunque lo disimulen lo imaginan universal, y los que, aún cuando preferirían evitarlo, escriben porque no pueden hacer otra cosa. Ahora bien, Andrew Vachss no pertenece a ninguna de estas dos clases. Él es un escritor que pertenece a una fauna ya extinguida hace tiempo, la del escritor que escribe porque tiene una misión.
3 Puntos, 16 de enero de 2003 (vía Replicante)

Didascalias para la lectura de Valerio Magrelli
Es raro, pero el aspecto didáctico de cualquier cosa es lo primero que olvida el poeta a la hora de escribir. Y sin embargo, o precisamente por eso, Valerio Magrelli se ha propuesto oficiar de vehículo explicativo de uno de los medios de comunicación más importantes de los siglos XIX y XX: el diario.
Hablar de Poesía, diciembre de 2002

Los últimos y los primeros
El mundo está por terminar, se nota. Cuando un mundo está por terminar hay estos movimientos, estas contracciones, estos espasmos. Se equivocaban aquellos que decían que el fin estaba lejano.
Pensamiento de los Confines, septiembre de 2002

Un cine de fragmentación
Artífice del nacimiento del Nuevo Cine Alemán, Alexander Kluge parece haber seguido atentamente la idea de Fellini de que, tanto en la vida como en la narración, el espectáculo siempre está empezado.
Clarín, 20 de julio de 2002

La descortesía de Dios
Mítica por su invención de un estilo, fetiche de escritores contemporáneos, Clarice Lispector conoció en estos años un fenómeno de lectura. La reedición de La Araña nos abre la puerta a una obra de gran audacia, sin recetas ni programa.
Clarín, 15 de junio de 2002

América do Sul, do sol, do sal: el sueño de Armaçao
Nigro no acepta regalos. O mejor dicho, el regalo es aceptado con la grandilocuencia efusiva de quien, agradecido, sabe demostrar cuán feliz lo han hecho, pero el regalo en cuestión jamás llegará al sitio para el que estuvo destinado.
Todavía, mayo de 2002

La sátira también es bella
Una crónica de 5 días de locura política italiana previos a la presentación de Roberto Benigni en el Festival de San Remo.
3 Puntos, 14 de marzo de 2002

El efecto Moretti
El grito emitido por el conocido cineasta fue breve pero alcanzó para desatar una crisis gigantesca dentro de la izquierda peninsular.
3 Puntos, 28 de febrero de 2002

Volver al pasado
No siempre las cosas salen como se espera: de tanto repetirse, a veces la historia patina y Abraham Lincoln no quiere ir al teatro o Albert Einstein se aburre de hacer cuentas o los troyanos no aceptan el caballo regalado, y entonces no queda otra que acudir al Escuadrón del Tiempo.
Página/12, 3 de febrero de 2002

Demasiado fuerte para tomarlo solo
Injustamente olvidada durante años, la importante obra del escritor argentino Héctor A. Murena vuelve hoy a salir a la luz. Inconformista, metafísico, elitista, místico, el autor abordó tanto el ensayo y la novela como el cuento, la poesía y el teatro. Su actualidad pone en evidencia que, si no fue reconocido por muchos de sus contemporáneos era porque su pensamiento se proyectaba hacia el futuro.
Competencia, febrero de 2002

¿Qué le digo ahora a mi hija?
No se tiran fácilmente por la borda 35 años de derrotas.
3 Puntos, 3 de enero de 2002

Excéntricos argentinos
En la geometría euclidiana, un excéntrico (o concéntrico) es un círculo que, aunque esté dentro de otro, no tiene el mismo centro.
First, enero de 2002

Nuestro hombre en Transilvania
Durante el Festival Internacional de Buenos Aires se presentó en el Colón el film Drácula, de Tod Browning, junto al grupo del compositor Philip Glass tocando la música que este autor escribió para la ocasión.
Clásica, noviembre de 2001

Manuales de supervivencia
Hay una corriente subterránea, una corta serie de manuales para sobrevivir al fin de los tiempos, a la hecatombe, cuya lectura podría servirnos para que el 2002 nos encuentre dominados, pero alertas, atentos y expectantes.
Impacto, noviembre de 2001

Otras formas del viaje
Suele decirse que los libros nos hablan. Yo creo que eso no es verdad, los libros nunca me hablaron.
First, octubre de 2001

Elogio de un nihilista
Polémico en vida, olvidado durante más de dos décadas, Héctor A. Murena será reeditado en los próximos meses, y no sólo en nuestro país. Aquí están las razones del olvido y el regreso.
Clarín, 9 de septiembre de 2001

Las tentaciones de la literatura
Ermanno Cavazzoni nació en Reggio Emilia en 1947 y vive en Bolonia, en cuya universidad enseña estética y retórica. Junto a Vittorio Tondelli, Aldo Busi, Sandro Veronesi y Enrico Brizzi, Cavazzoni pertenece a la generación de escritores italianos "modernos", no sólo porque comenzaron a publicar en los años 80, sino porque en su literatura han intentado comprender la modernidad, a cuyo acceso Italia se resistió durante años.
Clarín, 2 de septiembre de 2001

Masacre de los que no hablan
Deberíamos considerar una bendición que los animales sean demasiado idiotas o estén fisiológicamente imposibilitados para hablar por sí mismos.
Clarín, 12 de agosto de 2001

Principio y fin del mundo
La visión de medio siglo de historia del mundo, con sus amenazas y obsesiones, y la salvaje experiencia de una tierra sin compasión son los nudos de dos recientes novelas de cuya lectura sólo puede precerse un resultado: la vida no será la misma.
First, septiembre de 2001

El tango que vino de Italia
El caso Vinicio Capossela es único, porque no tiene explicación. Un cantautor que ha abrevado en la música melódica italiana, pero que enseguida ha comenzado a viajar, sin descanso, siempre solo..
First, septiembre de 2001

La curva de Schmidt
Arno Schmidt es prácticamente desconocido en lengua española, razón por la cual el lector puede con toda justicia atribuirle la célebre pregunta manzoniana relativa a Cerneades.
Pensamiento de los Confines, agosto de 2001

El dilema del primer hombre
En 1785 Giacomo Casanova dejó Venecia dispuesto a escribir su hoy célebre Historia de mi Vida. Menos conocida es una novela aún inédita en castellano, el Icosamerón, en la que, haciendo una lectura "literal" de la Biblia, propone una nueva interpretación del Génesis.
Página/12, 24 de junio de 2001

Il Capo
Vinicio Capossela es italiano, pero sus discos están plagados de música balcánica, bayones, boleros, mambos, congas y rumbas. Pasa largas temporadas viviendo en su auto. No tiene amigos, sino "apenas conocidos". Sus letras le deben tanto a D'Annunzio como a Céline y a John Fante. Pero sobre todo está enamorado del tango: los toca, los rescribe, y hasta imita a Troilo sin quedar mal parado.
Página/12, 3 de junio de 2001

Literatura en lucha con sus propias contradicciones
¿Por qué puede seguir despertando un desconcertante interés la obra de un escritor como José María Ramos Mejía, el fundador de la sociología argentina moderna?
Clarín, 13 de mayo de 2001

La poesía, esa oscura divinidad del fracaso
Es verdad, la poesía es una actividad de fracasados.
Clarín, 28 de enero de 2001

Traducir/se
Hace poco Antonio Tabucchi dijo una frase genial. Reflexiones sobre ella. Por lo demás, la frase fue dicha casi al pasar, en el curso de una entrevista. Fuera de contexto puede suscitar alguna interpretación teñida de banalidad, pero esa banalidad no es tal. Dijo Tabucchi: "El lector, lo que hace al leer, es ver al escritor de smoking. El traductor, en cambio, lo ve en pijama".
educ.ar, enero de 2001

Historia de una pasión de agua
Richard Mason tiene veintidós años y a los diecinueve escribió Los Ahogados, ahora editado por Destino: un best seller que une belleza, intriga y desenfreno, y retoma el arte y la desmesura de la novela romántica del siglo XIX.
Clarín, 10 de diciembre de 2000

"Tal vez no le disgustaría matarla"
Una crónica del histórico encuentro entre Raymond Chandler y Ian Fleming en Londres, en los estudios de la BBC, el 6 de julio de 1958.
Gargantúa, diciembre de 2000

Cuando el trabajo es cultura
Están organizados en cooperativa y todos, desde el cadete al presidente, cobran lo mismo. De casualidad, descubrieron que el espacio de la empresa podía usarse para otras cosas.
3 Puntos, 7 de septiembre de 2000 (con Raúl Zolezzi)

Las nubes, como una teoría general del cielo; también danza...
En cada lugar de la tierra identificable, volvemos la mirada al cielo. Algo tienen para decirnos.
First, septiembre de 2000

Tattoo
Escritos en el cuerpo, los tatuajes nos demuestran una vez más algo que ya sabíamos: que todo lo humano es ajeno a lo natural, que se trata de ser cada vez más artificiales, más culturales.
First, agosto de 2000

Las aventuras de un número
Triciclos, reglas de tres, trípodes, Tres Mosqueteros... Armado de una red imperfecta y leve, como la que usan los aficionados para cazar mariposas, salí a capturar las distintas formas en que el 3 dirige sutil o descaradamente nuestra experiencia del mundo.
Página/30, agosto de 2000

Ordinarias perversiones
De acuerdo, esa expresión de horror estático no es muy creíble que digamos, pero hay que admitir que recostada sobre esa alfombra de piel y cubierta por ese sucinto vestido de látex rojo, Milla Jovovich provoca un cierto efecto.
La Voz del Bajo, agosto de 2000

¡Salve, Montalbano!
Andrea Camilleri: el secreto de su éxito.
Alfa Stile, invierno de 2000

Mi ascenso
Notas en torno al ascenso a primera división del club Almagro.
Página/12, 24 de julio de 2000

El escritor de los tres siglos
Nunca fue masivo, pero el estilo corrosivo y vanguardista de Juan Filloy fue reconocido por buena parte de sus colegas, entre ellos, Borges y Cortázar.
Página/12, 17 de julio de 2000

Aventuras y desilusiones de película
En Mis líos con el Cine, John Irving cuenta sus tormentosas vivencias como guionista de un libro propio para la pantalla y desnuda el difícil salto del papel al celuloide.
Clarín, 16 de julio de 2000

La máquina de hacer poemas
El novelista, ensayista y poeta Hans Magnus Enzensberger presentó en sociedad "Poesie-Automat", un programa informático que puede producir un poema cada 30 segundos.
Página/12, 11 de julio de 2000

Teatro, realidad y menemismo
El teatro está en problemas. Los problemas exigen ser analizados críticamente. Un problema, como una enfermedad, primero debe localizarse, pero es más difícil extirpar una idea errónea acerca del "realismo en teatro" que un riñón.
Clarín, 9 de julio de 2000

Vehículo de poesía y arena en cajas chinas
Como su nombre lo indica, al igual que la voz humana de la protagonista de la minitragedia de Jean Cocteau, la voz de la poesía está hecha de palabras y silencios, que es lo único que nos queda para retener la vida que fluye.
Clarín, 4 de junio de 2000

Gatopardo, la vuelta permanente
La actualidad del Gatopardo se renueva, promoviendo nuevas traducciones.
First, junio de 2000

Del mismo palo
Del incesto a la simbiosis, de la rivalidad especular al amor ciego, de la complicidad al crimen, todas las grandes aventuras pasionales caben en una sola categoría de parentesco: la hermandad.
Página/30, junio de 2000

Un aleph ilustrado para chicos que leen a lo grande
Imagine una revista virtual enteramente dedicada a la literatura infantil y juvenil. Imagine una revista virtual de aparición quincenal que, además de ser vehículo para la producción propia de sus colaboradores, oficiara de aleph centrífugo, de punto de reunión para todas las manifestaciones desperdigadas en medios de todo el país.
Clarín, 30 de abril de 2000

Subtes bajo cero
Las profundidades de la tierra siempre despertaron la imaginación de la humanidad, como si fuera posible que de ese mundo sin sol emergiera otra luz, no siempre tranquilizadora.
First, abril de 2000

Una mujer digna
A propósito de Giulietta de los Espíritus.
Página/30, abril de 2000

Rabo de miedo
El viernes pasado se estrenó Coraje, el Perro Cobarde, un dibujo animado repleto de citas cinematográficas en el que un can se sobrepone al pavor para enfrentar la vida cotidiana.
Página/12, 19 de marzo de 2000

Escritos desde la prisión
El escritor y periodista Adriano Sofri está preso desde 1990 acusado de ser autor intelectual del asesinato del comisario Calabresi, ocurrido en 1969. En idas y vueltas de un proceso por lo menos irregular, muchos ven en Sofri a un nuevo Dreyfus.
Clarín, 19 de marzo de 2000

Almodóvar: yo quiero ser...
Detrás del éxito de Almodóvar parecen reunirse muchas de las tendencias que acompañaron el fin de siglo europeo: al principio espíritu de la movida madrileña, reivindicación kitsch permanente, apelación a géneros supuestamente menores, Hollywood como una Meca ambigua.
First, marzo de 2000

La hoguera de las obviedades
Rincón de Haikus, el último pergeño de Mario Benedetti, demuestra cuánto más sabio es callar cuando no se tiene mucho que decir.
3 Puntos, 3 de febrero de 2000

Escribir: modos y vidas
Más allá de la época, cada escritor tiene sus caprichos a la hora de trabajar. El verdadero motivo siempre será un misterio, pero conocer las diferentes elecciones nos permite especular acerca de las formas de jugarse a cualquier precio.
First, febrero de 2000

El gran circo
De la pornostar Moana Pozzi al dialectólogo Dario Fo, del "beau" Baricco a la bestia Sgarbi, todo lo que hay que saber para no patinar en las resbalosas tierras de la península itálica.
Página/30, febrero de 2000

Ocio (reflexiones ociosas —o no)
Acerca de las implicancias del ocio, de los embrollos del lenguaje y una lista de libros para leer cuando se padece hepatitis o cualquier otra forma de descanso forzado.
First, enero de 2000

Mi lucha
Aprovechando el cumpleaños número noventa de Norberto Bobbio hace un mes, un periodista neofascista llamado Pietrangelo Buttafuoco le escribió una carta abierta donde le pedía "una reflexión sobre la fascinación que ejerció el fascismo en tantos jóvenes de su época". Nadie esperaba una respuesta, pero Bobbio recogió el guante y, contra el consejo de los amigos, recibió al periodista y habló como nunca antes de su pasado, del fascismo, de Mussolini y de los sueños de los jóvenes de entonces.
Página/12, 19 de diciembre de 1999

Exagerados
La edición del Guinness para el año 2000 renueva el desafío.
3 Puntos, 9 de diciembre de 1999

Una novela para Martin
El libro en el que se basa la última película de Martin Scorsese, El Resucitador, de Joe Connelly, muestra la muerte como una violentísima erupción de vida.
3 Puntos, 2 de diciembre de 1999

Irving: un año honorable
Un libro de John Irving puede alegrar un año entero.
First, diciembre de 1999

Arbitrariedades de una selva de sorpresas
En una revista puede caber cualquier cosa: desde un muestrario de las últimas aventuras retóricas en la inadvertida poesía de un anónimo quechua hasta el dibujo de un cactus apenas trasplantado, pasando por Elizabeth Bishop, Robert Bresson y Dante Gabriel Rosetti.
Clarín, 21 de noviembre de 1999

Foto fija
El oficio desconocido de Stanley Kubrick.
3 Puntos, 18 noviembre de 1999

Errores de atribución
Las frases célebres son para la cultura lo que los ladrillos para las construcciones: inevitables.
First, noviembre de 1999

La historia para ser contada
Cuentan los hombres que saben —pero Günter Grass sabe más— que Walter Raleigh o Francis Drake llevaron la papa a Europa. Probablemente no sea cierto. Tal vez fueron los españoles. Los que primero cultivaron la papa fueron los irlandeses. Antoine Agustin Parmentier la llevó a Francia, y hay testigos que afirman que la María Antonieta se adornó la cabeza con flores de papa. Hasta donde yo sé cuatro autores le rindieron justificado tributo a la papa: Shakespeare, Céline, Francis Ponge y Günter Grass.
Clásica, noviembre de 1999

Venecia rojo shocking, verde mar, azul profundo
Los venecianos saben que su ciudad es el principal destino de la ensoñación geográfica de la humanidad, y eso forjó un carácter y determinó la visión que tienen de sí mismos.
Clarín, 3 de octubre de 1999

Pensamiento desde los confines del siglo XX
Acaba de aparecer el número 6 de la revista Confines, que a causa de un insalvable problema de registro de propiedad intelectual pasó a llamarse, desde el número 5, Pensamiento de los Confines.
Clarín, 15 de agosto de 1999

Al Colón, Vittorio, al Colón
Vittorio Gassman anunció que se despedirá definitivamente del teatro el 9 de septiembre, en Argentina.
Página/12, 21 de julio de 1999

Un hombre de cien ciudades
Típico escritor de la izquierda evolutiva de Italia y partisano durante la Segunda Guerra, Italo Calvino fue maestro en los juegos lingüísticos.
Página/12, 16 de julio de 1999

Robin Hood no sólo le robaba a los ricos: también era un militante gay
Un estudio histórico realizado por un profesor inglés pretende demostrar la teoría de que el bandido de Sherwood presidía un grupo de "jovencitos alegres", con toda clase de referencias fálicas.
Página/12, 19 de julio de 1999

El Vaticano está que trina por culpa de "I Millenari"
El Estado italiano secuestró los ejemplares en circulación de Lo que el Viento se Llevó en el Vaticano, en que un grupo de religiosos ocultos tras un seudónimo denuncia tropelías a granel.
Página/12, 5 de julio de 1999

Diálogos de muertos
Amo tanto los libros que sueño con librerías. Intuyo que algo debe latir con su golpeteo apagado, sólo percibible por mí, en medio de ese montón de papel impreso. Y si algo vibra, levanto la cabeza como si intentara oler, pongo mis sentidos en acción, apunto al objeto e inspecciono el ambiente, como un perro.
Clarín, 4 de julio de 1999

Dos mujeres descubren el mito del cazador oculto
J.D. Salinger es tan legendario por su obra literaria como por su aislamiento del mundo. Pero su propia hija y una antigua amiga decidieron develar aspectos de su vida.
Página/12, 28 de junio de 1999

La guerra teatral
Peter Handke acaba de estrenar una obra en la que defiende abiertamente a Milosevic, mientras llama a quienes lo critican "banda de imbéciles" y "siervos de la OTAN".
Página/12, 11 de junio de 1999

Algunas joyitas bajo la lupa
Una visita "escéptica" a la Feria puede deparar gratas sorpresas: se trata de ignorar las mesas de novedades, de estar solo frente a los libros y de confiar en la intuición.
3 Puntos, 22 de abril de 1999

Secuestro ¿accidental? de un anarquista
Desde Cornelius Castoriadis, Jacques Derrida y Maurice Blanchot, hasta Antonio Tabucchi, Leonardo Sciascia, Umberto Eco y Alberto Moravia, interesaron por él. Es el ex militante de extrema izquierda Adriano Sofri, cuya prisión por un delito no probado se parece cada vez más a un secuestro.
Página/12, 23 de mayo de 1999 (con Sandra Chaher)

El placer de escuchar a los grandes escritores
Una librería porteña importó una colección mexicana de compacts de García Márquez, Pablo Neruda, Julio Cortázar, Juan Rulfo, Carlos Fuentes y Vargas Llosa, entre otros.
Página/12, 4 de marzo de 1999

Mirá quién habla
Una pareja norteamericana decidió preguntarles a una serie de escritores, pintores, músicos, actores, celebridades varias y fotógrafos cuál era la foto que les había cambiado la vida. Así nació Talking Pictures.
Página/12, 7 de febrero de 1999

Como perro y gato
La historia de un perro y un gato que son amigos y viven en la misma casa ya atenta contra las reglas maniqueas del dibujo animado. Pero cuando el perro y el gato además comparten el mismo cuerpo, la situación se vuelve más interesante La serie y el animal se llaman Catdog.
Página/12, 24 enero de 1999

El libro de mi vida
Es fácil. Se lo detecta porque es ese libro sin el cual la más pequeña migración se hace imposible. Una especie de versión completa de nosotros mismos, o dicho de otro modo, el elemento faltante con el cual nuestro "viejo ser en orden" cobra forma y se completa.
El Ciudadano, 5 de enero de 1999

Bogart, según pasan los años
En 34 films fue baleado doce veces, electrocutado y ejecutado ocho, e hizo de presidiario en nueve (la contabilidad es del mismo Bogart).
First, enero de 1999

El reloj de Buenos Aires no Duerme II se puso en marcha
Quedó inaugurada anoche la segunda edición de Buenos Aires no Duerme.
Perfil, 24 de julio de 1998 (con Gastón Roitberg)

Después de 23 años, se publicó en castellano la primera novela de Tabucchi
Aparecida en 1975 en italiano, Piazza d'Italia era hasta hace poco inhallable en las librerías de la península. Ahora acaba de ser editada en España por Anagrama y ya se está distribuyendo en las librerías argentinas.
Perfil, 23 de julio de 1998

Bassani sufre del mal de Alzheimer y vive con un custodio que administra sus gastos
La ex esposa de Giorgio Bassani y sus dos hijos pidieron en 1996 que el escritor fuera declarado "incapaz de pensar y querer". Sometido a una humillación terrible e inútil, Bassani debía, hasta hace pocos días, dirigirse a su custodio por la más mínima necesidad.
Perfil, 18 de julio de 1998

A 50 años de su adiós, Antonin Artaud hechiza a la generación del rock'n roll
Poeta, escritor, filósofo, místico. Su obra resiste cualquier encasillamiento y posee unidad. Su fascinación se debe a que es la más descarada forma de disconformismo que haya dado la palabra en este siglo.
Perfil, 12 de julio de 1998

Un sentido a la existencia
Algún día, dentro de mil o dos mil años, alguien escribirá una historia política de la cultura en la Argentina de nuestros días. Y en ese libro dirán de nosotros: "eran hombres que fornicaban y leían periódicos".
Perfil, 10 de julio de 1998

El Tentetieso, del poeta catalán Joan Brossa, se editó por primera vez en castellano
En un ambiente poético enquistado en un cierto neorromanticismo floralista, su obra estalló como una bomba de relojería y obligó a un replanteo de la poesía catalana contemporánea.
Perfil, 10 de julio de 1998

Como un baile sin chicas
Viendo el partido Argentina-Inglaterra todos recordaron aquella famosa mano de Dios. Pocos parecen recordar en cambio aquel pie divino que tanto falta en este Mundial, lleno de desfiles y campeones fuera de peso.
Perfil, 8 de julio de 1998

Los libros de Wilcock en el menú de los editores argentinos
Desde la aparición local de su novela El Ingeniero, en 1997, publicada originalmente en Italia en 1975, el nombre del argentino Juan Rodolfo Wilcock empezó a oírse en boca de los editores argentinos, que encuentran en él una veta para promover a un escritor de la talla de Borges o Bioy Casares.
Perfil, 8 de julio de 1998

López, el inimputable
El "Piojo" López no cree en la trascendencia. El sólo quiere estar, correr. No conoce el síndrome del homo ludens, la depresión que sigue a un pase mal hecho, a un gol errado.
Perfil, 6 de julio de 1998

T.E. Lawrence vuelve en una oportuna reedición
Los Siete Pilares de la Sabiduría, una de las grandes novelas escritas en lengua inglesa, acaba de ser reeditada. La obra recobró vigencia con la Guerra del Golfo, ya que se trata de la más exacta descripción de los dueños del desierto.
Perfil, 6 de julio de 1998

Biografías no autorizadas: un género inventado para ganar plata sin exponerse a un juicio
Basándose en los principios establecidos a comienzos de siglo por Leon Edel, esta especialidad dio obras inolvidables. Hoy, tanto en Estados Unidos como en la Argentina, los cultores de las biografías, al escribir, se encuentran con dos barreras tendidas por el biografiado: el silencio primero, los tribunales después.
Perfil, 4 de julio de 1998

Alcohólicos unidos de Norteamérica
Lista parcial de los escritores norteamericanos alcohólicos: Sinclair Lewis, Eugene O'Neill, William Faulkner, Ernest Hemingway, John Steinbeck (todos ellos Premios Nobel).
Perfil, 4 de julio de 1998

Consiguieron sacarle una foto a Salinger después de treinta años
Considerado por muchos uno de los mejores escritores del siglo XX, el autor de la célebre novela El Cazador Oculto, después de treinta años de evitar, incluso fusil en mano, la intrusión de los curiosos, no pudo con un paparazzo que lo registró caminando de la mano de su esposa por las calles de Cornish, el pueblo donde vive alejado del mundo.
Perfil, 3 de julio de 1998

Flaubert y la imbecilidad
Elijamos al azar. Abogados: hay demasiados en la Cámara de Diputados. Tienen el juicio deformado. Decir de un abogado que habla mal: "Sí, pero sabe mucho de leyes".
Perfil, 28 de junio de 1998

La insólita historia de la enfermera de ojos grises y el reportero herido
Se acaba de estrenar un film de Richard Attenborough, con Sandra Bullock y Chris O'Donnel, basada en los diarios y cartas de Agnes von Kurowsky: De Amor y de Guerra. El libro en el que se basa la película arroja una nueva luz sobre un aspecto desconocido del joven corresponsal Hemingway.
Perfil, 27 de junio de 1998

El gran poeta ruso Esenin habría sido asesinado por la policía de Trotski
El historiador ruso Victor Kuznetsov, en su libro El Secreto del Asesinato de Esenin, sostiene que fue el comandante Trotski el culpable de su muerte.
Perfil, 26 de junio de 1998

Wenders: imágenes australianas en el Teatro San Martín
Hasta el 2 de agosto, en la Fotogalería del Teatro Municipal General San Martín, el Instituto Goethe presenta 29 fotografías panorámicas de Wenders.
Perfil, 26 de junio de 1998

Eufemismo y demagogia
A menudo se cae en el error de creer que el lenguaje es una herramienta dócil y efectiva, que podemos usar como nos parece. Esto no es verdad para ninguna herramienta.
Perfil, 20 de junio de 1998

Un audaz proyecto editorial centrado en Bioy Casares y su padre termina por decepcionar
La idea no podía ser mejor, o peor: sacar a la venta dos libros de Adolfo Bioy (padre), peor la confusa publicidad presenta tres obras que parecen (pero no son) de Adolfo Bioy (hijo).
Perfil, 17 de junio de 1998

La actitud de Wilde
El film sobre Oscar Wilde permite acercarse a la figura del escritor desde varios ángulos. Uno de ellos es el dandismo.
Perfil, 16 de junio de 1998

La historia no sirve para nada
Ya conocemos la desgracia ocurrida en el Paraíso Terrenal: todavía la humanidad llora deplorando la invitación de Eva y la aceptación de Adán a comer el fruto del árbol del Bien y del Mal.
Perfil, 10 de junio de 1998

Textos hechos a dúo: ¿cómo se concilian dos registros literarios diferentes?
La escritura a dúo es un fenómeno de este siglo: Charles Dickens y Wilkie Collins, Conrad y Ford Madox Ford, Borges y Bioy, André Breton y Paul Eluard son algunos ejemplos.
Perfil, 6 de junio de 1998

A cien años de su nacimiento, Federico García Lorca será recordado hoy en España y Argentina
Es el poeta más traducido de la historia, y tanto en la Argentina como en España se efectuarán numerosos homenajes y galas que aspiran a recordarlo, honrarlo y contribuir a la difusión de una obra que nunca ha cesado de ser editada.
Perfil, 5 de junio de 1998

Fue abogado, lo llaman Mister Best Seller, figura en el libro Guinness y es millonario
John Grisham es el autor norteamericano mejor pago del mundo. Lo que hizo fue apropiarse de una temática que el público aprecia mucho: juicios, abogados, fiscales, jueces, y por supuesto acusados.
Perfil, 3 de junio de 1998

El meteorito de Okhanski
Lo llamaban "el meteorito de Okhanski" por el nombre del distrito donde cayó. Seguido por una estela luminosa y una columna de silbidos, poco faltó para que, al caer, arrasara consigo el pequeño pueblo de Tabori, en los Urales. De aquel acontecimiento memorioso transcurrieron cien años, así que los científicos se preparaban para celebrar el aniversario. Lástima que del objeto cósmico no pudieron encontrar nada.
Perfil, 31 de mayo de 1998

El libro Antes de Morir, del Che Guevara, permitirá descubrir perfiles inéditos del guerrillero
Cuando el Che fue capturado por los militares bolivianos que luego lo matarían, el 8 de octubre de 1967, llevaba en su morral una serie de cuadernos y agendas de distintos colores y tamaños: dos fueron publicados en 1968 con el título Diario del Che en Bolivia; otros tres ven la luz recién ahora, editados en Italia por Feltrinelli en primicia mundial.
Perfil, 31 de mayo de 1998

La edición de seis libros de Pasolini marca su clara y definitiva vigencia y compromiso
Con distintos valores específicos, cada uno de los libros que acaban de llegar a las librerías argentinas muestra a su modo las preocupaciones sociales y políticas del director de El Evangelio Según San Mateo.
Perfil, 30 de mayo de 1998

Como la natación, pero en terreno seco
Hay una técnica muy explotada en televisión que consiste en poner a un sujeto moviendo el cuerpo y los labios al son de un tema musical grabado por él mismo con anterioridad. Se llama "play back" y provoca a veces efectos patéticos y desconsoladores tanto en quien "canta" como en quien lo ve "cantar".
Perfil, 29 de mayo de 1998

El pintor de los bosques patagónicos expone en el Museo de Arte Decorativo
Perteneciente a una familia de pintores, Georg Miciú Nicolaevici trata de representar con su espátula ese "sublime momento inapresable" que desde Fausto en adelante intentan capturar miles de artistas.
Perfil, 29 de mayo de 1998

Por primera vez aparece en español un famoso libro de Louis-Ferdinand Céline
Hasta ahora inédita en castellano, la novela Fantasía Para Otra Ocasión, del controvertido escritor, aparece en el mundo hispano publicada por Lumen.
Perfil, 25 de mayo de 1998

Cómo son, cuánto ganan, qué sienten, qué piensan los traductores argentinos
La traducción, en Argentina, es una profesión peligrosa y dañina. Traductores ocasionales, full time y diletantes compiten sin tregua en el mercado editorial.
Perfil, 23 de mayo de 1998

Lo único que existe son los homicidios
Kafka, creo que en Consideraciones Acerca del Pecado, deja escapar, con la misma naturalidad con que a veces se escapa un grito, una sentencia que desde ayer da vueltas y vueltas en mi cabeza: "El que se suicida es el prisionero que, viendo levantarse un patíbulo en el patio, cree que le está destinado, se evade de su celda por la noche, baja al patio y se ahorca él mismo".
Perfil, 22 de mayo de 1998

En Argentina y España se publica a Robert Walser, el preferido de Kafka
Admirado por escritores de la talla de Robert Musil, Hermann Hesse y Walter Benjamin, el suizo Robert Walser es un autor insoslayable para descifrar ciertas claves de la obra de Franz Kafka.
Perfil, 22 de mayo de 1998

Héctor Murena, un autor injustamente relegado, vuelve con una obra maestra
Al morir, en 1975, Murena acababa de terminar una breve novela, Folisofía, que poco después fue editada en Venezuela y tuvo en Argentina muy pocos lectores.
Perfil, 20 de mayo de 1998

Para fumar a precios populares
¿Quiere fumar? Pague y lo dejaremos gozar de su vicio en perfecta paz y armonía. Con otros adeptos al cigarrillo, naturalmente. Y en un sitio repleto de humo y despreocupada complicidad.
Perfil, 14 de mayo de 1998

El traductor de jeroglíficos
Los libreros aman tanto los libros que sueñan con bibliotecas. En esos sueños, y a menos que se trate de pesadillas, no aparecen los clientes.
Perfil, 13 de mayo de 1998

Dos ex petroleros compraron Yenny y El Ateneo a precios de libros de saldo
Tanto la cadena de librerías Yenny como las de la editorial El Ateneo fueron adquiridas por los hermanos Grüneisen después de que éstos se desprendieran de sus acciones en la petrolera Astra.
Perfil, 9 de mayo de 1998

La paloma de Midland
La ciudad de Midland es el paso obligado para acceder a las miles de islas de Georgica Bay, en Canadá. Aquí es donde se reúnen, y es aquí de donde parten cuando llega el invierno, las palomas grises tan comunes en todo el Estado de Nueva York.
Página/12, 11 de diciembre de 1997

¿Amor o anarquía?
La periodista italiana Maria Luisa Magagnoli viajó a la Argentina para rastrear una pista que fue tomando forma de novela: la relación de Severino Di Giovanni, el anarquista fusilado en 1931, con su amante América Scarfó. El resultado fue Un Café muy Dulce.
Página/12, 7 de diciembre de 1997

La escena del crimen
A orillas del Río de la Plata, donde el delta del Paraná se ensancha, no lejos del océano Atlántico, se debate una ciudad de chantas. El Río Reconquista al oeste y el Riachuelo por el sudeste delimitan la acción —no siempre— de esta fauna que se caracteriza por la ausencia total de conciencia de clase: la consigna es estafar, no importa a quien.
Página/30, diciembre de 1997

Mirar el mundo
La prestigiosa revista National Geographic, nacida hace 109 años, hoy se edita también en español. Si se lo piensa bien, la idea no podía ser mejor: teniendo en cuenta un mercado de 300.000.000 de hispanohablantes que se expande día a día, parece mentira que no se les haya ocurrido sacar la publicación a la venta antes.
3 Puntos, 19 de noviembre de 1997

Buenos muchachos
La revolución, como un espejismo, transfigura la historia. El filósofo pregunta, el historiador pregunta, nadie responde. La historia de la revolución está plagada de revolucionarios, y como cualquier otra historia no enseña más que lo que ya sabíamos: la tiranía nunca tiene fin.
Página/30, noviembre de 1997

Wilde en París
Los que conocieron a Oscar Wilde en sus últimos años no podían imaginarse al ser prodigioso que había sido antes de convertirse en el ser débil y derrotado que la cárcel les había devuelto.
La Voz del Bajo, noviembre de 1997

El cómico de la lengua
No existe un estilo Dario Fo, lo que existe es una lengua creada por él. Dado que la situación lingüística italiana parece casi haber retrocedido a la Edad Media, Fo juzgó pertinente revivir la figura del juglar que hablaba una lengua compleja en la que se daban cita todas las variantes regionales, lo que le permitía recorrer de arriba abajo el territorio haciendo representaciones comprensibles por todos.
3 Puntos, 16 de octubre de 1997

Vasco a la italiana
Cuando da un recital en Italia, su poder de convocatoria supera con creces al de los Rolling Stones. Se llama Vasco Rossi.
Página/12, 12 de octubre de 1997

El affaire Pessoa
A fines de 1991, en un arranque de imprevisión neófita, apareció en Italia una novela hasta el momento inédita de Pessoa, Eliezer (Lucarini). La novela fue publicada sin ninguna prueba ecdótica, o mejor, con una ausencia absoluta de pruebas.
La Voz del Bajo, octubre de 1997

Impuras palabras
Un breve —pero contundente— diccionario ideal para la moral de la dama y la conciencia del caballero.
Página/30, septiembre de 1997

Tres obras en una noche
Bajo el nombre "Teatro nuestro" y presentado como "una alternativa diferente en el marco de la escena nacional", un grupo de actores de reconocida trayectoria se reunió para componer un staff que ningún productor privado u oficial hubiera podido reunir para un solo hecho artístico.
3 Puntos, 28 de agosto de 1997

El actor y su sombra
De El Vestidor conocíamos la versión cinematográfica de Peter Yates, rodada en 1983. Hoy la pieza teatral es llevada al escenario casi con idéntico éxito y con una puesta igualmente impecable.
3 Puntos, 31 de julio de 1997

Los Leviatanes
En el origen de todas las civilizaciones hallamos la creencia de que otorgar un nombre concede cierto poder a quien lo recibe, determinando su destino y posibilidades: tanto es así que en Oriente, por ejemplo, se recomienda cambiar de nombre a partir de ierto grado de evolución personal.
Tokonoma, agosto de 1997

Contra la gastritis
En un artículo del semanario italiano L'Espresso, Umberto Eco ironizó sobre el rol de los intelectuales despertando las iras de Antonio Tabucchi, quien contestó en un ensayo de 13 páginas las opiniones de Eco, quien sostenía que los intelectuales deberían hacer el favor de callarse, "y no pedirle a Platón un remedio contra la gastritis".
Página/12, 19 de julio de 1997

El más grande
La megamuestra de Antonio Berni que se exhibe en el Museo de Bellas Artes incluye más de 150 obras del extraordinario pintor argentino, que demostró mejor que nadie cómo hacer arte con la más cruda realidad.
Página/12, 13 de julio de 1997

El boxeo como garantía de paz
Frente a oponentes lo bastante desventurados e inmóviles, Tyson demostró ser poseedor de una fuerza prodigiosa. Su modelo pugilístico no es Muhamad Alí, que brilla solo en la constelación de "los tiempos modernos", sino Rocky Marciano: nada de gracia, pies pesados, indomable, dispuesto a encajar cinco trompadas on tal de embocar una.
Página/12, 1 de julio de 1997

El alpinista que no vio a Dios
Los alpinistas, insólitamente locuaces, suelen contar las impresiones vividas al llegar a la cima. Y las frases que repiten son siempre las mismas, que se sintieron más cerca de Dios, del centro del universo... Hace falta una radical falta de imaginación para pensar que es posible estar más cerca del centro del universo subido a una saliente de la corteza terrestre.
Página/12, 9 de abril de 1997

El odio de Céline
Era francés, pero no había nacido en París. Los obuses alemanes hicieron que escuchara permanentemente ruidos que no lo dejaban dormir más de tres horas seguidas. Flirteó con los nazis, huyó cuando los aliados entraron a Francia. No hay escritor que no haya intentado copiar su estilo.
Página/12, 16 de marzo de 1997

Cadéveres exquisitos
Andrés Serrano nació en Nueva York en 1950, pero es hijo de madre cubana y padre hondureño. Sus fotografías despertaron una ola de rechazos en el Senado de los Estados Unidos y llevaron a replantear el camino que tomaban los fondos económicos gubernamentales destinados a la cultura. Sus series "Morgue" y "Nomads", sus trabajos con orina, leche o sangre, y sus declaraciones son prueba contundente de una particular manera de hacer arte.
Página/12, 16 de febrero de 1997

Un misterio francés
Un libro que sólo puede comprarse por correo ofrece interesantes respuestas al enigma de la estadía en Buenos Aires de Marcel Duchamp.
Página/12, 12 de enero de 1997

¿Pero cómo se chuta a puerta?
Esperando el estreno de Trainspotting, basada en la novela homónima de Irvine Welsh.
Página/12, 28 de diciembre de 1996

Gilles Deleuze, un filósofo desesperante
El legado de su polémico accionar es la excusa disparadora de una serie de debates públicos.
Página/12, 3 de diciembre de 1996

J.R.W.
Cuenta la leyenda que Juan Rodolfo Wilcock escribió los treinta y tres poemas del libro Italienisches Liederbuch en el plazo de trece días y en la más precaria de las situaciones: a la luz de una única vela, envuelto en una frazada raída, utilizando una pluma de ganso y un poco de tinta diluida.
Página/12, 29 de noviembre de 1996

Los records literarios
Nada parece más ajeno al mundo de la creación que el mundo de los records, pero el libro de los libros ofrece un submundo más que interesante para el debate. Están el autor más prolífico, la palabra más larga, el autor más vendido, el que usa más seudónimos. Todo esto, homologado por expertos.
Página/12, 27 de noviembre de 1996

Maria Schneider: "Yo siempre odié último tango en París"
La actriz que shockeó a medio planeta como pareja de Marlon Brando en el film de Bernardo Bertolucci reniega del pasado, vota en Francia por Jacques Chirac y por nada del mundo vería Trainspotting.
Página/12, 22 de noviembre de 1996

La era de la beckettmanía
Las II Jornadas Nacionales de Teatro Comparado estarán dedicadas al análisis de la obra de Samuel Beckett, con un sinfín de mesas redondas, ponencias, videos, debates y conferencias.
Página/12, 20 de noviembre de 1996

El instante supremo de saber decir adiós
Enrique Molina debería ser recordado como el hombre que se negaba a una poesía reducida al "manipuleo litúrgico de restos fósiles retóricos".
Página/12, 16 de noviembre de 1996

Fiebre de Pablo
Cuando en 1965 el novelista inglés John Berger publicó el libro éxito y Fracaso de Picasso, en muchos lugares, por no decir en todos, fue duramente criticado.
Página/12, 10 de noviembre de 1996

El mito de Juanele incorpora sus Obras Completas
La memoria del poeta que pagaba de su flaco bolsillo sus ediciones está, ya era hora, definitivamente a resguardo.
Página/12, 30 de octubre de 1996

El libro de la discordia
Un debate intelectual conmueve a Europa desde hace meses, con artistas y pensadores enfrentados en torno a la dramática situación en la ex Yugoslavia. Justicia para Serbia, de Peter Handke, quien fue puesto en la picota por su supuesto apoyo a los serbios, considerados los "malos de la película" en la guerra de los Balcanes.
Página/12, 16 de octubre de 1996

Cómo pagar una deuda de amor
En junio de 1992 Antonio Tabucchi daba su último adiós a Pessoa, que durante mucho tiempo lo había hecho copartícipe de su angustia.
Página/12, 13 de octubre de 1996

¿La filosofía está en deuda con la religión?
Gianni Vattimo afirmó en su primera disertación e la Argentina que el "retorno a Dios" es una característica definitoria de la cultura contemporánea.
Página/12, 12 de octubre de 1996

La Roma de Wilcock
Italienisches Liederbuch es un libro de poemas de amor que Juan Rodolfo Wilcock escribió en sólo trece días, entre el 4 y el 16 de julio de 1973, en su rancho de Lubriano (Viterbo), y que publicó en Italia la editorial Rizzoli al año siguiente.
Tokonoma, octubre de 1996

Malditos argentinos
Retratos de siete artistas argentinos que no sólo arrojaron ácido en la cara de sus esposas, abofeteaban policías, estrangulaban a sus madres y tiraban gatos por la ventana.
Página/12, 1 de septiembre de 1996

El catecismo de Wilcock
Después de haber publicado seis libros de poesía y una obra de teatro en colaboración con Silvina Ocampo, un buen día J. R. Wilcock partió hacia Italia y comenzó a escribir en italiano y a publicar relatos, novelas, poemas, obras teatrales y ensayos que constituyeron en aquellos años una obra aislada y provocativa.
Diario de Poesía, octubre de 1995

El fantasma de Pessoa
La presencia de Pessoa en la obra de Antonio Tabucchi.
Página/12, 17 de abril de 1994

Hotel Céline
Tal como se habla de "amor loco", de los libros de Céline podríamos decir que se trata de "literatura loca". Son libros sobre locos, escritos por un loco, y son, entonces, libros de una belleza loca.
Babel, marzo de 1990

Aquí tienes, querido lector, para tu aseo intelectual...
¿Qué es El Jabón? Es el título de un libro de Francis Ponge que Gallimard publicó en 1967. ¿De qué jabón se trata? Para empezar, del que en plena guerra, es decir, en pleno ejercicio de restricciones de todo tipo, escasea. Para continuar, del que el hombre fabricó para el uso de su cuerpo y que sin embargo no le resulta muy fácil sostener.
Babel, septiembre de 1989

Vida y miserias del coracero Destouches
El 27 de mayo de 1894, en Curbevoie, ni siquiera en París, nace Louis Ferdinand Destouches, el mentiroso.
Babel, marzo de 1989


Sport

Pinky y Cerebro, Piñera y Bielsa
Marcelo Bielsa fue el factótum del rescate de los mineros, el cerebro que si no domina el mundo es porque no está interesado en el asunto.
Un Caño, noviembre de 2010

Adiós al Octopus vulgaris
Murió el pulpo Paul.
ESPN, 26 de octubre de 2010

Más tontos serán ustedes
Siempre hay que dar otra oportunidad.
ESPN, 28 de septiembre de 2010

Prohibido ser artista
A algunos el genio les está vedado y sólo les queda la fuerza bruta para hacer historia.
ESPN, 24 de septiembre de 2010

Ni que fueran ardillitas
Los excesos de Las Leonas en los festejos mundialistas.
ESPN, 16 de septiembre de 2010

Federizando a Nadal
Al final Matthew Arnold tenía razón: el conocimiento de lo bueno y lo mejor hace a la gente mejor y más buena.
ESPN, 15 de septiembre de 2010

La vida moderna de Roque
El lunes, durante una hora y media, todos fuimos paraguayos. Qué lástima no ser Roque Santa Cruz durante una hora y media.
ESPN, 16 de junio de 2010

Jabulani victims
Subiéndose al tren donde se pueda ser la voz de los que no tienen voz.
ESPN, 15 de junio de 2010

Hagamos predicciones
¿Para qué sirve un mundial si no es para hacer predicciones?
ESPN, 10 de junio de 2010

Planeta Kuper
En Un Caño no podemos ocultar nuestras influencias, y antes de que algún papanata envíe una carta diciendo: "Están robándole palabras a Simon Kuper", nos hacemos cargo y lo decimos: si hay alguien a quien le robaríamos las palabras, ése es Simon Kuper.
Un Caño, abril de 2010

Si el cadete es ineficiente, echen al gerente
Maradona tiene un plan, pero aún en ese caso es sabido que Dios nunca se ríe más que cuando escucha nuestros planes.
Deutsche Welle, 2 de marzo de 2010

Musculosa obligatoria para todos
En Italia es una prenda veraniega, incluso primaveral, cuya única misión consiste en impedir que el sudor llegue a la camisa o la remera.
Un Caño, marzo de 2010 (como Dante Panzotti)

A la cama sin cenar
En Italia quieren sancionar a los jugadores que profieran insultos blasfemos.
ESPN, 15 de febrero de 2010

Las madres no mienten
La inocencia de Mutu se comprueba sencillamente, sólo hay que escuchar a su mamá.
ESPN, 5 de febrero de 2010

Fútbol en continuado
Marcelo Bielsa hará que la Selección de Chile juegue dos partidos en una noche.
ESPN, 27 de enero de 2010

La coartada perfecta
Tiger Woods se internó en una clínica para curarse de su adicción al sexo.
ESPN, 24 de enero de 2010

La belleza de una frase
Las consecuencias de la suspensión de David Attoub por 70 semanas.
ESPN, 21 de enero de 2010

Una carrera muy corta
Valentino Rossi corre grandes riesgos al subirse a una Ferrari.
ESPN, 20 de enero de 2010

Apenas una orientación
La policía brasileña le sugirió a un equipo que no use la imagen del Che Guevara.
ESPN, 18 de enero de 2010

Sin prótesis, hay paraíso
El peculiar caso de la atleta australiana Jana Rawlinson.
ESPN, 6 de enero de 2010

Lecturas obligatorias
Con el deseo de que Lionel Messi se acerque a los textos y se aleje de la fácil tentación de la PlayStation.
Un Caño, septiembre de 2009

Dejen en paz a Semenya
Los niveles de estupidez y crueldad que puede alcanzar el ser humano son inimaginables.
ESPN, 20 de agosto de 2009

La reina no está muerta
Yelena Isinbayeva y su mala actuación en el Mundial de Atletismo.
ESPN, 19 de agosto de 2009

Cara y difícil
Gisela Dulko le ganó a la Sharapova.
ESPN, 25 de junio de 2009

La fuente que faltaba
Las fuentes periodísticas ya no existen. Al menos, no las confiables.
ESPN, 14 de mayo de 2009

Todo un hombre
El golfista Henrik Stenson tomó un camino extremo con tal de salvar un golpe.
ESPN, 14 de marzo de 2009

Si querés llorar, llorá/2
Nadal confirmó que Federer lloró por exceso de amor.
ESPN, 18 de febrero de 2009

Una lección
Usain Bolt se divirtió en una discoteca, y de paso le dio un mensaje indirecto a Phelps.
ESPN, 11 de febrero de 2009

Si querés fumar, fumá
Michael Phelps perdió la oportunidad de ser un ejemplo para la juventud.
ESPN, 6 de febrero de 2009

Si querés llorar, llorá
Ni Federer, ni un arquero del Pirañas de Almagro, ni Pavarotti son maricas.
ESPN, 5 de febrero de 2009

Piñas, show, rouge
La tranquilidad de la que gozamos en la vida descansa en una confianza, que descansa en una confianza, que a fin de cuentas descansa en la certeza de que nadie va a molernos a golpes de un momento a otro sin comerla ni beberla.
Perfil, 6 de diciembre de 2008

De regreso al jardín de infantes
Riquelme debería empezar de cero.
ESPN, 2 de diciembre de 2008

El salvajismo es otra cosa
Por favor, basta de esos discursos en contra del boxeo.
Perfil, 30 de noviembre de 2008

Enternecedoramente plural
La web le da lugar a todos, incluso a aquellos que pierden el tiempo con estupideces.
ESPN, 10 de noviembre de 2008

Las riquezas están mal repartidas
Hemos descubierto el secreto develatorio de la inequidad mundial.
ESPN, 30 de octubre de 2008

Maradona y Sir Lawrence
La decisión de poner a Maradona recuerda una vieja historia sucedida en Arabia.
ESPN, 28 de octubre de 2008

Luchó y volvió
Una historia extraordinaria.
ESPN, 10 de septiembre de 2008

A la selección se la ve en los bares
Hay que ser un verdadero idiota para ir a la cancha.
ESPN, 8 de septiembre de 2008

Nunca es tarde
Descubriendo en talento de Lionel Messi.
ESPN, 31 de agosto de 2008

Todo termina
Hemos visto a las mujeres más hermosas, a los atletas más estupendos, a las mujeres más hermosas.
ESPN, 28 de agosto de 2008

Los segundos son los primeros
Para sentirse bien no hay nada mejor que ser el número dos.
ESPN, 25 de agosto de 2008

Business is business
Mucha nobleza atlética y mucha mezquindad humana en estos Juegos Olímpicos.
ESPN, 24 de agosto de 2008

No somos los únicos
Estamos de acuerdo con Jacques Rogge y sus críticas a Usain Bolt.
ESPN, 23 de agosto de 2008

Nuestro hombre en Formia
El atleta argentino que enamoró a Yelena Isinbayeva en Italia.
ESPN, 22 de agosto de 2008

Synchronicity
Hay un planeta lleno la gente entusiasta por la natación sincronizada. Pero nosotros no soñamos con vivir allí.
ESPN, 21 de agosto de 2008

Sin vergüenza
Los goles de penal no se festejan.
ESPN, 19 de agosto de 2008

Phelps, Spitz y los parecidos
Los conversadores se cruzan para comparar a Phelps con hombres feos.
ESPN, 19 de agosto de 2008

Nadie es normal
Al atleta que se dopa quítenle la medalla y explíquenle con qué tiene que doparse para que la próxima vez no lo descubran.
ESPN, 19 de agosto de 2008

Apoyando a Leryn
Parece que hay romance entre Novak Djokovic y Leryn Franco.
ESPN, 18 de agosto de 2008

Loco por Yelena
Todas las atletas olímpicas fueron a conseguir algo a Beijing. Pero ninguna sonríe como Yelena Isinbayeva.
ESPN, 18 de agosto de 2008

Michael Phelps para todos
El gran nadador hizo que los conversadores descubran una forma de ganar dinero.
ESPN, 16 de agosto de 2008

La belleza al alcance de todos II
Playboy volvió a la carga y ahora desnudó a cuatro deportistas olímpicas.
ESPN, 15 de agosto de 2008

La vida es así
Una insólita declaración de Daniela Krukower disparó el debate entre los conversadores.
ESPN, 14 de agosto de 2008

Cuentos chinos
La ceremonia de apertura de los Juegos de Beijing resultó ser un fiasco.
ESPN, 14 de agosto de 2008

Ese traje de baño
Para los que cuestionan el talento de Michael Phelps.
ESPN, 14 de agosto de 2008

La belleza al alcance de todos
Ashley Harkleroad posó desnuda para Playboy.
ESPN, 23 de julio de 2008

Una pelea de gallinero
Ahumada, en definitiva, le dijo a la gente de River que era igual que los jugadores.
ESPN, 14 de mayo de 2008

Hay que hacer el amor...
Ronaldo contra los travestis.
ESPN, 29 de abril de 2008

Zen bajo los tres palos
Los dilemas de ser arquero.
ESPN, 11 de marzo de 2008

Hoy se tenisea
Un nuevo verbo se impone. O mejor dicho se impondrá algún día.
ESPN, 26 de febrero de 2008

Aquella tarde con Monzón
La historia de una foto con el ex campeón del mundo en el Luna, hace más de 30 años.
ESPN, 21 de febrero de 2008

El tiempo irreal...
El básquetbol como experiencia de control del pánico.
ESPN, 4 de febrero de 2008

Las miradas, las palabras y el silencio
Reinhold Messner revisitado.
ESPN, 31 de enero de 2008

La ficción supera a la realidad II
Apostillas a una charla sobre tenis que levantó polvareda.
ESPN, 30 de enero de 2008

La ficción supera a la realidad
Cine erótico durante la final Sharapova-Ivanovic.
ESPN, 27 de enero de 2008

Muerte de un salvaje
La despedida del ajedrecista asocial, que nunca respetó pautas, comportamientos, historia ni demostraciones.
ESPN, 18 de enero de 2008

La violencia es otra cosa
La relación entre el boxeo y La Guerra de los Mundos, de Orson Welles.
ESPN, 30 de octubre de 2007

Entre la solvencia y la liquidez
Los Pumas perdieron porque no supieron diferenciar estos conceptos.
ESPN, 15 de octubre de 2007

El Parque de los Príncipes fue el teatro
Estos pibes son capaces de cualquier cosa.
ESPN, 30 de septiembre de 2007

Vivir o morir en Francia
El Himno Nacional Argentino, en boca de los Pumas, dice otra cosa.
ESPN, 25 de septiembre de 2007

No es su culpa ser tan grande
Goliat, Polifemo, Chabal y los males que padecen los gigantes.
ESPN, 20 de septiembre de 2007

El golf que me salvó la vida
Uno puede amar y odiar a la vez muchas cosas, sobre todo un deporte.
ESPN, 18 de septiembre de 2007

La atracción de las rusas
Dicen que en Rusia ya no existen los celos. Yo soy ruso.
ESPN, 13 de septiembre de 2007

El octavo pasajero
Federer no es humano.
ESPN, 12 de septiembre de 2007

Rugby, épica y sexualidad
Sexys, ¿no?
ESPN, 12 de septiembre de 2007


Libros

Ermanno Cavazzoni
De la estafa como una de las bellas artes
Menú, enero de 2012

Jorge Montanari
Desechos y humanos
Perfil, 15 de enero de 2012

Graham Greene
Cuentos completos
Perfil, 10 de julio de 2011

Arno Schmidt
Meteoro de verano
Perfil, 26 de junio de 2011

Nicholas Carr
Superficiales. ¿Qué está haciendo Internet con nuestras mentes?
Perfil, 19 de junio de 2011

Alberto Moravia
Una idea de la India
Perfil, 20 de febrero de 2011

Ludvig Holberg
El viaje subterráneo de Niels Klim
Perfil, 6 de febrero de 2011

Irving Wallace
Los disconformes
Perfil, 19 de diciembre de 2010

Zambayonny
Biografía de un superhéroe
Perfil, 13 de junio de 2010

Jean-Marie G. Le Clézio
El éxtasis material
Perfil, 25 de abril de 2010

J.R. Ackerley
Mi perra Tulip
Perfil, 11 de abril de 2010

Gabriela Kogan
¿Quiere tener esmowing?
Perfil, 13 de diciembre de 2009

Julian Maclaren-Ross
Veneno de tarántula
Perfil, 25 de octubre de 2009

Thomas Fink y Young Mao
Las 85 maneras de anudarse la corbata
Perfil, 11 de octubre de 2009

Fleur Jaeggy
Los hermosos años del castigo
Perfil, 20 de septiembre de 2009

Horacio González
El arte de viajar en taxi
Perfil, 20 de septiembre de 2009

Colors
1000 extra/ordinarios objetos
Perfil, 30 de agosto de 2009

Michael Connelly
Crónicas de sucesos
Perfil, 16 de agosto de 2009

Nathan Englander
Para el alivio de insoportables impulsos
Perfil, 9 de agosto de 2009

Arthur Conan Doyle
La tragedia del Korosko
Perfil, 26 de julio de 2009

Nathan Englander
Ministerio de Casos Especiales
Perfil, 19 de julio de 2009

Lord Berners
El camello
Perfil, 21 de junio de 2009

Joe R. Lansdale
Mucho mojo
Perfil, 7 de junio de 2009

Manuela Fingueret
Fábulas con moraleja
Perfil, 24 de mayo de 2009

James Ellroy
El asesino de la carretera
Perfil, 3 de mayo de 2009

John Carlin
El factor humano
Perfil, 12 de abril de 2009

Julian Maclaren-Ross
Tostadas de jabón y otros cuentos
Perfil, 5 de abril de 2009

Lauren Weisberger
El diablo viste a la moda
Perfil, 29 de marzo de 2009

Douglas Coupland
La vida después de Dios
Perfil, 15 de febrero de 2009

Emilio Salgari
Dos mil leguas por debajo de América
Perfil, 4 de enero de 2009

Richard Mason
Nosotros
Perfil, 21 de diciembre de 2008

Jean-Marie G. Le Clézio
El diluvio
Perfil, 7 de diciembre de 2008

Giacomo Casanova
Icosamerón
Perfil, 14 de septiembre de 2008

Susanna Tamaro
Fuera
Perfil, 27 de julio de 2008

Lance Armstrong y Saly Jenkins
Mi vuelta a la vida
Perfil, 20 de julio de 2008

Chyntia Ozick
Virilidad
Perfil, 13 de julio de 2008

Alexander Kluge
El hueco que deja el diablo
Perfil, 27 de abril de 2008

Cormac McCarthy
No es país para viejos
Perfil, 9 de marzo de 2008

Raúl García Luna
Ceferino
Llegás, marzo de 2008

Jim Crace
Seis
Llegás, febrero de 2008

Leonora Djament
La vacilación afortunada
Perfil, 3 de febrero de 2008

Christian Gailly
Be-Bop
Perfil, 11 de noviembre de 2007

Silvester Stallone
Paradise alley
Perfil, 21 de octubre de 2007

Melissa P.
En nombre del amor
Llegás, agosto de 2007

Umberto Eco
A paso de cangrejo
Perfil, 5 de agosto de 2007

Arno Schmidt
La república de los sabios
Perfil, 1 de julio de 2007

Luisa Valenzuela
Novela negra con argentinos
Perfil, 4 de marzo de 2007

Evelyn Waugh
La odisea de Gilbert Pinfold
Perfil, 18 de febrero de 2007

Marcelo Figueras
La batalla del calentamiento
Perfil, 11 de febrero de 2007

César Aira
La cena
Perfil, 14 de enero de 2007

Margaret MacMillan
París, 1919
Perfil, 3 de diciembre de 2006

Jenna Jameson
Cómo hacer el amor igual que una estrella del porno
Llegás, junio de 2006

Paola Kaufmann
El campo de golf del diablo
Perfil, 23 de abril de 2006

Annie Proulx
Brokeback Mountain
Llegás, 20 de abril de 2006

Cecilia Szperling
Selección natural
Inrockuptibles, marzo de 2006

Andreas Maier
Klausen
Perfil, 12 de febrero de 2006

Julian Maclaren-Ross
De amor y hambre
Inrockuptibles, enero de 2006

César Aira
Cómo me reí
Inrockuptibles, diciembre de 2005

Fabián Casas
Los Lemmings y otros
Llegás, 24 de noviembre de 2005

Ian McEwan
Sábado
Inrockuptibles, noviembre de 2005

Louis-René des Forêts
La habitación de los niños
Inrockuptibles, octubre de 2005

Daniel Link
Clases
Perfil, 11 de septiembre de 2005

Eduardo Muslip
Plaza Irlanda
Inrockuptibles, septiembre de 2005

Roberto Gárriz
Echándonos de menos
Inrockuptibles, agosto de 2005

Mario Bellatin
Lecciones para una liebre muerta
Página/12, 12 de junio de 2005

Don DeLillo
Jugadores
Llegás, 2 de junio de 2005

Robert Walser
La habitación del poeta
Inrockuptibles, junio de 2005

Edgardo Cozarinsky
Museo del chisme
Inrockuptibles, mayo de 2005

Rafael Pinedo
Plop
Inrockuptibles, abril de 2005

Andreas Maier
Martes del bosque
Inrockuptibles, marzo de 2005

J. Rodolfo Wilcock
El templo etrusco
Página/12, marzo de 2005

Corinne Maier
Casanova o la ley del deseo
Página/12, 13 de febrero de 2005

Paul Auster
La noche del oráculo
Inrockuptibles, noviembre de 2004

John Berger
El tamaño de una bolsa
Inrockuptibles, octubre de 2004

J. M. Coetzee
Elizabeth Costello
Inrockuptibles, septiembre de 2004

Fleur Jaeggy
Proleterka
Inrockuptibles, agosto de 2004

Damián Tabarovsky
Las hernias/Literatura de izquierda
Inrockuptibles, julio de 2004

W. G. Sebald
Sobre la historia natural de la destrucción
Página/12, 20 de junio de 2004

César Aira
Edward Lear
Página/12, 13 de junio de 2004

Robert Walser
El bandido
Los Inrockuptibles, junio de 2004

Oliverio Coelho
Los invertebrables
Página/12, 23 de mayo de 2004

Daniel Wallace
El gran pez
Los Inrockuptibles, abril de 2004

Raymond Roussel
Locus Solus
Los Inrockuptibles, marzo de 2004

J. R. Wilcock y F. Fantasia
La boda de Hitler y María Antonieta en el infierno
Página/12, 1 de febrero de 2004

Luisa Valenzuela
El placer rebelde
Clarín, 13 de septiembre de 2003

Reynaldo Jiménez
Reflexión esponja
Diario de Poesía, julio de 2003

Isabelle Rimbaud
Mi hermano Arthur
Clarín, 31 de mayo de 2003

Claudio Martyniuk
Al olor de Argentina
Clarín, 18 de mayo de 2003

Mishima-Kawabata
Correspondencia (1945-1970)
Clarín, 3 de mayo de 2003

Raymond Chandler
El simple arte de escribir
3 Puntos, 19 de diciembre de 2002

Leo Maslíah
Servicio de habitación
Clarín, 14 de diciembre de 2002

César Aira
Fragmentos de un diario en los Alpes
Clarín, 30 de noviembre de 2002

Antonio Tabucchi
Se está haciendo cada vez más tarde
Clarín, 2 de noviembre de 2002

Jonathan Frazen
Las correcciones
3 Puntos, 26 de septiembre de 2002

Thomas Szasz
La libertad fatal
Clarín, 7 de septiembre de 2002

Albert Speer
Memorias
Clarín, 18 de agosto de 2002

Pablo Anadón (comp.)
El astro disperso
Clarín, 22 de junio de 2002

Andrés Rivera
Para ellos, el Paraíso, y otras novelas
3 Puntos, 2 de mayo de 2002

John Irving
La cuarta mano
Clarín, 6 de abril de 2002

Paolo Collo y Frediano Sessi
Diccionario de la tolerancia
Clarín, 10 de febrero de 2002

John Fante
Pregúntale al polvo/Espera a la primavera, Bandini
Clarín, 26 de enero de 2002

Susanna Tamaro
Respóndeme
Clarín, 12 de enero de 2002

Francis Ford Coppola (comp.)
Zoetrope
First, diciembre de 2001

Gustavo Ferreyra
Gineceo
Clarín, 24 de noviembre de 2001

Luisa Valenzuela
La travesía
First, noviembre de 2001

Bradford Morrow y Patrick McGrath (comp.)
Los nuevos góticos
Clarín, 15 de julio de 2001

Jorge Luis Borges
Arte poética
First, julio de 2001

Don DeLillo
Submundo
3 Puntos, 24 de mayo de 2001

Louis-Ferdinand Céline
Normance
Página/12, 21 de enero de 2001

Carlos Riccardo
La orilla
Diario de Poesía, octubre de 2000

Julio Verne
El volcán de oro
3 Puntos, 30 de agosto de 2000

David Lodge
La caída del Museo Británico
3 Puntos, 24 de agosto de 2000

Juan Rodolfo Wilcock
El libro de los monstruos
yeyeye.com, 20 de agosto de 2000

Andrea Camilleri
La voz del violín/La concesión del teléfono
3 Puntos, 13 de julio de 2000

Leo Maslíah
Carta a un escritor latinoamericano y otras historias
3 Puntos, 22 de junio de 2000

William Maxwell
Adiós, hasta mañana
3 Puntos, 18 de mayo de 2000

Ben Elton
Un nuevo Edén
Página/12, 16 de abril de 2000

Paul Auster
Tombuctú
3 Puntos, 13 de abril de 2000

Peter Handke
El año que pasé en la bahía de nadie
Clarín, 5 de marzo de 2000

Daniel Guebel
Adiós Mein Führer
3 Puntos, 2 de marzo de 2000 (vía Daniel Guebel.com)

Jorge Franco Ramos
Rosario Tijeras
3 Puntos, 6 de enero de 2000

Jorge Fondebrider y Gerardo Gambolini (comp.)
Poesía irlandesa contemporánea
3 Puntos, 25 de noviembre de 1999

Marie Darrieussecq
Nacimiento de fantasmas
3 Puntos, 25 de octubre de 1999

John Irving
Una mujer difícil
3 Puntos, 14 de octubre de 1999

Arnaldo Calveyra
La cama de Aurelia
3 Puntos, 30 de septiembre de 1999

Guillermo Cabrera Infante
El libro de las ciudades
3 Puntos, 16 de septiembre de 1999

Héctor Tizón
Extraño y pálido fulgor
Página/12, 12 de septiembre de 1999

Salman Rushdie
El suelo bajo sus pies
3 Puntos, 2 de septiembre de 1999

Eduardo Berti
La mujer de Wakefield
Clarín, 8 de agosto de 1999

James Ellroy
Mis rincones oscuros
3 Puntos, 22 de julio de 1999

Claudio Magris
Microcosmos
3 Puntos, 24 de junio de 1999

Anthony Grafton
Los orígenes trágicos de la erudición
3 Puntos, 17 de junio de 1999

Norberto Bobbio
De Senectute
La Gandhi Argentina, noviembre de 1998

Hans Magnus Enzensberger
El corto verano de la anarquía
3 Puntos, 7 de octubre de 1998

Rodrigo Fresán
La velocidad de las cosas
Perfil, 19 de julio de 1998

Julio Cortázar
Algunos pameos y otros prosemas
Perfil, 14 de junio de 1998

Antonio Tabucchi
Un baúl lleno de gente
Perfil, 13 de junio de 1998

Franz Kafka
Los sueños
Perfil, 10 de junio de 1998

Pier Paolo Pasolini
Descripciones de descripciones
Perfil, 30 de mayo de 1998

Paolo Maurensig
Canon inverso
3 Puntos, 18 de febrero de 1998

John Le Carré
El sastre de Panamá
3 Puntos, 6 de noviembre de 1997

Antonio Tabucchi
La cabeza perdida de Damasceno Monteiro
3 Puntos, 23 de octubre de 1997

James Ellroy
América
3 Puntos, 2 de octubre de 1997

Anna Kazumi Stahl
Catástrofes naturales
La Nación, 21 de septiembre de 1997

Roberto Bazlen
El capitán de altura
3 Puntos, 18 de septiembre de 1997

Vincenzo Consolo
De noche, casa por casa
La Nación, 27 de julio de 1997

Robert Walser
El paseo
Página/12, 25 de mayo de 1997

Susanna Tamaro
Anima Mundi
Página/12, 13 de abril de 1997

Peter Handke
Un viaje de invierno a los ríos Danubio, Save, Morava y Drina
Página/12, 23 de marzo de 1997

Pier Paolo Pasolini
La mejor juventud
Página/12, 6 de diciembre de 1996

Susanna Tamaro
Para una voz sola
Página/12, 25 de agosto de 1996

Eduardo Nico
La polaca
Diario de Poesía, diciembre de 1995

Antonio Tabucchi
Sostiene Pereira
Página/12, 15 de octubre de 1995

Enrique Molina
Orden terrestre
Página/12, 20 de agosto de 1995

Jorge Amado
Navegación de cabotaje
Página/12, 16 de julio de 1995

Stanislaw Witkiewicz
Narcóticos
Página/12, 11 de junio de 1995

Claudia Melnik
El miedo
Diario de Poesía, marzo de 1995

Peter Handke
Ensayo sobre el día logrado
Página/12, 30 de octubre de 1994

Stanislaw Witkiewicz
Adiós al otoño
Página/12, 28 de agosto de 1994

Antonio Tabucchi
Réquiem
Página/12, 24 de julio de 1994

Gerardo Deniz
Alebrijes
Página/12, 13 de febrero de 1994

Milan Kundera
La inmortalidad
Babel, mayo de 1990

John Irving
Oración por Owen
Babel, abril de 1990

John Irving
La epopeya del bebedor de agua
Babel, diciembre de 1989

Raymond Queneau
Diario íntimo de Sally Mara
Babel, octubre de 1989

Susana Villalba
Susy, Secretos del corazón
Babel, octubre de 1989

Michel Leiris
Huellas
Babel, septiembre de 1989

Sergei Eisenstein
Yo, Memorias inmorales
Babel, julio de 1989


Cine

Abel Ferrara
Go Go Tales
El Amante, mayo de 2008


Entrevistas

Bertleby está vivo y es italiano
Una entrevista a Alessandro Baricco.
Perfil, 9 de mayo de 2010

“Cuando Berlusconi no está en el poder, no sé qué hacer”
Roberto Benigni llega a Buenos Aires.
Perfil, 14 de junio de 2009

"Los diarios son una forma de vida"
El poeta italiano Valerio Magrelli, nacido en Roma en 1957, se propuso oficiar de vehículo explicativo de los diarios.
Perfil, 27 de julio de 2008

Miles de italianos les gritan "¡vaffanculo!" a sus políticos
Chiste ambientado en 1986: el primer ministro socialista Bettino Craxi está de visita en China. Uno que pertenece a su delegación le pregunta: "¿Es verdad que aquí viven mil millones de chinos y son todos socialistas? Craxi responde: "Sí, es verdad". Y el otro dice: "Pero si son todos socialistas, ¿a quiénes roban?".
Perfil, 30 de septiembre de 2007

El candidato eterno
El nombre de Jean-Marie Le Clézio es uno de los que resuena, año tras año, como una fija para obtener el Premio Nobel de Literatura. Pero, muy a pesar suyo, aún no ha llegado ese momento. Acaba de visitar la Argentina con la excusa de la edición de dos de sus libros, y en esta charla repasa sus comienzos literarios y conversa sobre Franz Kafka y la escritura automática.
Perfil, 10 de junio de 2007

"La crítica al psicoanálisis es parte de la cultura actual"
Germán García se despacha contra buena parte de la intelectualidad argentina y reacciona frente a los que anuncian la crisis terminal de la ciencia creada por Freud.
Perfil, 3 de diciembre de 2006

La plata o la gloria
Aunque no sea un gran conocedor de polo, hay algo en los polistas que los eleva a la condición de centauros fashion. Subido a un caballo, con el casco y con el taco en la mano, cualquier cacatúa se convierte en un semidiós. Alberto Pedro Heguy fue y sigue siendo uno de esos centauros inefables.
G7, noviembre de 2006

Hablando solo
Hacía cinco años que Gianni Vattimo no venía a Buenos Aires, una ciudad que comenzó a frecuentar veinte años atrás. Lo que sigue, entonces, no es una entrevista: es el monólogo dicho por Vattimo mientras lo llevaba en auto a cenar, bajo la lluvia de la noche del jueves 13 de abril. La consigna propulsora fue una sola: que dijera algo de Buenos Aires.
Llegás, 20 de abril de 2006

"Kirchner no es un político refinado intelectualmente"
Considerada por muchos como la pensadora más lúcida del país, Sarlo desmenuza la era kirchnerista, la relación con el periodismo y con la intelectualidad. Carga contra los "disparates" de Ibarra y analiza la seducción que ejerce el poder, donde se anima a hablar en primera persona.
Perfil, 26 de marzo de 2006

Cuando tocar es un ritual
Con calma, sosiego y con la mezcla como norte, Lisandro Aristimuño, que llegó de muy al sur, de Viedma, avanzó sobre Palermo Viejo tocando en bares. Hoy, con banda y todo, sacó Azules Turquesas: obra con aires folclóricos y base electrónica, resultado no sólo de la perseverancia de tocar instrumentos sino de tocar y tocar puertas.
Hecho en Bs. As., octubre de 2004

Tres décadas en la terraza
Sara Facio, a los 30 años de la fundación de la editorial La Azotea.
Clarín, 17 de mayo de 2003

Un filósofo demasiado humano
Hay que usar los textos del joven Nietzsche para liberarse de los prejuicios de la filosofía burguesa", afirma Gianni Vattimo en esta entrevista.
Clarín, 28 de septiembre de 2002

Un tiempo de horror eficaz
Con el Mundial 78 como fondo, en Dos Veces Junio, su sexto libro, Martín Kohan recrea la dictadura y aborda una paradoja escamoteada: el discurso moral de los torturadores.
Clarín, 29 de junio de 2002

Marimba, celo y lago Titicaca
Percusionista de la banda de Ariel Ramírez, Horacio Straijer grabó junto al bajista Nicolás Diab el cd Free Carnavalito Funk, y lo presentan el miércoles 20 a las 20.30 en Cemento.
Clarín, 16 de febrero de 2002

Entre la ironía y el elogio de la vagancia
A una semana de presentar su último disco, The Nada, Kevin Johansen habla de los ánimos que le sirven para crear. Un estilo étnico-global que combina ritmos e idiomas.
Clarín, 24 de noviembre de 2001

Edoardo Sanguineti "La lucha contra lo poético"
Una versión extensa de la entrevista a Edoardo Sanguineti publicada en la revista 3 Puntos.
Diario de Poesía, octubre de 2001

La poesía contra lo poético
Una entrevista al poeta italiano Edoardo Sanguineti.
3 Puntos, 17 de mayo de 2001

¿Cómo se escribe un libreto?
El actor y director Alejandro Tantanián habla de las dificultades y placeres de su trabajo, y de cómo quienes escriben los textos deben desaparecer detrás de los músicos.
Clásica, noviembre de 2000

"Escribo para olvidar lo que escribí antes"
Una entrevista a Sergio Chejfec, a propósito de la aparición de Boca de Lobo.
3 Puntos, 5 de octubre de 2000

"No me interesa que me lea una secretaria"
Nicolás Casullo retrata en su tercera novela, La Cátedra, a un personaje como él mismo: profesor universitario, intelectual, representante de una especie que parece en extinción.
3 Puntos, 29 de junio de 2000

Libro a libro, no hay problema de stock
Pablo Agrest, el ideólogo de una empresa innovadora: un sistema de impresión a pedido, de a un libro por vez, a escala industrial, y que apunta a activar el fondo editorial de los títulos agotados.
Página/12, 30 de abril de 2000

Adriano so free
El intelectual italiano Adriano Sofri en una entrevista telefónica.
El Porteño, marzo de 2000 (con Sandra Chaher)

Giancarlomagno
Antes de ponerse a disposición de Alejandro Agresti para la filmación de Una noche con Sabrina Love, el inimitable Giancarlo Giannini confiesa los secretos del oficio de actuar.
Página/12, 30 de enero de 2000

"Lo político fluye, es como el pensamiento"
Sin duda, 1998 fue un buen año para Adolfo Nigro.
El Ciudadano, 5 de enero de 1999

"Aunque la globalización es inevitable, no hay que renunciar a la identidad nacional"
De Sarmiento a Dios: Viajeros Argentinos en USA es el último libro de David Viñas. Texto de historia, pero también ensayo crítico, concluye con un análisis de la "ideología del consumo y el shopping" propuesta por Horacio de Dios.
Perfil, 27 de julio de 1998

Laiseca tuvo que esperar 16 años para editar su novela Los Sorias, que tiene 1.342 páginas
Considerada maldita por su extensión, gracias a la editorial Simurg saldrá a la calle Los Sorias, de Alberto Laiseca.
Perfil, 4 de julio de 1998

Apareció el segundo tomo de las Obras Escogidas de Tizón
Su última novela, La Mujer de Strasser, fue premiada en la Feria del Libro como la mejor novela del 97. Lector de Suetonio y Ovidio, considera que la Historia es un género aburrido. Se reprocha no corregir demasiado sus libros y lamenta sentirse canonizado en vida.
Perfil, 13 de junio de 1998

Jorge Glusberg va a la guerra: "Dar examen frente a la Blaquier me parece descalificante"
El director del Museo Nacional de Bellas Artes inició acciones legales para impugnar al Comité de Selección del concurso para designar un nuevo ocupante del cargo, solicitando el apartamiento de algunos miembros de dicho Comité por considerar que no le otorgan "garantías de ecuanimidad para la función encomendada".
Perfil, 11 de junio de 1998

"Las personas son más tolerantes que las leyes"
El filósofo Gianni Vattimo pasó raudamente por Buenos Aires para inaugurar las XVI Jornadas Internacionales de la Crítica. Habló de la ausencia de una crítica especializada que tenga al mismo tiempo una visión filosófica, de la imposibilidad de que exista una derecha política que pueda no ser fascista y de los prejuicios que, en las altas esferas del gobierno, hacen que se puede creer que un homosexual no puede ser juez de la Nación.
Perfil, 17 de mayo de 1998

"Si llegan a darme el Nobel, me tengo que exiliar. Fuera del barrio, no me conoce nadie"
Reacio a las entrevistas, refugiado en su casa de Belgrano, el autor de la célebre novela Rosaura a las Diez decidió hablar. El Premio Nobel, la vanidad, su enojo con la política, su lugar en la literatura. Nihilista, Denevi habla de su férrea decisión de apartarse del mundo que, a su vez, se obstina en ignorarlo.
Perfil, 16 de mayo de 1998

La italiana Maria Luisa Magagnoli asegura que su versión de Di Giovanni está más cerca de la verdad que la de Bayer
En 1985 la periodista Maria Luisa Magagnoli viajó a la Argentina para rastrear una pista sobre el anarquista Severino Di Giovanni, fusilado en la Argentina de Uriburu, que poco a poco fue tomando forma de novela: Un café muy Dulce.
Perfil, 14 de mayo de 1998

De canuto
Argentino radicado en Roma, Gustavo Piccinini ha logrado la paradoja de crear una obra original basada en la copia, utilizando para ello la fotocopiadora de su trabajo, en una conocida revista italiana de fotografía.
Página/12, 28 de diciembre de 1997

El conocimiento, un fenómeno erótico
El científico chileno Humberto Maturana explica su concepción del amor como única emoción que permite ampliar la capacidad de ver y dominar la conducta en cualquier situación.
La Nación, 24 de agosto de 1997

El tesoro de la voz en la caja fuerte
Valerio Magrelli, uno de los poetas más destacados de la Italia actual, busca en sus versos recrear la ruptura que existe en toda vida, en toda enfermedad, que obliga a hablar por fin de verdad.
La Nación, 3 de agosto de 1997

El huracán Andrés
El fotógrafo Andrés Serrano estuvo tres días en Buenos Aires para inaugurar la retrospectiva de su obra que se exhibe en la Fundación Proa.
Página/12, 20 de julio de 1997

Opiniones divididas sobre los mordiscos de Tyson
Después de escuchar y leer las condenas y las burlas más o menos sangrientas que cayeron sobre la actitud de Tyson durante el enfrentamiento con Holyfield, hablan sus colegas argentinos.
Página/12, 19 de julio de 1997

El hombre que odiaba hablar por teléfono
Bobbio no quiere hablar. A los ochenta y ocho años ha publicado su autobiografía, polemiza y enseña en la Universidad de Turín. Pero se niega a conceder entrevistas.
Página/12, 15 de junio de 1997

"Yo soy de acá"
Rómulo Macció se niega a revalorar los años sesenta. Dice que le gustan las ciudades porque le gustan los tachos de basura, que sólo pinta lo que ve y que es un mero intérprete de la realidad.
Página/12, 18 de mayo de 1997

Per amor di Dio una bella giocata
Eduardo Galeano: desde el Uruguay un elogio del fútbol.
La Stampa, 15 de mayo de 1997

"Los psiquiátricos, empresas sociales"
Varias organizaciones sanitarias de primer novel en Europa acogieron las ideas renovadoras del psiquiatra suizo Thomas Emmenegger, que lleva adelante la iniciativa de transformar los hospitales neuropsiquiátricos, integrar a los pacientes e involucrar a la sociedad en el tema.
La Nación, 4 de mayo de 1997

La tradición de la vanguardia
Alberto Arbasino habla de su obra y recuerda la inquieta atmósfera intelectual de los años sesenta.
La Nación, 4 de mayo de 1997

La locura de los inocentes
Vincenzo Consolo estuvo en Buenos Aires invitado por el Premio Grinzane Cavour y, al referirse a su libro "De noche, casa por casa", que aparece en estos días en Argentina, comparó el fascismo de los años 20 con el actual y advirtió sobre la disgregación de la razón.
La Nación, 20 de abril de 1997

Giulio Einaudi
El legendario editor italiano evoca su trayectoria en una entrevista realizada durante la Semana de la Cultura de la Región del Piamonte.
La Nación, 13 de abril de 1997

"Soy una de las personas menos consecuentes del mundo"
Antonio Tabucchi cuenta cómo descubrió que era falso un libro atribuido a Pessoa, por qué detesta el salto con garrocha, cómo hace para despistar a los críticos, qué cosas aprendió mirando cine y a quién donó los derechos de autor de Sostiene Pereira.
Página/12, 19 de enero de 1997

Gianni Vattimo: "Hay que liberar a la filosofía de su aislamiento"
El pensador italiano acaba de editar Creer que se Cree, un libro sobre religión escrito en primera persona.
Página/12, 4 de enero de 1997

"La gente no va sola al cine"
Luis Gusmán habla del film Sotto Voce, de Mario Levin, basado en su relato "Tennessee".
Página/12, 11 de diciembre de 1996

Argentina, una patria de beckettmaníacos
Enoch Brater, uno de los máximos investigadores de la obra de Samuel Beckett, se declara sorprendido por el fenómeno que rodea en Argentina al estudio del autor de Esperando a Godot, y discrepando con otros estudiosos afirma que "la visión de Beckett no tiene nada que ver con el absurdo".
Página/12, 28 de noviembre de 1996

La mosca en la botella
Gianni Vattimo habla de religión, homosexualidad y el dilema de Wittgenstein sobre la mosca y la botella.
Página/12, 6 de octubre de 1996


Un día en la vida

Vladimir Maiakovski
Alguien se preguntó alguna vez por qué los niños eligen las posturas más incómodas para leer o escribir. Pueden pasarse horas en una posición que parecen haber elegido por un solo instante. Maiakovski escribía como un niño.
3 Puntos, 13 de diciembre de 2001

Louis-Ferdinand Céline
Durante la Primera Guerra Mundial, el coracero Louis-Ferdinand Destouches, al llevar a cabo un acto heroico que lo inmortalizó en la cubierta del diario L'Illustration, montado a caballo y saltando sobre las trincheras alemanas, las riendas en una mano y en la otra el sable, sufrió una serie de graves heridas que le permitieron recibir, hasta el día de su muerte, una pensión por "inutilidad física en un 75%".
3 Puntos, 27 de septiembre de 2001

Evgueni Evtuchenko
Hay un género alto en poesía, hoy muy devaluado. Pocos lo practican, probablemente porque es el más difícil, y porque pocos han conseguido plasmarlo con éxito. Se trata del poema capaz de salvar una vida.
3 Puntos, 9 de agosto de 2001

Stanislaw Witkiewicz
Después de publicar la novela Insaciabilidad, en 1930, Stanislaw Ignacy Witkiewicz se tomó su propia ficción en serio. Demasiado en serio.
3 Puntos, 19 de julio de 2001

Juan Rodolfo Wilcock
El gato de Juan Rodolfo Wilcock hablaba italiano. De hecho era italiano, aunque su amo no lo fuese.
3 Puntos, 28 de junio de 2001


Cine porno (como Francisco Figa)

Tom & Traci
Ella es mucho más que una ex estrella porno, él es algo así como el semental más odiado y amado de todo el mundo.
La Voz del Bajo, septiembre de 1997

Educando a Nina
Nina Hartley es la actriz más veterana, más incombustible y más impermeable de toda la historia del celuloide perverso (hay quienes lo llaman "rosa", pero eso es porque nunca han visto en acción a Nina Hartley).
La Voz del Bajo, agosto de 1997

¡Gang! ¡Bang!
Uno de los grandes defectos del cine porno es la tendencia a la repetición. Es muy común que, una vez que uno se acostumbra a la visión del sexo explícito, termine aburriéndose como una ostra. El gang-bang es uno de los subgéneros más apasionantes con que cuenta el cine porno actual.
La Voz del Bajo, junio de 1997

Johnny cogió su fusil
Cuenta la leyenda que cuando hacía el servicio militar en Berlín sus compañeros de cuartel pagaban para ver su sexo, un apéndice sobrecogedor gracias al cual se ganó el merecido sobrenombre de Mr. 35 cm.
La Voz del Bajo, mayo de 1997


Internet

Los blogs no existen
Defiendo a muerte el derecho de cada uno a opinar lo que quiera sobre lo que hacen los otros, pero decir estupideces no puede nunca pretender alcanzar la condición de derecho.
Perfil, 30 de octubre de 2005

Yo te avisé
Hombres infieles, cuidado. Hay un sitio de Internet que se est? convirtiendo en una especie de Veraz cuyo fin es darle caza a todos los farsantes.
Perfil, 30 de octubre de 2005

Cada cual atiende su blog
La palabra blog (el fenómeno blog) existe hace años, pero como ocurre a menudo su protagonismo fluctúa, ocupando el primer plano (y las primeras planas) en los malos momentos.
Acción, 14 de octubre de 2005

Oíd el ruido de rotos sistemas
Demonizados por las corporaciones, los gobiernos, los bancos, los medios y buena parte de los usuarios, los hackers siguen siendo uno de los grandes equívocos de la era digital: lo que se pretende presentar como criminal es, en realidad, un esfuerzo colectivo que conjura siglos de filosofía, matemática y política para vencer el control que se intenta ejercer por los medios más insólitos sobre la comunidad democrática de Internet.
Página/12, 13 de febrero de 2005

Blogger Revolution
En la jerga de Internet todo tiene dos nombres: uno verdadero, sacerdotal, y otro falso, o sea familiar, privado, profano, que corresponde al reino de la utilidad y que es el que hace que el solo hecho de pronunciarlo o escribirlo coloque a quien lo pronuncia o escribe en un determinado firmamento, con un limitado número de satélites orbitando a su alrededor, en medio de un cielo de signos y códigos y saberes tácitos.
Página/12, 29 de febrero de 2004

Andrea Camilleri ganó la concesión del ciberespacio
Si usted leyó al menos un libro de Andrea Camilleri y lo disfrutó, y si tiene al menos un libro de Camilleri y no piensa prestarlo, cumple con los dos requisitos básicos para asociarse al Camilleris Fans Club, con sede en Vigàta, Sicilia.
Clarín, 30 de julio de 2000

El incorrecto afán de castrador de Andrew Vachss
Antes que un escritor exitoso, Andrew Vachss es un abogado de Nueva York cuyos clientes son niños víctimas de abuso sexual.
Clarín, 20 de febrero de 2000

Una zambullida en las aguas ardientes de la poesía
Quien habló por primera vez de "navegar" en Internet no sabía lo que decía.
Clarín, 26 de diciembre de 1999

Golem: extraña y pensante criatura en la red
Si se quiere tener una idea de lo que es la producción de revistas realizadas sólo para Internet no se puede prescindir de Golem, ya un ejemplo histórico de cómo dar vida a un producto culturalmente imprescindible.
Clarín, 12 de septiembre de 1999

Las ciudades más visibles de Italo Calvino
Como paciente y reconocido tributo a la inauguración de la muestra "Encuentro con Italo Calvino" en el Palais de Glace, nada mejor que navegar por la Web visitando los sitios dedicados al escritor italiano más influenciado por la literatura argentina, es decir, por Borges y Cortázar.
Clarín, 18 de julio de 1999

Céline, prohibido en Internet
Una editorial obligó a vedar el sitio dedicado al polémico escritor francés. Pero no lo hizo por los contenidos, sino por cuidar su negocio.
Página/12, 14 de julio de 1999

Norberto Bobbio, "il professore" en la web
El próximo 18 de octubre Norberto Bobbio cumplirá 90 años. Su vasta producción intelectual es testimonio de un largo trabajo en los infinitos vericuetos de la izquierda.
Clarín, 27 de junio de 1999


gpiro@hotmail.com

Wimbledon es el blog de Guillermo Piro y existe desde el 19 de julio de 2003

La fuente Youthanasia se puede descargar aquí

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